Shuyuj de Facebook y Google

Musulmanes, os exhorto a que tengáis Taqwa de Allah: “Y llevad provisiones, aunque la mejor provisión es el temor. Así pues guardaos, vosotros que entendéis la esencia de las cosas”.

Siervos de Allah, ciertamente vivimos en un mundo en el que es muy fácil acceder a la información. Poseemos medios que nos permiten llegar a la información en cuestión de minutos, incluso sin tener que movernos del sitio en el que nos encontramos. Esto no hay duda de que es un avance, de que es una mejora y una facilidad en nuestras vidas. Ahora bien, es un arma de doble filo, ya que accedemos a la información pero no al conocimiento, y esto es algo con lo que debemos tener mucho cuidado en el mundo de hoy: no es lo mismo la información que el conocimiento.

Debemos cuidar de dónde y de quién obtenemos el conocimiento y la información, sobre todo como musulmanes de este tiempo y en esta sociedad, ya que es tan accesible la información, y hay tanta, que no vamos a parar de buscar hasta encontrar aquello que deseamos escuchar, aquello que nos conviene; y cuando lo encontremos nos aferraremos a ello y lo aplicaremos en nuestras vidas como si fuera la ley, sin saber quién lo ha dicho, ni en qué situación, ni a quién iba dirigido.

Este es uno de los peligros de esta sociedad y este tiempo. ¡Cuánta gente vemos proclamando a los cuatro vientos cosas que han oído decir a alguien y lo aplican como si fueran palabras de Allah sin tener un conocimiento real, sin saber incluso qué dice Allah al respecto, sin saber qué dice el Mensajero de Allah al respecto. ¿Es que solo lo siguen porque ha salido en un canal de televisión o en un video en internet? ¿O lo siguen y se aferran a ello, porque es lo que mas conviene a su forma de entender el Din, o porque es lo que mas se adapta a los dictados de la sociedad actual, una sociedad que no duda en cambiar esos dictados según la dirección en la que sople el viento.

Cuidad de dónde obtenéis el conocimiento; sed precavidos con no confundir lo que veis en la televisión o lo que leéis en internet, ya que eso no es más que una información, una parte de la información, muchas veces tergiversada y cambiada, que se nos intenta presentar como realidad cuando lo cierto es que está muy alejada de ella. Y nosotros, como musulmanes de este tiempo, tenemos la responsabilidad e incluso la obligación de diferenciar qué es lo verdadero y qué es lo falso, debemos diferenciar entre un conocimiento verdadero y una información falsa.

Siervos de Allah, ¿cuál es el conocimiento real?, ¿cuál es el conocimiento verdadero?, ¿cuál es el conocimiento útil y beneficioso para nosotros? Es aquel que aprendido de gente digna de confianza, de gente correcta, llevamos a la práctica tanto en los asuntos del Din como en los asuntos de Dunia. Este es el conocimiento útil. Este es el conocimiento beneficioso para nosotros, el conocimiento que, cuando se aplica, tiene un beneficio para nosotros, bien en esta vida o bien en la Próxima.

Y debemos saber que conocimiento y acción van completamente unidos. El conocimiento real va acompañado de acción, de lo contrario son sólo palabras, palabras bonitas que se pierden en el aire, grandes discursos muy bonitos en las redes sociales pero no son mas que castillos de nubes; y esto no es nuestro Din, este no es nuestro asunto como musulmanes de nuestro tiempo. Una palabra verdadera, una palabra con conocimiento y acción, y llevarla a la práctica, eso sí es nuestro Din, eso sí es nuestro asunto.

Dice Allah en Su Libro: “¿Y qué mejor palabra que la de aquel que llama (a los demás) a Allah, obra con rectitud y dice: ‘Yo soy de los musulmanes’?” La palabra y la acción. Aquel que llama a Allah con sus palabras y obra con rectitud, y actúa según lo que sabe, consigue que sus acciones vayan en consonancia con lo que pronuncia su lengua. Este es el conocimiento útil, este es el conocimiento real, el que aplicas, el que llevas a la práctica y te beneficia tanto en los asuntos del Din como en los asuntos de Dunia.

Damos gracias a Allah porque este conocimiento existe. Mucha gente noble, en una cadena que va desde el Mensajero de Allah hasta nuestros días, han dedicado y siguen dedicando sus vidas a la transmisión de un conocimiento correcto. Este conocimiento ha llegado hasta nosotros, y nuestra responsabilidad es aplicarlo, es llevarlo a la práctica. Si no somos capaces de hacerlo, si somos tan débiles que no podemos aplicarlo, entonces démoselo a otros, pues es posible que esos otros a los que se lo transmitamos sí sean capaces de aplicarlo y beneficiarse de él. Como dijo el Mensajero de Allah en el Haŷŷ de la Despedida: “Que el presente transmita al ausente, pues es posible que al que le llegue sea más escrupuloso que el que está presente”.

Oh Allah, te pedimos que nos hagas ser de aquellos cuyo conocimiento va unido a la acción.

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Siervos de Allah, ciertamente el conocimiento es una cualidad loable y digna de alabanza, y alcanza un grado todavía mayor si ese conocimiento va acompañado de acción. Su contrario, que es la ignorancia, es una cualidad detestable que conduce a los grados más bajos, conduce a la perdición y al extravío; y lo es todavía más si, siendo ignorante, te crees que tienes conocimiento, ya que en ese caso no sólo te estás extraviando a ti mismo, sino que también estás llevando a la perdición a otros, algo por lo que tendrás que rendir cuentas ante Allah.

No hay peor ignorancia que la ignorancia compuesta, al-Yahl al-murakkab, que es: no ser consciente de que no sabes algo y encima creerte que lo sabes. Esta ignorancia te lleva al orgullo, te lleva a pensar que lo sabes todo; te lleva a opinar sobre todo, a discutir con la gente de conocimiento, a no aceptar los consejos de los que saben y conocen el asunto que estás tratando. Desgraciadamente esto es algo que ocurre muy a menudo en nuestros días, y ciertamente es una de las grandes enfermedades de nuestro tiempo: gente que ha leído algo mínimo sobre un asunto y sólo con eso ya se cree que pueden dar lecciones a los demás.

Si no sabes sobre un asunto, si sólo has leído dos páginas de internet sobre ese asunto, si ni siquiera tienes experiencia que has vivido sobre ello, ¿por qué te empeñas en discutir con alguien que ha dedicado su vida a obtener conocimiento sobre ese asunto? ¿Quién eres tú para discutir y poner en duda algo sobre lo que no tienes conocimiento? ¿Piensas que sabes más sobre ese asunto que la gente que se ha dedicado a estudiar sobre ello o que tiene la experiencia necesaria para conocer ese asunto?

También tenemos a gente ignorante que dice que su propio intelecto, su propia comprensión, su propio entendimiento de las cosas es suficiente para conocer un asunto; y que por consiguiente no necesita a otras personas de conocimiento, pues él lo interpreta todo y es capaz de sacar sus propias conclusiones y conocimiento. Si esto ya es grave cuando se habla de negocios, de medicina o de derecho, por poner unos ejemplos, es todavía mas grave, cuando el asunto que se está tratando es un asunto de nuestro Din, como puede ser la interpretación del Corán, del Hadiz, del Fiqh o de las diferentes ciencias islámicas. ¡Tened cuidado con este tipo de gente, pues nada bueno se puede esperar de aquellos que hacen de su propio intelecto y comprensión su dios y su guía!.

Tened temor de Allah, siervos Suyos; no seáis ignorantes, no seáis de aquellos que su orgullo y su ignorancia les llevan a cuestionarlo todo, a querer tener opinión sobre todo, ya que esos son los extraviados, los que se extravían a sí mismos y a los que están a su cargo. Tened confianza en aquellos que han dedicado gran parte de sus vidas a obtener conocimiento sobre algún asunto, ya sea del Din o de los asuntos de dunia, pues, ciertamente, en el momento en el que se pierde la confianza, y en el momento en el que te crees que posees un conocimiento que no tienes, estarás caminando por la senda que conduce hacia el extravío y la perdición.

Oh Allah, te pedimos que nos hagas ser de aquellos que escuchan la palabra y siguen lo mejor de ella.