La emigración en la perspectiva islámica

La historia del Islam empieza con una emigración colectiva: desde Meca hasta Medina. La primera comunidad musulmana se fundó sobre el hermanamiento de una comunidad de emigrantes y otra de residentes anfitriones. En la medida en la que una sociedad recibe, hospeda y acoge se puede medir y valorar la salud, la integridad y la vitalidad de esa sociedad. Emigrar es esencial para la revitalización del individuo y para la regeneración de la sociedad. El título que me han propuesto invita a declarar fundamentos y principios ciertos que se puedan extraer de la revelación del Corán y de la enseñanza y el ejemplo del Profeta Muhammad, la Paz y bendiciones sean con él, así como de la experiencia de la primera comunidad, acerca de este fenómeno, que se ha vuelto tan importante en nuestros tiempos: la emigración. Para ser fiel al título de la conferencia, haré primero un repaso al significado de emigrar en el Islam y la emigración en la primera comunidad musulmana. La segunda parte serán una serie de lecturas, un mosaico de impresiones, reflexiones y documentos sobre la inmigración en España y en Europa. Para concluir no con consignas pero sí con elementos de reflexión que aporten alguna luz y entendimiento sobre este asunto tan complejo. INTRODUCCIÓN La Hiyra, o emigración, es un elemento esencial en la práctica de adoración y en la forma de vida del Islam desde el comienzo mismo de su historia. El cómputo de la era islámica se realiza, no a partir del nacimiento o de la muerte del Profeta, sino a partir de la emigración desde Meca a la ciudad de Medina, trece años después de que descendiera la primera Revelación sobre el Profeta Muhammad, sallallahu alaihi wa sallam. Es decir, la historia del Islam y el nacimiento de la Comunidad Musulmana como una nación soberana se inician con una emigración. El acto de emigrar, tanto en un sentido físico y literal de mudarse, trasladarse y reiniciar la vida en una tierra lejana y distinta de la propia, como en un sentido figurado o interno, de apartarse, abandonar y separarse de determinadas conductas, ideas, costumbres o personas, tiene significados esenciales para el musulmán. En la primera comunidad, la primera generación del Islam, los llamados Sahaba, o Compañeros del Profeta, Paz y bendiciones de Allah sean sobre él, tuvieron que abandonar su tierra; dejar atrás familia, casa, riqueza, y posición, huyendo de la opresión, y del encubrimiento de la verdad (kufr), para establecer la adoración de Allah en la Tierra. Ese acto fue la prueba determinante de su sinceridad y la muestra concluyente de compromiso total. Emigrar en la Tierra puede ser de muchos tipos y tiene muchos grados. Existe una emigración por Allah, una emigración en busca de la verdad y de obedecer al Creador, y ese es el más alto grado de sinceridad; y después hay tantas formas diferentes de emigración, hasta la simple satisfacción de las más básicas necesidades de supervivencia, la huida de la guerra, del hambre y de la opresión; o en busca de mejor fortuna, … tantas variedades de emigración como intenciones pueden tener quienes la realizan. La intención es lo que define el significado y el valor de una acción. Las acciones dependen de la intención con la que se realizan. Este es el primer hadiz que abre la colección del Sahih al-Bujari. El hecho de haber señalado esta tradición situándola al comienzo de su colección de hadiz subraya la importancia de la intención en todos los actos humanos. Y el ejemplo que utilizó el Mensajero de Allah, Paz y bendiciones de Allah sean sobre él, de cómo intenciones diferentes tienen como consecuencia resultados diferentes aun cuando el acto parece físicamente el mismo precisamente pone como ejemplo la emigración. Umar Ibn Al Jattab, que Allah esté complacido con él, dijo: “Yo oí al Mensajero de Allah, sallallahu alaihi wa sallam, decir: “El valor de las acciones depende las intenciones y cada persona obtendrá recompensa conforme a su intención. Así pues quien emigró por Allah y por Su Mensajero, su Hiyra fue por Allah y por Su Mensajero. Quien emigró para conseguir una ganancia de este mundo o para casarse con una mujer, su Hiyra fue para aquello para lo que emigró”. LA EMIGRACIÓN EN LA HISTORIA DEL ISLAM Hiyra es dejar y abandonar. Hayara ila significa mudarse y trasladarse. La Hiyra en el Islam fue en primer lugar la mudanza de una tierra de peligro (la Meca bajo el dominio de los idólatras mushrikin de Quraish) a una tierra de seguridad (la Abisinia bajo la autoridad del rey cristiano) y también la emigración de los primeros musulmanes que dejaron Meca para establecerse en Yathrib, antes de la emigración del Mensajero de Allah, Paz y bendiciones de Allah sean sobre él. La segunda forma de emigrar fue de la tierra del kufr a la tierra del Iman (creencia), y esto ocurrió cuando los musulmanes emigraron desde Meca y desde otros lugares de la península para reunirse con el Profeta y establecerse en Madina, una vez que allí se hubo reconocido la autoridad del Mensajero de Allah y se creó una sociedad libre y gobernada por el Islam. Ese periodo especial de unos ocho años que transcurrió desde la emigración del Mensajero de Allah y la conquista de Mekkah fue una etapa única e irrepetible que convirtió a sus protagonistas, a aquellos que emigraron, en los Muhayirun de los que habla el Corán. Allah los menciona siempre con elogio y amonesta con severas amenazas a quienes se abstuvieron de emigrar durante aquel periodo, excepto los que tenían una excusa legítima como los incapaces, los débiles, los enfermos… etcétera. Los que aceptaron el Islam y sin embargo no emigraron, no dieron el paso del compromiso completo y de la sinceridad total, Allah les anuncia el castigo del Fuego. “A los que se lleven los ángeles (en el momento de la muerte) siendo injustos consigo mismos les preguntarán: ‘¿Cuáles fueron vuestras circunstancias?’ (‘¿En qué se os fue la vida?’ traducción de Melara; literalmente: ‘¿En que estabais?’). Responderán: ‘Estábamos oprimidos en la tierra’. Les dirán: ‘¿Acaso no era la tierra de Allah lo suficientemente extensa como para emigrar por ella (a otro lugar)?’ Esos tendrán como morada el Fuego de Yahannam, ¡que mal fin! A menos que se trate de hombres, mujeres o niños que están oprimidos, imposibilitados y que carezcan de medios y no saben cómo hacerlo. A esos quizá Allah los disculpe. Allah es indulgente y Perdonador. Quien emigre en el camino de Allah encontrará en la tierra muchos lugares donde refugiarse y holgura (en sus medios y sustento). El que habiendo dejado su casa para emigrar hacia Allah y Su mensajero le sorprenda la muerte, tiene la recompensa asegurada por Allah y Allah es perdonador y Compasivo”. (Surat An Nisa, las Mujeres, 96-99) La holgura en dunia (la vida de este mundo) unos dicen que esa existencia hermosa era la propia ciudad y la comunidad de Medina. Otros dicen que una provisión abundante. Otros que sería la victoria sobre sus enemigos y la conquista del territorio. Otros dicen que se trata del honor que permanecería con ellos y que se extendería a sus hijos y el elogio y buen nombre que permanecería para siempre con ellos. Todas estas cosas son reales y se cumplieron en el caso de los primeros Muhayirun como recompensa de Allah por su sinceridad completa y su abandono de casa, familia, propiedades y amigos. Todas estas son bendiciones que consiguieron los Muhayirun de la primera comunidad y que consiguen siempre los emigrantes que habiendo sido oprimidos se trasladan a otra tierra. Y por encima de todas estas bendiciones la recompensa de la próxima vida es mucho mayor: el Jardín. “Los que tienen Iman y hacen Hiyra y entablan el Yihad (Esfuerzo) en la senda de Allah con su riqueza y con sus personas tienen el rango más alto junto a Allah y ellos serán los victoriosos”. (Surat Tawba, Arrepentimiento, 20) “A los que emigraron por Allah después de haber sido tratados injustamente, les prepararemos una hermosa existencia en esta vida, sin embargo la recompensa de la próxima vida será mayor, si lo supieran. Esos han sido los pacientes y han puesto en su Señor su confianza”. (Surat An Nahl, La Abeja, 41-42) Los que cumplieron -en aquel periodo irrepetible de la misión profética del Mensajero de Allah- con la obligación de la Hiyra tienen un rango que nadie ni antes ni después podrá igualar, al igual que el rango de los Sahaba no lo puede alcanzar nadie, ni antes ni después. La Hiyra después de aquel período permanece en todas las formas mencionadas; y también la emigración en el sentido literal de ir a vivir a la tierra del Islam abandonando la tierra de kufr. FORMAS DE EMIGRACIÓN Cuando aparecen el Corán la palabra Hiyra o el verbo hayara, y eso ocurre veinticinco veces, se refiere siempre a la emigración, el viaje o la huida por la causa de Allah; es decir la Hiyra en busca de una recompensa, un beneficio o un grado en el Din. Emigrar y viajar por la tierra en todas sus formas y variaciones, siempre que sean lícitas, es propio de la naturaleza humana en su condición natural y libre. La actual segmentación de la tierra en territorios acotados por innumerables impedimentos físicos y legales y las barreras de exclusión sociales que imposibilitan a la gente desplazarse libremente es una faceta más de la tiranía de la sociedad tecnológica. Hasta tal punto es esencial el acto de emigrar en el Islam que la Hiyra llegó a ser obligatoria para todo musulmán. La Hiyra dejó de ser obligatoria después de la conquista de la Meca en el sentido de que ya no era imprescindible ni obligado ir a reunirse con el Mensajero de Allah, y con su comunidad a Medina. Aisha, la Madre de los Creyentes, que Allah esté satisfecho con ella, dijo: “Le preguntaron al profeta, sallallahu alaihi wa sallam, acerca de la Hiyra y el dijo: “no hay Hiyra después de la conquista (de Meca). Lo que queda es el Yihad y la Niyya (intención). Y si os llaman al combate, responded a la llamada”. (Hadiz recogido en Muslim y en Bujari). Narró Muyashi’a Ibn Mas’oud Al Sulami, que Allah esté complacido con él: “Nos presentamos ante el Profeta, sallallahu alaihi wa sallam, mi hermano y yo y le dijimos: “Tómanos Juramento de Obediencia (Bayyah) de que emigraremos”. Y dijo, sallallahu alaihi wa sallam: “La Hiyra ya ha cumplido para quienes la realizaron” (es decir, ya ha prescrito su obligatoriedad). Yo le dije: “Entonces, ¿de qué nos tomarás juramento?” Dijo: “ Del Islam, el Yihad y el bien”. [‘Alal islami wal yihadi waljair] (Hadiz recogido por Bujari y por Muslim). No obstante la emigración por Allah tanto en su sentido literal y físico de trasladarse a una tierra nueva para adorar a Allah en ella y buscar Su satisfacción, como en su sentido figurado que es alejarse de la maldad y de la injusticia, sigue siendo necesario y esencial en la vida del musulmán. Abdullah Ibn Waqdan As Sa’adi dijo: “Me dirigí al Mensajero de Allah, sallallahu alaihi wa sallam, junto con una delegación que iba a visitarle. Cada uno de los que componíamos la delegación llevaba en mente algún asunto que pretendía resolver y yo fui el último en entrar a la presencia del Mensajero de Allah, sallallahu alaihi wa sallam. (Abdullah era el más joven de la expedición y se había quedado como vigilante de las monturas y de los equipajes). Dije: “¡Mensajero de Allah! He dejado a mi gente atrás y dicen que ya no es obligatorio hacer Hiyra”. Dijo: “La Hiyra no deja de ser obligatoria mientras haya que luchar contra los kuffar”. (Hadiz recogido por Nasa’i) En otra versión del mismo hadiz, relatada por Imam Ahmed, dice: “... No se abandonará la Hiyra mientras haya que luchar contra el enemigo”. Muawiyah, que Allah esté complacido con él, dijo: “Le oí al Mensajero de Allah, sallallahu alaihi wa sallam, decir: ‘No dejará de ser obligatoria la Hiyra mientras no deje de ser obligatoria la Tawba (arrepentirse y volverse a Allah), y no dejará de ser obligatoria la Tawba hasta que el sol salga por Occidente”. (Hadiz de Abu Daud, Ahmed y Ad Darimi) En estos relatos se equipara el significado de la emigración, emprendida después de la conquista de Meca, con el yihad, pues este es el acto de alejar la injusticia y el mal por la fuerza, cuando ya no queda ni ninguna otra alternativa viable, y es, al igual que la Hiyra, un acto de total sinceridad por Allah. En el sentido figurado de la palabra, en el sentido interno, Hiyra es una emigración que no implica viaje como en el hadiz que transmitió Abdullah ibn Amr, que Allah este complacido con él y con su padre, que oyó al Mensajero de Allah, sallallahu alaihi wa sallam, decir: “El musulmán es aquel de cuya lengua y de cuya mano los musulmanes están a salvo; y el emigrante es el que emigra de lo que Allah ha prohibido”. (Tirmidhi) Y también, le preguntaron al Mensajero de Allah, sallallahu alaihi wa sallam: “‘¿Cual es la mejor Hiyra?’ Y dijo: ‘La Hiyra de quien se aparta de lo que Allah ha prohibido’”. EMIGRANTES Y RESIDENTES La primera Comunidad, es decir la generación de los hombres y mujeres que vivieron durante la vida del Mensajero de Allah, sallallahu alaihi wa sallam, y participaron en el establecimiento del Islam los Sahaba y las dos siguientes generaciones de los Seguidores son el arquetipo y el ejemplo de una sociedad justa que vivió realizando la Revelación del Islam y el patrón contra el que se miden tanto los perfiles de las nobles cualidades individuales como el perfil de una sociedad en la que se establece la justicia, se combate la lo reprobable y se adora a Allah. En la aleya 73 de Surat Al Anfal y en la aleya 101 de Surat at Tawba, encontramos mención no solamente de los Emigrantes sino también de quienes los han acogido y ayudado, los Anfitriones (Ansar) que los recibieron en la tierra a la que emigraron: “Es cierto que los que creen y emigraron y lucharon con sus bienes y con sus personas en el camino de Allah y los que les dieron refugio y les auxiliaron, ésos son Mi amigos aliados y son amigos aliados entre sí”. (Surat Al Anfal, 73) Aquí Allah, Enaltecido y Excelso, divide a los creyentes en dos tipos: los que emigraron dejando atrás su hogar y sus fortunas para apoyar a Allah y a Su Mensajero en el establecimiento de la práctica de adoración (Din). Este primer tipo sacrificaron su riqueza y también sus propias personas en esta causa; y después están los Ansar, los Auxiliares que eran los musulmanes de Madina, que dieron asilo a sus hermanos los Emigrantes en sus casas y les ayudaron compartiendo con ellos su riqueza. Y después lucharon juntos en establecer el Din del Islam junto al Mensajero de Allah, sallallahu alaihi wa sallam. Dice de ellos que son amigos y aliados entre sí. Por esa razón, el Profeta los hermanó con un pacto que llegó hasta el punto que heredaban unos de otros como si fueran familia, aunque esta práctica fue después abrogada en el Corán. “Y de los primeros precursores, tanto de los que emigraron como de los que les auxiliaron, y de los que les siguieron en hacer el bien; Allah está satisfecho de ellos y ellos están satisfechos de Allah. Les ha preparado jardines por cuyo suelo corren los ríos y en los que serán inmortales para siempre. Ése es el gran triunfo”. (Surat At Tawba, 101) En este pasaje Allah, Glorificado y Altísimo, reafirma Su satisfacción con los primeros precursores, los Emigrantes y los Auxiliares y la recompensa que les ha preparado de dicha eterna y ése es el éxito, el triunfo completo, la satisfacción de Allah como recompensa al esfuerzo sincero y generoso y la recompensa en el mundo imperecedero del Ájira, o la dimensión más allá del tiempo y del espacio. La Hiyra tiene por consiguiente beneficios en esta vida y los tiene en la próxima. Como se afirma la Aleya de Surat An Nisa: “Quien emigre en el camino de Allah encontrará en la tierra muchos lugares donde refugiarse y holgura (Muragahm) [en sus medios y sustento]”. Muragahm es holgura, amplitud y abundancia de medios de subsistencia. LA HIYRA EN EL FIQH En la lengua árabe Hiyra (que ha pasado a decirse en español: Hégira) significa viaje, abandonar un lugar, o una persona y alejarse de ella. En la Sharia (la Ley Revelada), la Hiyra significa mudarse de un lugar a otro, dejar atrás la tierra natal, la familia, los parientes por Allah hacia Allah, es decir hacia el encuentro de y la obediencia a Allah, el conocimiento de Allah y la satisfacción de Allah, en el Din de Allah; y también apartarse de la maldad. La primera Hiyra y el ejemplo primordial de emigración es la Hiyra del Mensajero de Allah, paz y bendiciones de Allah sean sobre él, desde su ciudad de origen Makkah para establecerse en Medina. La Hiyra es de dos tipos, según el Qadi Abu Bakú ibn Al Arabi de Sevilla una Hiyra es para marcharse, viajar o huir (Harab) y la otra es Hiyra en busca de algo (Talab). La Emigración entendida como huida o viaje (Harab) se subdivide en seis categorías: • La emigración desde un territorio inseguro (Dar al Harb) al territorio del Islam (Dar al Islam). En tiempos del Mensajero de Allah esta Hiyra fue obligatoria y sigue siendo obligatoria para quien pueda realizarla, hasta el Día del Levantamiento y el Juicio. Esto no está en contradicción con el conocido hadiz: “No hay Hiyra después de la conquista de Makkah”. Lo que dejó de ser obligatorio fue la Hiyra o emigración a la ciudad de Madina para reunirse con el Mensajero de Allah, Paz y bendiciones de Allah con él. • Salir de la tierra de la bida’, del territorio donde el Din se ha distorsionado con innovaciones incorrectas. Ibn Al Qassim dijo: “Oí a Malik decir: “No le es lícito a nadie vivir en una tierra en la que se insulta a la Gente de la primera comunidad””. Y ese juicio es correcto. Qadi Ibn Al Arabi dice: “Si no puedes cambiar la maldad aléjate de ella”. Dice Allah, el Excelso: “Cuando veas a los que se burlan de nuestros signos, apártate de ellos hasta que entren en otra conversación. Y si el Shaytan te hace olvidar, cuando recuerdes de nuevo, deja de permanecer sentado con la gente injusta”. (Surat Al An´am, de los rebaños, 68). • Salir de la tierra en la que lo haram (prohibido) se ha hecho dominante. Buscar lo halal, lo lícito, es una obligación para cada musulmán. • Huir de la amenaza del daño en la integridad física de su propia persona. Este es un don de Allah, El ha hecho lícito huir del perjuicio o daño físico. Cuando una persona teme por su propia integridad, Allah le ha permitido huir de ese lugar para ponerse a salvo. El primero que realizó este tipo de Hiyra fue Ibrahim, alaíhi Salam. Cuando sintió temor de que su pueblo le pudieran matar o quemar vivo, dijo: “Inni muhayirun ila rabbí”. “He de emigrar hacia mi Señor, es cierto que El es el Inigualable, el Sabio”. (Surat Al Ankabut, la Araña, 26) • Emigrar huyendo de un lugar insalubre a una tierra saludable. El Mensajero de Allah, Paz y bendiciones de Allah sean sobre él, autorizó a los pastores que no se acostumbraban al aire de Medina a marchar al desierto para curarse. La excepción a este tipo de emigración, que no está autorizada, es huir de un país que esta afectado por una plaga o epidemia. Allah prohibió por boca de Su Mensajero, en el hadiz correcto de nuestro Profeta, que Allah le bendiga y de conceda paz, huir de un territorio cuando en el se ha declarado at-T’uwun, la epidemia. • Huir por temor a perder la riqueza, pues la inviolabilidad de la propiedad del musulmán es semejante a la inviolabilidad de su sangre. En cuanto a la de su familia, esta es igual o aun mayor en grado. Está justificado por tanto huir de una tierra por temor a sufrir daño en la familia. El segundo tipo de emigración es la emigración en busca de algo (Talab) y se divide en dos categorías: • En busca del Din, y: • en busca de dunia. La Hiyra en busca del Din puede ser de nueve maneras diferentes: 1) Viajar para reflexionar, buscar entendimiento y comprensión. Viajar para beneficiarse de las lecciones y de la sabiduría que pueden aportar la contemplación de la creación de Allah y de las huellas de los hombres, pueblos y culturas que ya han pasado. Dice Allah, el Altísimo: “¿Acaso no han viajado por la tierra y no han visto como acabaron los que les precedieron?” (Surat Rum, los Romanos, 9). Este tipo de Hiyra o viaje por la tierra para buscar entendimiento es mencionado muchas veces en el Corán. Se dice que Dhul Qarnain viajaba por la tierra para contemplar en ella sus prodigios y para establecer en ella la verdad y la justicia. Su historia se cuenta en Surat Al Kahf. 2) Viajar para realizar la Peregrinación, el Hayy. Esta emigración es obligatoria mientras que otros viajes como la expedición en busca de conocimiento o de entendimiento son recomendables. 3) El Yihad, que tiene sus normas, es decir que según el caso y la circunstancia puede ser obligatorio para el individuo (Fardu ´ayn), obligatorio para toda la comunidad y pueden cumplir con la obligación un grupo de ellos en nombre del resto (Fardu kifayah). 4) Viajar en busca del sustento. Cuando a un hombre se le hace difícil o imposible sobrevivir en su lugar de residencia tiene que salir en busca de su provisión y al hacerlo consigue aumentar sus recursos. En sociedades naturales esta busca se expresaba en la salida a cazar, a reunir leña, a recolectar frutos o plantas…etc. La mayoría de los emigrantes que llegan a las costas europeas hoy en día que pertenecen a esta categoría. Esta migración puede llegar a ser totalmente necesaria e incluso obligatoria, desde el punto de vista de la Sharia. No deja de sorprender que las leyes españolas protejan a los menores que llegan en pateras al las costas andaluzas y los retengan bajo la custodia del Estado en “centros de acogida” -una especie de reformatorios blandos- donde estos jóvenes, niños en muchos casos, crecen bajo la tutela del estado pero alienados en una sociedad extraña. Esta política es un experimento social peligroso pues trata de permitir y fomentar que los jóvenes crezcan desarraigados de su propia identidad, de su familia y de su entorno, desnaturalizados en un medio ajeno, sin vínculos de afecto ni modelos naturales. Mientras tanto, hombres y mujeres adultos que podrían beneficiarse y encontrar su sustento en la tierra de emigración y al mismo tiempo ser útiles a la sociedad que necesita mano de obra son internados en campos de detención y después devueltos a sus países de origen. 5) Viajar para comerciar y para obtener una ganancia que aumente las necesidades mínimas. Esta permitido, por el favor y la generosidad de Allah realizar este tipo de viajes. Allah dice en Su Libro Poderoso: “No incurrís en falta si buscáis el beneficio de vuestro Señor (comerciando durante los días de la peregrinación)”. (Surat Al Baqara, 198). El comercio es una bendición que Allah ha permitido realizar al musulmán durante la peregrinación a la Mekkah, cuanto más si es fuera de los días del Hayy. 6) Viajar en busca del saber y del conocimiento, lo cual es claro y bien conocido y no necesita mucha explicación. Este viaje puede llegar a ser una obligación individual si a uno se le ha encomendado adquirir una ciencia o un conocimiento particular que la comunidad necesita o puede ser un viaje meritorio o recomendable si no se le ha encomendado específicamente. “No conviene a los creyentes que salgan de expedición todos a la vez. Es mejor que de cada grupo salga una parte, para que así haya otros que puedan instruirse en la práctica de adoración y puedan advertir a su gente cuando regresen. Tal vez así se guarden”. (Surat At Tawba, 123) 7) Viajar en dirección a un destino especial por su báraka o por su significado o valor espiritual. El profeta, sallallahu alaihi wa sallam, dijo: “No se hacen expediciones más que a tres Mezquitas…” en el famoso hadiz. Hay quien quiere hacer de este hadiz una prueba de que están prohibidas las visitas, los viajes con la intención especifica de visitar la tumba de un Wali, o un lugar de báraka. Sin embargo este hadiz no es prueba de la prohibición de visitar dichos lugares, pues en la lengua árabe la prohibición es vinculante con el género de la excepción es decir a las mezquitas. En otras palabras, en el caso de emprender un viaje especial para realizar oración en una mezquita sólo se permite hacerlo a las dos Mezquitas inviolables, que son la Casa de Allah en Meca y la Mezquita del Profeta en Medina; y a la Mezquita Al Aqsa de Jerusalén. 8) Retirarse en el Ribat, es decir a una fortaleza fronteriza desde la que proteger y defender del enemigo el territorio seguro de los musulmanes. 9) El viaje para visitar a los hermanos en Allah. Dijo el mensajero de Allah, sallallahu alaihi wa sallam: “Un hombre visitó a un hermano suyo en un pueblo y Allah le hizo encontrarse con un ángel que le estaba esperando en el camino. El ángel le dijo: “¿A dónde vas?”. El hombre dijo: “Me dirijo a visitar a un hermano que tengo en ese pueblo”. El ángel dijo: ¿Tienes algún favor que reclamarle o algo que pedirle?” Dijo: “No. Lo único es que he llegado a amarle por Allah, el Señor de Poder y Majestad”. Dijo: “Yo soy un mensajero que Allah te envía para anunciarte que Allah te ama a ti como tú amas a tu hermano por El”. (Hadiz relatado por Muslim y otros) Estas son las nueve formas de Emigración como búsqueda del Din. Para cubrir todo el espectro de significados de la emigración en el Islam, existe también una hiyra que es haram, ilícita. En la lengua árabe se considera también emigrar al acto de dar la espalda y cortarse las relaciones entre dos personas. Este es un tipo de hiyra que es prohibida. Le está prohibido al musulmán apartarse o hacer hiyra de su hermano más de tres noches (en el hadiz de Bujari y de Muslim) cuando esta separación es por una causa mundana, una disputa o diferencia por intereses materiales o un asunto cualquiera de índole personal. Cuando dos se han dado la espalda o se han retirado la palabra, el mejor de los dos es el primero en restablecer el saludo. INFORMES DE AMNISTÍA INTERNACIONAL Veamos ahora algunos informes que nos van a ofrecer un contrapunto, un contraste muy marcado con lo que hemos visto hasta aquí. Veamos cual es la realidad de la emigración en este momento en Europa y más particularmente en España. Para ello cito el informe de Amnistía Internacional de 20 de junio del 2005, que se refiere a una forma de emigración muy particular: el asilo político y humanitario. Este informe demuestra que el concepto de asilo está desapareciendo de las sociedades llamadas “libres”, que antes eran generosas y solidarias para recibir a estos emigrantes que huyen del terror, la persecución y la opresión: (Bruselas, 20 Junio de 2005) “Los países de la Unión Europea violan cada vez con más frecuencia sus obligaciones internacionales en materia de asilo, según tres informes publicados simultáneamente hoy por Amnistía Internacional para conmemorar el Día Internacional del Refugiado”. Los informes, que cubren una amplia gama de temas relacionados con la detención y la expulsión de solicitantes de asilo en el Reino Unido, España e Italia señalan el terrible precio humano provocado por la denominada "Fortaleza Europa". …/… Los informes de Amnistía Internacional demuestran: “En el Reino Unido, Amnistía Internacional estima que sólo bajo la Ley de Inmigración de este país decenas de miles de solicitantes de asilo han sido detenidos. Su detención ha sido en muchos casos larga, inapropiada, desproporcionada e ilegal. Para muchos solicitantes de asilo en el Reino Unido, esta situación de detención prolongada ha provocado enfermedades mentales, autolesiones e incluso intentos de quitarse la vida. El informe, basado en visitas a la mayoría de los centros de detención en el Reino Unido, detalla casos de personas que presentando un riesgo mínimo de fuga viven una situación de miseria prolongada como consecuencia de su detención. En España, Amnistía Internacional dice que las actuaciones del gobierno español para controlar la inmigración y la entrada de extranjeros comportan que el derecho a solicitar asilo en España esté en peligro de extinción. Se está impidiendo que aquellas personas que huyen de graves violaciones de derechos humanos puedan llegar a España para pedir asilo y obtener protección. El informe condena las serias deficiencias que existen en los centros de llegada y en la atención que se presta a los ciudadanos extranjeros, tanto durante las operaciones de rescate en alta mar como en su llegada a tierra firme. Amnistía Internacional también ha documentado la expulsión ilegal de menores extranjeros, en contravención de las leyes españolas. En Italia, los nacionales extranjeros, incluyendo a las personas que solicitan asilo, son detenidos cada vez con mayor frecuencia, contraviniendo los criterios internacionales en materia de derechos humanos. El informe de Amnistía Internacional detalla alegaciones sobre agresiones físicas y sobre el excesivo uso de drogas tranquilizantes suministradas a las personas que se encuentran en centros de detención temporales por los agentes policiales. Los centros de detención están a menudo abarrotados, son antihigiénicos y la atención médica es pobre. Muchos de los detenidos experimentan grandes dificultades para acceder al proceso de determinación de la petición de asilo así como para cuestionar la legalidad de las ordenes de expulsión”. Otro informe de Amnistía Internacional publicado hace sólo unos días, el 23 de mayo de 2006, denuncia el trato que las autoridades españolas dan a los inmigrantes que llegan sin papeles a nuestro país: (Martes, 23 de mayo de 2006) “España no respeta los derechos más básicos de los inmigrantes que intentan entrar en nuestro país. “Les niega ayuda jurídica, les interna en centros masificados y los devuelve ilegalmente a sus Estados de origen”. Así de duro es el informe que cada año realiza Amnistía Internacional (AI) sobre los derechos humanos en todo el mundo, y que fue presentado ayer. En él, España ocupa un lugar en los capítulos más negativos”. LA INMIGRACIÓN EN ANDALUCÍA EN 2005 Veamos más de cerca lo que pasa en Andalucía, puerta sur de la Fortaleza Europa. La ‘Asociación pro Derechos Humanos de Andalucía’ documenta y analiza el trato y la política hacia los inmigrantes durante el año 2005, en su ‘Informe sobre la Inmigración clandestina’. El informe se hizo publico en Enero de 2006. Desde 1997 la ‘Asociación Pro Derechos Humanos de Andalucía’ viene efectuando el seguimiento de la situación de la inmigración en la frontera sur de España, en el entorno amplio del Estrecho de Gibraltar. Fruto de ese seguimiento es el presente informe que abarca el conjunto del año 2005. El año ha estado marcado por los acontecimientos ocurridos en las fronteras de Ceuta y Melilla que se saldaron con al menos catorce muertos y gravísimas violaciones de derechos humanos tanto en las fronteras de ambas ciudades como en Marruecos. Por otra parte, durante el año 2005 al menos 368 personas han perdido la vida en el intento de emigrar de forma irregular intentando atravesar las fronteras de dichas ciudades, como en las rutas que tienen como destino las costas andaluzas o canarias. La APDHA estima que esta cifra podría elevarse fácilmente a 700 personas. Se trata de la cifra de muertes más alta al menos en los últimos ocho años (desde que la APDHA inició el seguimiento de la inmigración en la frontera sur). A juicio de la APDHA todo lo ocurrido en el entorno de las fronteras de Ceuta y Melilla, así como el extraordinario aumento de personas que fallecen intentando emigrar, no es sino el corolario forzoso de la forma de abordar el fenómeno de la inmigración (fundamentalmente marroquí y subsahariana) en la frontera sur por parte de la UE y del gobierno español. Se trata de una política cuyo norte es el control policial y el cierre de fronteras para lo cual no se vacila demasiado en vulnerar los derechos mas fundamentales de las personas, incluida la propia vida. Para la APDHA, las actuales políticas europeas de cierre y control de fronteras han entrado en una espiral con pocas salidas. Es imprescindible reflexionar sobre sus efectos, sus resultados y consecuencias después de quince años de aplicación y endurecimiento; y proceder a un cambio radical de las mismas, tanto para adaptarlas a la realidad del fenómeno migratorio como, sobre todo, para que sean escrupulosamente respetuosas con los derechos humanos. El análisis que hace la Asociación pro Derechos Humanos de Andalucía, en su Informe sobre la Inmigración clandestina durante el año 2005, de la ideología subyacente a la actual política de inmigración europea y a los instrumentos que utiliza es muy claro: “Para la APDHA todas estas vulneraciones de los derechos humanos y de los tratados internacionales que se han manifestado con toda su crudeza en los hechos de Ceuta y Melilla o en las 368 muertes detectadas durante el año 2005, no son hechos aislados o puntuales. Por el contrario, creemos que se trata de las consecuencias necesarias de las políticas europeas de fronteras que se suelen calificar de la Europa Fortaleza”. “La filosofía que inspira esa política de cierre de fronteras consiste en facilitar una entrada muy restringida a la Unión Europea, en función de supuestas necesidades del mercado laboral y la economía de cada país, e impedir como sea el resto de la inmigración no deseada. Una visión que hemos criticado reiteradamente por utilitarista y exclusivamente economicista”. “Se trata de una política que además está chocando reiteradamente con la realidad: por un lado en la evaluación de las propias necesidades y con la existencia de flujos migratorios ante los que las medidas tomadas [fundamentalmente de carácter policial y de control y rechazo] han ido estrellándose una y otra vez”. “Los instrumentos para la puesta en práctica de esta política los hemos señalado reiteradamente: • Una cada vez mayor cooperación e integración policial [de la que una buena muestra es la Agencia Europea de Gestión de las Fronteras]. • La puesta en marcha de instrumentos legales que impidan el acceso a ciudadanos de terceros países no deseados, entre ellos, y no el menos importante, el visado. • Una cada vez mayor sofisticación tecnológica en el control de los flujos [Eurodac, Pasaportes biométricos, SIVE, SIS…]. • Las políticas de externalización del asilo y de la inmigración [que inspiran o condicionan de forma importante lo que se llaman políticas de buena vecindad], que han ido cobrando cada vez una mayor significación. Como se señaló en el Encuentro de la Red europea Mirgreurop en Sevilla en el mes de Junio las políticas de externalización pretenden desplazar la gestión del asilo y las migraciones a los países terceros ribereños con la UE, como en el caso de Marruecos”. Las consideraciones que hace el informe sobre estas directrices políticas para con la inmigración, presenta consecuencias alarmantes: Las consecuencias que se derivan del ejercicio de esta política de forma continuada están a la vista: • Los flujos migratorios no se han detenido, pero en su mayor parte han sido obligados a desarrollarse de forma clandestina, con sus consecuencias de tráfico humano y mafias. • La inmigración desde África se sigue produciendo pero con enormes sufrimientos y con un costo intolerable de vidas humanas en una sociedad respetuosa con los derechos humanos. • Se distorsiona la realidad: la inmigración subsahariana es sólo un 4% del total de inmigrantes en España y una parte muy pequeña del monto total de los flujos migratorios hacia España. No se corresponde esta realidad con la alarma social generada por no abordar este problema con un mínimo de flexibilidad. • Aumenta continuamente el número de irregulares que obliga a regularizaciones periódicas en cada estado [en España se han realizado ya cinco y pese a ello se estima aún entre 700 y 800 mil personas en situación irregular en este momento]. • Se dificulta la integración de los inmigrantes que ya están aquí, pues se les considera sólo desde la vertiente de mano de obra que ocupa los nichos de empleo indeseados por la población [así como en la economía sumergida, con beneficios evidentes para empresarios sin escrúpulos que desfalcan al conjunto de la sociedad y además explotan inhumanamente a miles de inmigrantes]. • Se restringe de forma continuada el derecho de asilo y refugio en la UE. • De alguna forma se encanalla a la propia sociedad que asaltada por imágenes y mensajes, enrocada en los miedos e inseguridades que provocan estas sociedades de comienzos de siglo, adopta posiciones cada vez más extendidas de recelo a la inmigración e incluso de actitudes racistas y xenófobas. Lo que a su vez dificulta la adopción de un rumbo distinto respecto a las políticas migratorias: implicaría un ejercicio de educación social que hoy ni está en la mente ni parece posible para nuestros gobernantes. Es decir, esta política que genera alarma social, está envileciendo, fomentando la maldad, la desconfianza y la peor reacción posible a la avalancha humana que nos invade. La inmigración que llega a Andalucía es, en su mayor parte, procedente de Africa. Veamos el análisis de las causa de esta emigración: “Las causas de la emigración africana han sido analizadas por la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que concluye que son cuatro los factores que impulsan a los africanos a dejar sus países en condiciones tan extremas. El principal sin duda es la pobreza, ya que el 40% de los 830 millones de habitantes de África viven con menos de un dólar por día. Otro factor considerado ha sido la alta tasa de natalidad: la población del África Subsahariana creció más rápido que la de otra cualquier región del planeta en tanto los sistemas de educación y salud o el mercado de trabajo se continúan deteriorando. La OIT señala el factor ecológico en tercer lugar, ya que la desertificación y la deforestación avanzan continuamente y empeoran las condiciones de vida ya por sí sumamente precarias. Finalmente se indican los continuos conflictos y guerras que afectan a casi la mitad de los países de la región. Numerosos estudios señalan que existe un factor que sirve de crisol del fenómeno migratorio debido a la globalización: la existencia del que se llama ya “mito migratorio”, fomentado por medios de comunicación que cubren hoy todo el planeta y presentan una visión falseada del nuevo y mítico El Dorado. Adquieren así las migraciones un carácter forzado, obligado, por las circunstancias de vida y la falta de futuro. Pero que probablemente no alcanzaría las cifras que hoy conocemos si ese El Dorado no existiese de alguna forma. Como señala la Organización Internacional de Migraciones (OIM) hay muchas pruebas de que la migración irregular se ve estimulada por el exceso de demanda en Europa de mano de obra no calificada y la falta de canales legales para cubrir dicha demanda. Un amplio mercado laboral dentro de la economía sumergida constituye pues un importante efecto llamada. África esquilmada, explotada, desangrada. Con la destacada participación de empresas transnacionales, a África y a los africanos se les ha expoliado y esquilmado, se les ha condenado a la desvertebración y a la miseria, padecen gobiernos corruptos incapaces de poner en marcha salidas a esta situación. Todo ello sin que Europa asuma sus responsabilidades históricas y actuales. La forzada emigración africana, choca sin embargo con políticas de control de fronteras que imposibilitan su ejercicio. El resultado está a la vista: la desesperación de miles de personas imposibilitados de poder emigrar y la muerte de muchos de ellos en los fosos de las murallas de la Europa Fortaleza”. DOS INTELECTUALES EUROPEOS

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