Jutba del Eid al Fitr 1438

Musulmanes:

Os exhorto a que tengáis Taqwa de Allah, ya que la Taqwa es lo que une nuestros corazones y lo que nos dará una posición elevada en la Próxima Vida: «¡Vosotros que creéis!, temed a Allah como debe ser temido y no muráis sin estar sometidos».

Siervos de Allah, alegraos por el día de hoy. Alegraos y disfrutad del día bendecido en el que nos encontramos, un día en el que celebramos que hemos completado nuestro ayuno y nuestro qiyam, un día en el que recibimos el favor de Allah por haber cumplido con lo que nos ha pedido a lo largo del noble mes de Ramadán. Hoy es un día de regocijo, pues recordamos el favor y la misericordia de Allah: «Di: “Que con el favor de Allah y con Su misericordia se regocijen, ello es mejor que cuanto reúnen”».

Hoy Le damos gracias a Allah por habernos reunido en este lugar bendecido y en esta hora bendecida. Le damos gracias a Allah por permitirnos celebrar este día, que ciertamente es uno de Sus días. Le damos gracias a Allah por habernos permitido ayunar durante el día y hacer la oración durante las noches del mes de Ramadán. Hoy es un día de alegría en el que elevamos nuestra voz para agradecer a Allah todo el bien y toda la misericordia que derrama continuamente sobre nosotros, porque somos afortunados, somos los seres más afortunados del planeta, pues tenemos a Allah como Señor, a Muhammad como Mensajero y al Islam como din.

Hoy celebramos que hemos terminado el mes del ayuno, el mes en el que Allah promete que perdona las faltas del que ha ayunado con sinceridad y esperanza, el mes en el que Allah nos ha entregado Su misericordia, Su perdón y la liberación del Fuego; el mes en el que hemos vivido una noche que es mejor que mil meses. Recordad la promesa que Allah ha hecho a los ayunantes sinceros. Recordad que Allah abre para ellos una de las puertas del Jardín, la puerta de Ar-Rayyan, la que, una vez que todos los ayunantes hayan entrado, se cerrará sin que entre nadie más. Alegrémonos, ya que es posible que nosotros seamos de esa gente; agradeced y pedid a Allah con sinceridad que en este día bendecido nos haga ser de los que entren por la puerta Ar-Rayyan.

Siervos de Allah, hoy es un día de alegría y de recuerdo, ¿y qué mejor asunto podemos recordar en este día que la inmensa e infinita misericordia de Allah? Una misericordia cuya expresión más elevada es Muhammad, sallallahu alaihi wa sallam, el que fue enviado como una misericordia para todos los mundos, el que por una misericordia de Allah fue suave con sus compañeros y, por consiguiente, con nosotros, ya que, si hubiera sido áspero, de corazón duro, se habrían alejado de su alrededor, de él, el que estaba preocupado por nosotros, el que estaba empeñado en nosotros, el que transmitió la misericordia a sus sahaba, que eran misericordiosos entre ellos, el que decía: «Dad buenas noticias y no espantéis, haced las cosas fáciles y no las hagáis difíciles».

No hay misericordia como la misericordia de Allah, que es más grande que Su castigo; no lo olvidéis nunca, la misericordia y el perdón de Allah son más grandes que Su castigo y Su ira; no hay perdón como el perdón de Allah y, ciertamente, Allah ama la misericordia. No hay indulgencia y perdón como el perdón del Mensajero de Allah, y ciertamente Allah y Su Mensajero aman el perdón y la indulgencia. En este día lleno de misericordia, de luz y de baraka, os llamo a la misericordia, os llamo al perdón entre vosotros, os llamo a que sigáis el ejemplo del mejor de la creación.

Sed misericordiosos con los que están en la tierra y serán misericordiosos con vosotros los que están en los cielos; este es el secreto y una de las grandes enseñanzas de este noble día. Hoy es un día de misericordia, de reconciliación, de perdón, de hermandad, de acercamiento. Hoy es un día para limpiar nuestros corazones de las rencillas que pueda haber entre nosotros. Hoy es un día para estrechar nuestros vínculos.

Hoy NO es un día para recordar los enfrentamientos y las disputas. Hoy no es un día para separar y rechazar la misericordia. Hoy es un día en el que recordar lo que nos une, que es mucho. Muchísimo es lo que nos une, nos une la palabra del tawhid, la hermandad, nos une el Libro y la Sunna de Su Mensajero, sobre la que SAWS dijo: «Os he dejado dos asuntos que si os aferráis a ellos no os desviaréis después de mí: el libro de Allah y mi Sunna». Esto nos une, y el hecho de que toda la Ummah no celebre el ‘Id el mismo día, esta discusión que se genera sobre el avistamiento de la luna, no es un indicativo de separación entre los musulmanes, no puede llevarnos a enfrentamientos y disputas, es un asunto de fiqh y de conocimiento, es un asunto de a qué te aferras, que es claro como el sol que nos ilumina para el que quiere verlo y entenderlo; pero que, desgraciadamente, es debatido por ignorantes y demagogos que buscan sacar de donde no se puede sacar. Sin embargo, en cualquier caso, no debe ser usado nunca para separar a los creyentes, y esta es la sabiduría de este día. Hoy es un día para unir y no para separar. En el día de hoy, pongo a Allah por testigo que el triunfador es el que hace realidad las palabras del Mensajero de Allah cuando dijo: «Sed, siervos de Allah, hermanos». ¡Allahu Akbar! ¡Oh Allah, te pedimos que nos hagas ser de ellos!

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Hombres musulmanes, mujeres musulmanas:

Hoy es un día de alegría y es un día de unión. Es un día en el que debemos recordar lo que nos une, que es mucho, muchísimo más que lo que nos separa. Hoy es un día en el que debemos aprovechar para reflexionar sobre las palabras de Allah en las que dice: «Aferraos a la cuerda de Allah todos juntos y no os separéis».

En la unidad está la fuerza, en el unirnos por nuestros objetivos está la fortaleza, en el ser capaces de dejar las minúsculas diferencias que hay entre nosotros y unirnos para metas y objetivos elevados está la llave del éxito; ¿por qué nos fijamos tanto en lo que nos separa y no prestamos atención a lo que nos une; el día que eso ocurra, el día en el que nos unamos por objetivos comunes, a todos los niveles, familiar, comunitario y social, cuando seamos capaces de aferrarnos todos juntos a la cuerda de Allah, entonces será cuando Allah nos dé el éxito y el triunfo.

La base de una sociedad son las familias; es en las familias, pues, donde debe existir la primera unión, es en las familias donde se debe luchar en primer lugar por objetivos comunes; es en los matrimonios más jóvenes donde debemos trabajar para que nuestras metas sean las mismas, y por Allah, hombres y mujeres, nunca, jamás, permitáis que esas metas, que esos objetivos sean bajos y conformistas, pues ese no puede ser nunca el camino, y recordad las palabras de Sayiduna ‘Umar ibn al Jattab, cuando dijo: «No tengáis aspiraciones pequeñas, pues ciertamente no he visto nada que rebaje tanto al hombre como la mengua de su anhelo».

Hombres y mujeres, padres y madres, cuidad de vuestros hijos e hijas. Cuidadlos, pues son parte de los dones que Allah os ha entregado y que os ha ordenado proteger y cuidar. Son una amanah por la que seréis preguntados; educadlos en el Din de la mejor manera posible, haciendo que saboreen y degusten la dulzura del Iman; es vuestra responsabilidad, no la pongáis en hombros de otros; transmitidles con vuestro ejemplo, más que con vuestra palabra, altos anhelos, grandes esperanzas, ilusión, generosidad, confianza, valentía, fuerza…; que no tengan miedo a la provisión, no les transmitáis el miedo a la provisión en la que vivimos sumidos, que no sientan que todo gira en torno a lo que valen las cosas. No podemos permitir que eso sea un miedo de nuestros hijos; esta es la peor de las enfermedades del corazón y contra la que debemos protegernos; pero para hacerlo, para poder cumplir con esa responsabilidad y esa obligación que tenemos, debemos ser nosotros los primeros en hacerlo; todos y cada uno de nosotros tenemos esa responsabilidad; no podemos transmitir algo en lo que realmente no creemos y en lo que no confiamos, no podemos hacer que nuestros hijos se empapen de algo que no ven en sus hogares, no podemos pretender que nuestros hijos se imbuyan de cualidades que nosotros no somos capaces de llevar a la práctica.

Hombres musulmanes, mujeres musulmanas, recordad que hoy es un día de unión y de acercamiento. Hagamos, entonces, del día de hoy un ejemplo para el resto de nuestros días. Vamos a olvidar lo que nos separa, y vamos a unirnos en aquello que nos une, ya que, cuando lo hagamos, seremos como un solo cuerpo en el que nos fortaleceremos los unos a los otros, y entonces, Allah, sin ningún tipo de duda, nos dará el éxito y el triunfo en esta vida y en la próxima. ¡Allahu Akbar!