El conocimiento en nuestros días

Musulmanes, os exhorto a que tengáis Taqwa de Allah y a que reconozcáis Su poder y majestuosidad, ya que eso os dará tranquilidad y sosiego en este mundo.

Siervos de Allah, ciertamente cuando Allah creó a Adam, tras bendecirle con su creación, lo primero que hizo, el primer gran regalo que le dio, fue enseñarle, transmitirle el conocimiento, darle a conocer algo que ignoraba; y Allah lo relata en Su Libro cuando dice: “Enseñó a Adam todos los nombres; luego mostró éstos a los ángeles diciéndoles: ¡Decidme sus nombres si sois veraces! Dijeron: ¡Gloria a Ti! No tenemos más conocimiento que el que Tú nos has enseñado. Tú eres, en verdad, el Conocedor perfecto, el Sabio”.

Este suceso es una enseñanza para todos nosotros, y lo que de él obtenemos es que el conocimiento es una necesidad y una obligación para todos los musulmanes, y así lo corrobora el Mensajero de Allah, cuando dijo: “El conocimiento (del Din) es una obligación para todo musulmán y musulmana”. Sin conocimiento entraremos en la oscuridad y en las tinieblas de la ignorancia, una oscuridad que es tremendamente peligrosa en nuestros días, ya que en ella no hay ni un ápice de luz, y si no hay luz lo que hay es oscuridad, y si hay oscuridad nada bueno se puede esperar de una gente que vive sumida en la ignorancia y en la oscuridad.

El opuesto del conocimiento es la ignorancia y no hay peor ignorancia que la ignorancia compuesta, al-Yahl al-murakkab, que es ‘no saber que no sabes algo y encima creerte que lo sabes’. Esta ignorancia te lleva al orgullo, te lleva a pensar que lo sabes todo, te lleva a opinar sobre todo, a creerte poseedor de la verdad, a exponer lo que piensas que sabes como si fuera ley y certeza, a discutir con la gente de conocimiento sin realmente conocer en profundidad el asunto que se está tratando, te lleva también, y esto es muy peligroso, a no aceptar los consejos de aquellos que saben y conocen el asunto que te está afectando.

Desgraciadamente esto es algo que ocurre muy a menudo en nuestros días y ciertamente esta es una de las grandes enfermedades de nuestro tiempo: gente que ha leído algo muy breve sobre un asunto, un par de hadices y alguna aleya del Corán y lo expone a los cuatro vientos; gente que publica en las redes sociales sus opiniones sobre asuntos del Din, pretendiendo sentar cátedra con ello, pero que están carentes de base y fundamento; gente que llama a hacer una cosa u otra sin tener conocimiento o, peor todavía, gente que llama a que cada uno de nosotros, a nivel individual, según nuestra propia comprensión y entendimiento, hagamos nuestra propia interpretación del Corán y de la Sunna; y esto es realmente el gran mal de nuestros días y a Allah le pedimos que nos libre de él.

Ciertamente no es igual en nuestro Din la persona que tiene conocimiento que el que no lo tiene, y esto es una afirmación que hace Allah en Su Libro, del mismo modo que el avaricioso no es igual que el generoso; el grado de la persona de conocimiento es superior al grado del ignorante, no porque sepa más, no por el hecho exclusivo de tener conocimiento, sino por la responsabilidad que tiene sobre sus hombros, ya que el conocimiento es una prueba a tu favor o en tu contra, pues el conocimiento real ha de ir acompañado de la acción.

Conocimiento y acción van totalmente unidos. El conocimiento real, el conocimiento útil, no ese tipo de información volátil que vemos tan a menudo en nuestros días. El conocimiento real va acompañado de la acción, de lo contrario son solo palabras, palabras bonitas que se pierden en el aire; y esto no es nuestro Din, este no es nuestro asunto como musulmanes de nuestro tiempo. Una palabra verdadera, una palabra con conocimiento y acción, que se lleva a la práctica, esto sí es nuestro Din, esto sí es nuestro asunto.

Dice Allah en Su Libro: “¿Y qué mejor palabra que la de aquel que llama (a los demás) a Allah, obra con rectitud y dice: ‘Yo soy de los musulmanes’?”. La palabra y la acción. Aquel que llama a Allah con sus palabras, obra con rectitud y actúa según lo que sabe consigue que sus acciones vayan en concordancia con lo que pronuncia su lengua. Su conocimiento y su acción van unidos, van de la mano. Este es el conocimiento útil, este es el conocimiento real, el que aplicas, el que llevas a la práctica y te beneficia tanto en los asuntos del Din como en los asuntos de Dunia.

Si tú no te dedicas a él por completo el conocimiento no se te da, no se te entrega una parte de él, puesto que si solo le entregas una parte de ti, no se te dará nada. Y al buscador de conocimiento que esté entregado por completo, tanto en su conocimiento como en su acción, se le podrá definir como una persona de conocimiento siempre que él mismo no se otorgue esa categoría y reconozca que por encima de él hay otra gente con un conocimiento superior. Y por encima de ellos está Allah que todo lo abarca con Su conocimiento. Dice Allah en Su Libro: “Por encima de todo poseedor de conocimiento hay un Conocedor”.

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Siervos de Allah, ciertamente en estos días y en esta sociedad en la que vivimos, la sociedad del internet y las redes sociales, la sociedad del acceso libre a muchas de las fuentes, hay un acceso ilimitado a la información, mucho más que en cualquier tiempo pasado; en pocos segundos podemos acceder a muchísima información y esto no es algo malo, todo lo contrario, pero debemos ser muy precavidos con no confundir esa información con el verdadero conocimiento, sobre todo en los asuntos aplicables a nuestro Din, a nuestra práctica de adoración y nuestra creencia.

Vivimos en un mundo en el que no paramos de buscar hasta encontrar lo que nos satisface y lo que nos gusta, aquello con lo que estamos complacidos, sea lo que sea y esto, que en ocasiones puede ser algo bueno, en lo referente al conocimiento de nuestro Din es tremendamente peligroso, ya que buscaremos y buscaremos hasta encontrar algo, aunque sea una opinión muy débil, que ha dicho alguien que no es reconocido en ese campo, pero que es la opinión que a mí me conviene y la que se adecua a mis necesidades o mis acciones y por eso me agarro a ella. Tened cuidado con esto puesto que nos puede conducir al extravío y la oscuridad.

Nuestro Din, el Islam, es un Din que da preferencia al conocimiento, un Din que eleva a la gente de conocimiento, un Din que llama a obtener el conocimiento, un Din cuya primera palabra de Su Libro es “Lee”, un Din cuya revelación llama primero al conocimiento y luego a dar testimonio de que no hay mas dios que Allah: “Has de saber que no hay más dios que Allah”. Nuestro Din es el Din del conocimiento porque a Allah no se le adora con ignorancia, se Le adora con conocimiento, ¿cómo podrías adorar algo que desconoces?

Tened temor de Allah siervos suyos, buscad el conocimiento, el conocimiento real, el conocimiento útil, ese que no debemos confundir nunca con la información de Facebook o Google; buscad el conocimiento de vuestro Din en las personas que lo han recibido, que lo han buscado y se han entregado y se siguen entregando a él, ya que ellos son los herederos de los Profetas y ellos son nuestro salvavidas en estos tiempos turbios, en los que las realidades se confunden y en los que más que nunca debemos aferrarnos al Corán y la sunna del Mensajero de Allah, s.a.w.s., al conocimiento correcto, todos juntos y unidos. Al hacerlo, sin ningún tipo de duda, Allah nos dará el éxito y el triunfo en esta vida y en la próxima.