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Futuwa, el noble carácter en la juventud

La gente de futuwa son una bendición sobre la tierra. Ellos demuestran lo que son por sus acciones, no por sus palabras.


Impartida por Hayy Bashir Castiñeira,

Segundo Imam de la Mezquita Mayor de Granada

TRANSCRIPCIÓN

Introducción

Bismillahirrahmanirrahim


Assalamu 'alaykum, buenas tardes.
Bueno, yo no tengo mucho que decir, no tengo nivel para dar una conferencia, no soy ningún erudito ni experto en ningún tema, además nunca he dado una conferencia; por todo esto, no me siento preparado para ella. Pero me han pedido que lo haga (no creo que por otra cosa, más que porque soy un hombre joven) así que aquí estoy.

Ya que no tengo muchos recursos, y soy vergonzoso, para preparar esta conferencia, lo que he hecho ha sido buscar acerca de jóvenes musulmanes en el Corán, la Sunnah y la historia del Islam, y no sólo jóvenes, sino personas ejemplares en sus nobles cualidades de carácter, puesto que esto es lo más importante y de lo que voy a hablar principalmente, como ya veréis más adelante.

Y bueno, antes de contaros algunas de las historias de jóvenes ejemplares que ha habido a lo largo de la historia del Islam, me gustaría hacer saber, que cuando decimos “jóvenes”, nos referimos a hombres y mujeres, jóvenes; pero hombres y mujeres. Puesto que en Islam no se diferencia entre “joven” y “hombre” o “mujer”, puede ser un hombre viejo o un hombre joven; pero siempre es un hombre, o mujer. Es decir, que el hombre desde que nace, hasta que llega a su madurez, pubertad o como lo queramos llamar es un niño, y a partir de ahí es un adulto. Ya tiene que cumplir con las obligaciones que le exige la Sharíah: como la Oración, Ayuno, etc. Y ya tiene derecho a beneficiarse de lo bueno: administrarse la herencia, dirigir la oración, asumir responsabilidades en el comercio, el gobierno, la familia (si la tuviere)…etc. Es decir que en Islam o bien eres niño, o bien adulto: hombre o mujer.

Es cierto que en la lengua árabe también existen palabras que determinan la etapa o edad del ser humano, muchísimas, quizá más que en otras lenguas como el español por ejemplo, porque el árabe es una lengua riquísima, hay una palabra que literalmente significa un joven: que es “Shabb”, y el plural: Shabab. E igualmente para todas las demás edades. Entonces hay términos para indicar la edad del hombre, desde que es un recién nacido hasta que llega a la vejez; pero son únicamente para eso, para indicar las etapas de la vida, o la edad del ser humano; Mientras que desde el punto de vista del Islam, como ya he dicho, hay solamente dos etapas: la de la niñez y la del adulto. El musulmán ha de tener esto claro, y distinguir perfectamente entre ambas etapas, para los deberes, responsabilidades, derechos… para todo.

Una vez oí a alguien (un maestro mío) decir que la juventud, y la adolescencia más en concreto, eran un invento del Corte Inglés, por decir un nombre; pero queriendo decir un invento de los intereses comerciales, de las grandes marcas, sobre todo de ropa, videojuegos, telefonía móvil, tabaco, la industria de la música e incluso la comida rápida. Porque el niño tiene caprichos y cuanto más dure la etapa del niño más ganan las grandes compañías que explotan comercialmente estos caprichos, sirviéndose de la televisión y publicidad para incitar a los consumidores jóvenes al gasto, y además cuanto más crecen estos niños (ese sector de la población que llaman “los jóvenes”) que deberían ya ser hombres y mujeres de pleno derecho, más poder adquisitivo tienen, con lo cual, las corporaciones industriales van a esforzarse para extender todo lo que puedan esa etapa de “juventud”; para, como digo, aprovechar al máximo esos caprichos que explotan y que son propios de niños.

Es evidente que la importancia de la primera fase de la vida del adulto es inmensa, puesto que es cuando se forja la personalidad del ser humano. Hay un proverbio árabe que dice así: “Quien en su juventud se habitúa a una cosa, la vejez le llega y sigue con ella y quien envejece con algo, muere con ello, y quien muere de una determinada manera, así será levantado (bu’iza) ”

A diferencia de este nuevo estrato de población (la juventud) creado por los intereses comerciales de la sociedad de consumo, los hombres y las mujeres jóvenes de la tradición islámica, igual que los hombres y mujeres de todas las sociedades naturales, de Fitra, tienen rasgos especiales y positivos que son valiosos e importantes:
- El primero es anhelo de justicia,
- el segundo es amor por la verdad y desprecio y rechazo a la falsedad y la hipocresía
- y el tercero y más importante, es nobleza de carácter:
quiero decir por nobleza de carácter esas cualidades que todo el mundo (musulmanes o no) reconocen como nobles, que son: la generosidad -una de las más importantes-, la compasión por el débil, el valor y coraje cuando hay peligro y están en juego cosas graves y verdaderas, el cumplir lo prometido, ser paciente, la valentía, el respeto por los mayores, la cortesía, la humildad, etc.

Ese carácter, esas cualidades conforman lo que es conocido entre los musulmanes con el nombre de Futuwa. La Futuwa está orientada principalmente a “Makaarim al Ajlaq”, las nobles cualidades de carácter, la búsqueda y la perfección de las cuales, es una obligación para todo musulmán, puesto que este es precisamente uno de los principales objetivos para los que fue enviado el último de los profetas, Muhammad, sallallahu’alaihi wa sallam. Entre sus dichos hay uno muy famoso en el que se relata que dijo: “No he sido enviado más que para perfeccionar las nobles cualidades de carácter”.

FUTUWA-origen y significado en árabe, lughatan.

La Futuwa es una forma de ser que esta relacionada con la fuerza de la juventud. Así lo indica la propia palabra árabe, que viene de una raíz que significa joven, el desarrollo de algo hasta su realización, pero que no es exclusiva de los mas jóvenes sino que se aplica al hombre y a la mujer que poseen estas cualidades sea cual sea su edad.

Futuwa, se traduce muchas veces como “Caballería”, pero no tiene que ver con jinetes ni con caballos, tiene que ver, se refiere a un alto grado de desarrollo espiritual, con la más alta capacidad y calidad posible del siervo de Allah en su conocimiento.

Como he dicho, en su origen, la palabra en lengua árabe está relacionada con la juventud. En el Corán, ante todo, encontramos la forma nominal de “Fata”. Y los diccionarios árabes nos dicen que la palabra fata designa literalmente a un joven.
En otros versos del Corán encontramos también otros términos derivados, como el plural de Fata, que es en masc. Fityan y en Fem. Fatayat.

Istilahan

El término Futuwwa en Islam remite principalmente a la idea de nobleza o excelencia de comportamiento, como hemos dicho anteriormente “Makarim al-Ajlaq”.

Y el Fata es: un hombre joven de conocimiento, o un hombre de nobleza espiritual.

Hay muchas definiciones de Futuwa que se han hecho a lo largo de la historia. Por ejemplo:
- Hasan Al Basri, uno de los más grandes sabios de la historia del Islam, en el siglo II de la hégira dijo: A la gente de futuwa se la reconoce por sus acciones y no por sus palabras.
- Otro hombre musulmán de conocimiento (Shaykh Abdulqadir) en este siglo dice: Futuwwa es que no hay nada –prueba ni tentación ni distracción- que te aparte de servir a Allah.
- Y dice tambien: Futuwa es un amor y compasión universales que unen a quienes los tienen y marcan distancia con los que no los tienen.
- Abu Hafs, en dijo: Futuwa es dar justicia sin esperarla a cambio.
- Futuwa es una puerta abierta a la guía recta.

Idea de Futuwa antes del Islam

Ha habido muchos jóvenes ejemplares por su nobleza de carácter a lo largo de la historia de la humanidad, aquí cito sólo a unos pocos.
- Los jóvenes de la cueva. (incorruptibles. No se sometieron al Shirk que imponía su rey)
- El profeta Yusuf (José). (no guardó rencor a sus hermanos que quisieron matarle)
- El Profeta Ibrahim.
- El profeta Ismail.
- Ali ibn Abi Talib. (conocido por su valentía y fuerza en la guerra)
- Hasan y Husain.
- Usamah ibn Zaid. (historia abajo)

En la época pre-islámica, la palabra Fata se aplicaba a un joven de comportamiento caballeresco y cuya virtud principal era la generosidad.
La figura del príncipe Hatim At-ta’i era entonces su tipo ideal.

Hatim At-Ta’i era un hombre de reconocida nobleza y alta reputación, era de la tribu de Tai´, al sur de la península arábiga, en Yemen, cuya gente adoraba diversos ídolos, en concreto uno especial que era el ídolo de la tribu: Fils, y se habían negado ha aceptar el Islam.

Cuando Hatim murió, quedó su hijo (‘Adi ibnu Hatim) que heredó las cualidades de carácter de su padre. La gente de Tai, eran idólatras en su mayoría. Sin embargo Adi era cristiano.

El profeta (SAWS) envió al territorio de Tai a Ali para destruir el ídolo al que adoraban (Fils).

En esta expedición a la tribu de Tai’ encabezada por Ali, que Allah esté complacido con él, se libró una batalla entre Musulmanes y mushrikin que vencieron los creyentes, y en la que tomaron algunos prisioneros, entre otros a Saffaanat bintu Hatim, la hermana de ‘Adi.

Saffaanat fue conducida a Medina con los demás los prisioneros. Cuando vio al Mensajero de Allah, dijo: “Mensajero de Allah, mi padre murió y mi valedor (hermano) se ha marchado lejos. Sé generoso conmigo y que Allah sea generoso también contigo”. Dijo, sallallahu alaihi wa sallim: “¿Y quién es tu valedor?”. Ella respondió: “’Adi Ibn Hatim”. Él dijo: “¿El que huyó de Allah y de Su Mensajero?”.
Continuó ella hablando al Mensajero de Allah, paz y bendiciones de Allah con él, y le dijo: “Mensajero de Allah, mi padre era celoso de defender a los suyos y de guardar su honor, era magnánimo gastando en rescatar prisioneros, alimentaba al hambriento, vestía al desnudo, era generoso con su invitado, daba de comer y prodigaba el saludo. Nunca dejó de dar a quien venía pidiendo. Y yo soy la hija de Hatim el Tai’”. Le dijo el Profeta, paz y bendiciones de Allah con él: “Esas son cualidades del verdadero creyente. Si tu padre hubiera sido creyente le habríamos tratado con compasión. Dejadla marchar, pues su padre era un hombre de nobles cualidades de carácter. Y Allah ama la nobleza de carácter”.

Y el Profeta la liberó y mando que se le honrara.

Inmediatamente ella partió en busca de su hermano hacia Siria, y le recomendó que fuera a ver al Profeta, diciéndole: “Te encomiendo que vayas a verle urgentemente, pues -si se tratara de un Profeta- tendrás más mérito cuanto antes creas en él y si fuera simplemente un gobernante no te humillará en tu rango y tu noble origen yemení, y lo que tú eres lo seguirás siendo”.

Cuando ‘Adi se presentó ante el Profeta en su mezquita de Medina se dio cuenta inmediatamente de que aquel no era un gobernante sino un Mensajero verdadero de Dios, y tuvo para ello diversos signos.

El Profeta le dijo:
“¡Oh, tú ‘Adi el hijo de Hatim! ¿Qué te ha hecho huir?, ¿te hace huir que la gente dice que no hay dios más que Allah?. ¿Es que acaso hay otro dios que no sea Allah?. ¿Te hace huir que la gente dice “Allah es más grande”?. ¿Es que hay algo más grande que Allah?”.
Dijo ‘Adi: “Me sometí y acepté el Islam, y ví como el rostro del Profeta se iluminó de alegría”.

Idea de Futuwa después de llegar Islam

Al advenimiento del Islam, esta calidad de Fata se atribuía sin discusión a Ali ibn Abi Talib, el yerno del profeta. De ello da fe el célebre dicho árabe “No hay espada como dhul faqr ni fata (joven caballeroso) como Ali”.

Al igual que a otros célebres jóvenes de excelente comportamiento y gran nobleza de carácter, entre ellos:
Usamah ibn Zaid, que no llegaba a los veinte años cuando el profeta Muhammad (sallallahu ‘alaihi wa sallam) le nombró jefe del ejército que habría de luchar contra los romanos bizantinos a las fronteras de Arabia con el Sham. Poco después de este nombramiento, murió el profeta, la paz sea con él. Y se convirtió en Califa Abu Bakr, al cual vinieron a quejarse muchos de los compañeros por la temprana edad que tenía quien habría de dirigirles, pero Abu Bakr enfurecido dijo: “¿Acaso voy a cambiar yo lo que decidió el Mensajero de Allah?” y mantuvo su orden. Poco después, el ejercito partió con Usama ibnu Zayd a la cabeza, y siguiéndole algunos de los más grandes compañeros del profeta.

Vencieron a los romanos, a pesar de que éstos estaban convencidos de su superioridad sobre los musulmanes. Prácticamente se burlaban de ellos.

Conclusión

Todo el mundo conoce la Futuwa. Aristóteles (el preceptor de Alejandro Magno en su juventud) en su ética a Nicómaco, Alejandro Dumas en sus novelas presenta caracteres llenos de esas mismas cualidades, incluso el Quijote (ahora que estamos con lo del cuarto centenario) está centrado en un personaje que Cervantes presenta con rasgos de caricatura, de un hombre que vive en un mundo ideal, inspirado por las lecturas de los libros de caballería, llenas de actos y hazañas de generosidad y de nobleza, mientras que Sancho Panza representa todas las cualidades de egoísmo, miedo, y apego al mundo. Los psicólogos actuales también lo hacen cuando se habla de la superioridad de la empatía y la compasión y el tacto sobre la fuerza y la prepotencia. Estos pensadores modernos, recomiendan los valores morales para tener éxito en este mundo, éxito en tu carrera profesional, en los negocios…etc., como el autor chileno de “Moral para el siglo XXI” (John Baines).

Pero ¿cuál es la diferencia? Que los musulmanes se basan en el Tawhid, en la unicidad absoluta de Allah y en todo lo que eso implica de creencia, es decir, creer que El es el Creador de todo, El que tiene poder sobre todas las cosas, que El es el que castiga y recompensa, El nos pedirá cuentas en la otra vida, etc. Y que todo lo que hacemos debe ser por Su causa y para El. Los musulmanes se basan en el Temor de Dios. Futuwa es la transformación que opera en el hombre el conocimiento de tawhid, futuwa es el efecto de conocer a Allah, que se hace visible en actos y palabras.

Por eso la Futuwa sólo vale cuando se basa en el Tawhid, cuando su eje es el Tawhid… Sólo los musulmanes tienen el mapa entero, o la receta original, con el ingrediente base y a la vez clave. Porque los otros ¿en qué se basan cuando hablan de buen comportamiento, buena conducta, respeto, valores? (puesto que ellos al no ser musulmanes no utilizan la palabra Futuwa ni Makarim al Ajlaq). Se basan en el bienestar, la salud, el éxito, ganar dinero… Estas son morales cosméticas, superficiales y de conveniencia. Si no emanan de lo más profundo del ser, no cambian nada. La prueba de que esto no funciona, es que en la época en la que vivimos, al perderse la religión y la fe en la otra vida, no se ha extendido para nada, y si alguien lo ha creído y lo ha puesto en práctica, pues bueno, esos quizá hayan conseguido ser felices en esta vida por lo menos. Pero, fíjense en esta noticia, estos desde luego no lo han conseguido: “Tres jóvenes planeaban suicidarse de modo colectivo en una casa rural de Zamora”

Habrán oído ya esta noticia, ha salido en todos los medios de comunicación. Le preguntaron a uno de los jóvenes que cuál era la causa de haber tomado semejante decisión y respondió: “la vida no me ha dado nada y la única salida es el suicidio”
Estamos hablando de tres jóvenes de normales, según cuentan las periodistas infiltradas que les descubrieron; jóvenes que no pertenecían a ninguna secta satánica ni estaban mal del coco, y además tenían una buena situación económica y laboral: uno arquitecto, otro ingeniero y el tercero con un buen puesto un una empresa.

Entonces, ¿qué clase de felicidad en la vida, de valores, de aspiraciones tendrán estos jóvenes para querer suicidarse con veinticinco años y esa situación social?

Hoy en día, los patrones de conducta están cambiados y destruidos.

Y todo esto es para contrarrestar esa degeneración en la que estamos sumergidos.
Fijaos en esta otra noticia, bueno, aunque no hace falta que la lea de un periódico, todos lo habréis visto en directo seguramente. Hablo de la fiesta de la primavera, el Viernes pasado, hace justo una semana. El periódico dice: “Treinta mil jóvenes se montan ‘su’ fiesta de la primavera con un macrobotellón”

Yo vivo en la Carrera del Darro y cuando salí en la mañana del Sábado para subir a la Mezquita a rezar la oración del amanecer, me encontré con un mar de vómitos, orina, botellas, cristales rotos, bolsas de plástico… El Río Darro también ¡eh! Y por cierto, ¿sabéis quién limpia todo eso? Nosotros. Se paga con los impuestos de los ciudadanos. No sé si tendréis vehículo y os llega el impuesto de circulación, porque ahí, en la parte de abajo, vienen detallados los gastos del ayuntamiento en los últimos meses… pues se gastan 9.000 euros cada fin de semana en pagar horas extras a policías locales para que controlen el botellón, eso sin hablar de lo que se gastarán en limpiarlo.

Las autoridades no pueden hacer nada. Es vergonzoso.

Esta es “la juventud”.

Y por último, fijaos en esta noticia del Martes 22: “Un estudiante de secundaria mata a sus abuelos y a siete personas y luego se suicida en una escuela de Minnesota”.

Todo lo contrario a esto es lo que yo les ofrezco, es de lo que les estoy hablando.

Lo contrario a eso es lo que crea la Futuwwa, la Futuwa que está basada en el Tahwid.

Y la Futuwa está en el Islam.

Esta sociedad no encontrará su remedio hasta que no descubra Islam.

Y yo les invito a que lo descubran (a los que no son musulmanes).

Ahora vamos a subir a hacer Isha y en 10 min. Volvemos, tomamos té y charlamos.

Muchas gracias.
Buenas tardes.