El secreto del éxito

JUTBA 1Musulmanes, os exhorto a que tengáis Taqwa de Allah: “Vosotros que creéis, temed a Allah y permaneced con los veraces”.

De Abi Dhar Yundub Ibn Yunadah y Abi Abdirrahm Muadh Ibn Yabal, que Allah esté complacido con ambos, del Mensajero de Allah, salla allahu ‘alaihi wa sallam, que dijo: “Teme a Allah donde quiera que te encuentres; después de una mala acción, haz una buena que la borrará, y trata a la gente con buen carácter” (Transmitido por Imam Tirmidhi, que dijo es un hadiz aceptado, y en otras copias: aceptado y correcto).

Este hadiz del Mensajero de Allah es un hadiz corto en palabras pero amplio en significados. Es uno de esos tesoros que nos ha transmitido el Mensajero Muhammad y que en muchas ocasiones pasamos por alto. Es un hadiz que resume a la perfección los tres tipos de relaciones del ser humano: tu relación con tu Señor, tu relación contigo mismo y tu relación con los que te rodean.

Lo primero, y esto es parte de la relación con tu Señor, es la Taqwa de Allah. Dondequiera que te encuentres, sea cual sea tu estado o tu posición, ten siempre Taqwa de Allah, ten siempre presente a Allah. Y, ciertamente, la Taqwa no es el temor de Allah, la Taqwa es lo que incorpora el siervo en su vida para no caer en lo que teme respecto a su Señor, es decir, es la protección que el siervo adopta y le impide caer en lo que teme de su Señor, como puede ser Su castigo y Su ira. Y esa protección, ese escudo, es hacer lo que Él ordena y alejarse de lo que Él prohíbe.

Algunos de los Salaf As-Salih han definido la Taqwa de Allah diciendo: “Es obedecer a Allah y no desobedecerle; recordarle y no olvidarle, y es agradecerle y no ser ingrato con Él”. La Taqwa es tener siempre presente a Allah, obedeciéndole, recordándole, manteniendo siempre tu lengua húmeda con el recuerdo de Allah y ser agradecido con Allah, agradecerle todo aquello que nos ha dado, que es tanto que no somos capaces de contarlo ni enumerarlo. El que tenga esta Taqwa sincera de Allah, que no se manifiesta en palabras, sino en acciones, será merecedor de la Misericordia del Creador, ya que Allah dice: “Mi misericordia abarca todas las cosas y la escribiré para los que sean temerosos”. ¿Quieres ser de aquellos a los que les alcanza la misericordia de Allah? Si es así, ten Taqwa de Él, pues esta es Su Promesa, y Allah jamás incumple una promesa.

El siguiente consejo que da el Mensajero de Allah a estos dos nobles sahaba, que es aplicable por supuesto a toda la Ummah del Islam, es “después de una mala acción, haz una buena que la borrará”, es decir, que cada vez que hagas una mala acción, haz después una buena, porque esa buena acción eliminará la mala que hayas cometido. Y observad cómo el Mensajero de Allah no se limita a decir “si haces una mala acción” ─ya que sabe que todos los seres humanos cometemos malas acciones, ninguno de nosotros está libre de equivocarse en algún momento y de cometer una mala acción─, sino que además el Mensajero de Allah nos está dando la clave de qué hacer cuando hagamos esa mala acción; nos dice: tras esa mala acción, haz una buena, no te quedes lamentándote por eso que hayas cometido, tan solo haz tras ello una buena acción que sirva como expiación.

A lo que el Mensajero de Allah nos está llamando es a que, tras una mala acción, que todos podemos cometer, ya sea de forma intencionada o no, nos volvamos arrepentidos a Allah, pidamos Su perdón y hagamos una tawba sincera. Si tenemos Taqwa de Allah, hacemos tawba de esa mala acción y la seguimos con una buena acción, porque entonces esa mala acción será borrada, ya que, como dice Allah en Su Libro, “es cierto que las bondades anulan las maldades”.

Lo que esto quiere decir es que la luz de Allah, la luz de la obediencia a Allah, es más grande que la oscuridad y el mal de la desobediencia, ya que Allah es Quien ha creado la luz y la oscuridad, y nos llama hacia la luz al mismo tiempo que nos advierte de no caer en la oscuridad, y lo hace porque en la luz encontraremos siempre más beneficio que en la oscuridad, tanto para esta vida como para la Próxima. Y, ciertamente, esa luz es el Islam. Esa luz a la que Allah nos llama es el Islam. Esa es la luz que, cuando te diriges a ella con sinceridad, anula y borra las malas acciones que hayas podido cometer, porque el bien es siempre superior al mal, la luz es siempre superior a la oscuridad, la Misericordia y el Perdón de Allah son siempre más grandes que Su castigo. Oh Allah, te pedimos que nos hagas ser gente de la luz que se aleja de la oscuridad.

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El tercero y último de los consejos o mandatos del Mensajero de Allah, s. a. w. s., último pero no por ello menos importante, es “y trata a la gente con buen carácter”, tener buen comportamiento con la gente; y el Mensajero no dice solo con los musulmanes, sino que dice: ten buen carácter, ten buen comportamiento, con la gente, con lo cual engloba a los musulmanes y los no musulmanes.

Y este consejo es fundamental para nosotros: el buen carácter, el buen comportamiento, es la llave y el secreto de todo; si quieres el amor de la gente, ten buen comportamiento con ellos; si quieres que la gente te siga, trátalos con buen carácter y con adab; si quieres una posición en los corazones de la gente, ten cortesía y bondad en tu trato hacia ellos. No podrás ser amado, seguido, recordado si no tienes cortesía, buen trato y respeto hacia los demás.

El buen carácter, el buen comportamiento, el buen trato a la gente, musulmanes y no musulmanes, es parte indispensable de nuestro Din. No podemos separar esto del salat y el ayuno, como algunos pretenden hacer, esos que cometen auténticas atrocidades en nombre del Islam. No te sirve de nada ayunar, hacer mucho salat voluntario, acudir mucho a la mezquita, recordar mucho a Allah, esforzarte en la causa de Allah, hablar de Allah y de Su Mensajero, dar grandilocuentes discursos, hablar con palabras bonitas de ideales del Islam si luego no eres capaz de tratar bien a los que te rodean, si no tienes bondad con tu mujer y tus hijos, si no tienes buen trato, cortesía y respeto con tus compañeros y vecinos, si no eres justo en tus tratos y negocios, si no eres capaz de perdonar y de olvidar.

Ser musulmán implica esforzarse en llevar a la práctica las nobles cualidades de carácter y comportamiento. Para eso fue enviado el Mensajero de Allah. Él mismo así lo certificó cuando dijo: “Ciertamente he sido enviado para perfeccionar (o para completar) las nobles cualidades de carácter”, esto es, aunque seamos musulmanes sinceros, y tengamos Taqwa de Allah, que y tras una mala acción nos volvamos a Allah en arrepentimiento y hagamos una buena acción para eliminar la transgresión que hayamos cometido, aún nos faltará este aspecto, un aspecto que es fundamental y que no va separado de los dos anteriores: el buen comportamiento, el buen carácter, tratar a la gente con bondad y misericordia, tener adab y cortesía con ellos. Esto es algo que, como musulmanes, todos nosotros sabemos, y así mismo sabemos que esto es lo realmente difícil de llevar a la práctica, ya que, para hacerlo, en ocasiones tenemos que dejar de reclamar un derecho que puede ser perfectamente nuestro; pero es que esto es parte del Din del Islam, esto es parte de completarnos como musulmanes y a esto es a lo que nos llaman Allah y Su Mensajero.

“Teme a Allah donde quiera que te encuentres; después de una mala acción, haz una buena que la borrará, y trata a la gente con buen carácter”. Con estas pocas palabras, el Mensajero nos está dando la llave del éxito y el triunfo en esta vida y en la Próxima. No podemos menospreciarlas. No podemos olvidarlas. No podemos caer en eso que desgraciadamente vemos tan a menudo de menospreciar las palabras de nuestro Profeta y llevar solo lo que ha dicho fulano o mengano, por muy alta que sea la posición que estos tengan. Lo que debemos hacer es reflexionar y llevar estos consejos a la práctica, es esforzarnos en cumplir con ello, ya que, si lo hacemos y Allah nos da su permiso, podremos encontrarnos en la Próxima vida con aquel que las pronunció, el mejor de la creación, Muhammad, salla allahu alaihi wa sallam.