LA COMUNIDAD MUSULMANA DE GRANADA,
UN EJEMPLO DE INTEGRACION POSITIVA


Hajj Abdulhasib Castiñeira
Director de la Mezquita Mayor de Granada


JORNADAS SOBRE CONVIVENCIA VECINAL Y ESPACIO PUBLICO


AYUNTAMIENTO DE ZARAGOZA


Concejalía de Acción Social y Mayor
La Casa de las Culturas


ZARAGOZA. 15 , 16 DE ABRIL 2008

 

Introducción

Gracias por invitarnos a participar en estas Jornadas. Esta iniciativa honra a Zaragoza y a su Ayuntamiento.

El trato de los gobiernos municipales hacia las comunidades musulmanas esta resultando de mucha importancia. En Copenhagen cuando estalló la crisis de las caricaturas sobre el profeta, el alcalde tomo la posición arrogante y supremacista frente a los líderes y las comunidades musulmanas de la ciudad y provocó con ello una oleada de violencia en todo el mundo.

En Ámsterdam este año las autoridades han tratado con mucho tacto a los musulmanes a consecuencia de la ofensiva provocación contra el Islam que ha supuesto el video llamado FITNA y las cosas se han controlado perfectamente.

En Sevilla el Ayuntamiento ha manejado con sabiduría la presión ciudadana procedente de una asociación de vecinos radicalizada contra el proyecto de la Mezquita de los Bermejales sin privar a los musulmanes de su derecho para construir la mezquita.

El mayor potencial de conflicto y también el mayor potencial transformador, creativo y revitalizador de nuestras sociedades se halla en el área de la convivencia entre personas, familias y comunidades de raíces diferentes, diferentes a las consideradas como tradicionales en cada territorio.

Este es el factor de cambio verdadero y exige una comprensión profunda y una disposición positiva a las dos partes. A los anfitriones y a los recién llegados. Mi posición personal y la posición de los musulmanes españoles como yo es privilegiada. Pertenezco a los anfitriones porque soy español y pertenezco a un grupo mayoritario de los recién llegados porque soy musulmán. Hablo los dos lenguajes y veo la cuestión desde las dos orillas.

Nuestro mundo está cambiando. Las comunidades musulmanas y el Islam van a tener cada vez una relevancia mas grande en las ciudades de Europa.

La actitud del Estado, el municipio, los vecinos hacia los musulmanes debe ser de afirmación, confianza y presunción de inocencia, en definitiva de respeto. Lo contrario perpetua el ciclo del conflicto.

La actitud de los musulmanes que se establecen en las ciudades y pueblos de Europa, donde les ampara una ley que les otorga libertades y derechos debe ser constructiva, respetuosa de la ley y orgullosa de su propia identidad, sin complejos.

De entre todas las concentraciones de musulmanes que hay actualmente en España la comunidad musulmana de Granada es singular y probablemente un modelo de integración, adaptación y respeto mutuo ejemplar y que de hecho es materia de estudio por sociólogos e investigadores y técnicos preocupados por este nuevo problema: la integración constructiva y la convivencia en armoniosa y pacifica en una sociedad multicultural y multi-religiosa.



Características especiales de la comunidad musulmana de Granada:


1. El legado islámico de Granada y la indudable identidad islámica de la ciudad, que se refleja también en el carácter del turismo cultural, que con la Alhambra como motor, arrastra la economía de la región. Prueba de ello es la creación en Granada de la Fundación Legado Andalusí en los años noventa que ha revitalizado y dignificado la memoria del pasado islámico de Granada y de Andalucía y su acerbo espiritual, científico y cultural, que es legado de todos los españoles.

2. La presencia musulmana como elemento cultural en zocos y bazares que acentúan el perfil morisco de la ciudad, lo cual es un atractivo turístico que beneficia a todos.

3. La presencia de una numerosa comunidad de musulmanes españoles nativos.

4. El hecho de que esta comunidad esta bien vertebrada y organizada con entes legales que son interlocutores fiables para la administración local, autonómica y central.

5. La presencia de importantes colectivos de musulmanes con un nivel intelectual y social que supera a la media en España: varios miles de estudiantes universitarios marroquíes, una pequeña pero muy arraigada colonia siria de la que muchos son médicos y hombres de negocios, un buen numero de comerciantes y algunas empresas de distribución, bazares, artesanía y alimentación que sitúan a la comunidad musulmana de Granada a un plano de mayor dignidad y con recursos materiales, culturales e intelectuales que les capacitan para una mayor adaptabilidad al entorno español y andaluz.



Un proceso largo de integración

Esta situación actual aunque puede considerarse excepcionalmente buena y modelo de integración por parte de los musulmanes y de aceptación por parte de la sociedad granadina, tanto de las autoridades como de los vecinos, no ha surgido por generación espontánea y es el resultado de un proceso de treinta años con muchas tensiones y muchos periodos de crisis, a veces de conflicto muy vehemente y de confrontación abierta que llegó a todos los niveles: condenas públicas contra los musulmanes, causas judiciales y campañas de descrédito en medios de comunicación y en la calle.

Es innegable que hubo un rechazo contra los primeros musulmanes españoles en el barrio del Albaicin en los años 80. (Reportajes muy negativos en El Caso y en el Interview, y libros sensacionalistas (Nacieron para morir, La Mezquita de Babel, incluso Gustavo de Aristegui en su libro Jihad en España, plagado de falsedades históricas e histéricas, y de islamofobia, se ha metido a atizar la beligerancia anti-islámica, fijándose en Granada). La aparición de una comunidad musulmana española generó un debate intenso en el que intervino el mismísimo Claudio Sánchez Albornoz en los últimos años de su vida. Un rechazo fomentado y alimentado por grupos minoritarios pero muy influyentes y con mucho poder.

Durante años, toda la década de los 80 y la primera mitad de los 90, se difundían en Granada leyendas y patrañas, como “la compra del Albaicin por los árabes con sus petrodólares”, el pago de “millones de pesetas a los musulmanes por tener niños” y el plan por reconquistar Al Andalus.
Este rechazo, fomentado por sectores muy particulares acabó haciendo mella en la población y hubo tiempos en los que era muy difícil alquilar una vivienda o conseguir un trabajo si se descubría que eras musulmán o musulmana. Hubo varios casos de agresiones físicas violentas a personas por el solo hecho de ser musulmán y era corriente el acoso a las mujeres que llevaban vestimenta que las identificaba como musulmanas. Sin embargo esta situación empezó a cambiar hacia finales de los años 90.

Al abrirse la nueva Mezquita Mayor de Granada en Julio del 2003, descubrimos con enorme asombro la simpatía mayoritaria de los vecinos. Recibimos entonces, y seguimos recibiendo todavía ahora, muchas felicitaciones por el logro de este espacio bello abierto y lleno de actividades interesantes, del que dicen sentirse orgullosos. Hay mezquita garaje y mezquitas sótano. La mezquita mayor de Granada esta en la cima de la montaña, bien visible, frente a la historia y en el punto mas visitado de Granada (Mirador de San Nicolás).



Factores que han contribuido a esta mejor adaptación de los musulmanes en Granada:

El proceso de la construcción de la Mezquita de Granada en el Mirador de San Nicolás representa perfectamente y encarna completamente el cambio que se ha operado en la ciudad.

1. La paciencia y el seguimiento por medios legales y pacíficos, pero con incansable tenacidad, por parte de la comunidad islámica de sus objetivos.

2. La renuncia a aspiraciones y derechos secundarios sin renunciar nunca a los esenciales. Para intentar despejar la incómoda situación planteada por la oposición a la mezquita, el Ayuntamiento ofreció en un momento dado permutar el solar de la Comunidad Islámica en el Albaicin por uno, “mejor” en un polígono industrial. La Comunidad no aceptó ese canje. Sin embargo, cuando Urbanismo exigió cambios en las alturas, reducción de los volúmenes y un sin fin de requisitos que conllevaron retrasos y gastos, la comunidad accedió.

3. El acercamiento de los musulmanes a los poderes públicos, a los medios de comunicación y los partidos políticos.

4. La insistencia en tender la mano a las autoridades y la estrategia de ignorar a los difamadores, sin entrar en dialéctica.

El apoyo moral y simbólico obtenido de Marruecos cuando envió a su ministro a un acto protocolario de colocación de la primera piedra que obligó a las autoridades a movilizarse y a participar.

5. La programación, por parte de la comunidad musulmana, de actos culturales con mucha regularidad, al principio de manera unilateral y con medios muy modestos, después, cada vez mas, con colaboración de los organismos y entidades públicos. Mercados en las calles, conciertos de música andalusí y de poesía, recitales de música y cánticos de la tradición sufi. Un Festival de las músicas del islam en la Alhambra. Exposiciones de caligrafía árabe y de fotografía del mundo islámico… etc.



Propuestas y recomendaciones para avanzar hacia una mejor integración y participación de los musulmanes en Zaragoza:


1. Permitir a los musulmanes expresar su identidad y contribuir con sus valores a la sociedad aragonesa, patrocinando actos culturales que afirmen el legado islámico de Zaragoza, donde los musulmanes puedan participar intelectualmente (libros, conferencias, producción artística y audiovisual), comercialmente (socos, artesanía, ferias) y festivamente (celebraciones propias abiertas a la ciudad).

2. Invitar a líderes del pensamiento y a intelectuales para abrir espacios de debate y de reflexión.

3. Las autoridades de la ciudad deben autorizar y apoyar la existencia de mezquitas dignas, donde los musulmanes puedan sentirse honrosamente integrados y representados en la sociedad aragonesa y donde sus necesidades y aspiraciones sociales, educativas puedan ser atendidas. La ciudad debe apoyar, cuando se presente un proyecto adecuado y serio, la construcción de una mezquita abierta, digna, como corresponde a una gran ciudad, capital de Aragón, con un rico pasado islámico y con un presente comprometido con la integración y la convivencia.

4. Por parte de los musulmanes ser anfitriones de festivales o Encuentros donde se ofrezca abiertamente un conocimiento del Islam, de los valores y tradiciones de sus países y de su cultura.

Hajj Abdulhasib Castiñeira