Sobre el perdón de Allah

Musulmanes, os exhorto a que tengáis taqwa de Allah, a que Le obedezcáis y pidáis Su perdón para ser de los triunfadores en esta vida y en la Próxima.

Dice Allah en Su Libro: “Quien haga un mal o sea injusto consigo mismo y luego pida perdón a Allah, encontrará a Allah Perdonador y Compasivo”. Y dijo el Mensajero de Allah en un hadiz qudsi transmitiendo de Su Señor: “Oh siervos míos, vosotros os equivocáis (hacéis el mal) durante el día y la noche y Yo perdono los errores, así pues pedidme perdón”. Esto es el istigfar, esto es pedir perdón a Allah, una de las acciones mas necesarias e importantes para nosotros, que encierra grandes bendiciones y secretos, siendo la más importante de ellas que elimina, borra, anula el mal que hemos cometido. ¿Y acaso hay alguien que no quiera que sus faltas sean eliminadas?

El hacerlo es también cumplir una orden de Allah, ya que Él, subhanu wa ta’ala, dice en Su Libro: “Pedid perdón a Allah, Allah es Perdonador y Compasivo”. Allah nos lo ordena, pero no porque Él lo necesite, si no porque es beneficioso para nosotros; porque Allah no quiere, no desea en el Día del Encuentro con Él, ver a Sus Siervos inmersos en el mal que han cometido. Su deseo es que acudas a Él con tu libro limpio, con tu corazón puro y sin malas acciones de las que lamentarte.

Dijo uno de los hombres de conocimiento: “El Shaytán ha dicho: Llevo a la perdición al hijo de Adam mediante las malas acciones y los errores, y él me lleva a mi a la perdición mediante la petición de perdón”. Y el necio que piense y pretenda que no tiene malas acciones de las que pedir perdón, que sepa que el Shaytán le ha vencido la batalla y que está en el camino del extravío, puesto que incluso el Mensajero de Allah, el mejor hombre que ha habido y habrá sobre la faz de la tierra, pedía perdón a Allah mas de cien veces al día, a pesar de que las faltas que hubiera podido cometer habían sido perdonadas.

El istigfar, la petición de perdón es la cualidad por excelencia de los Profetas y Mensajeros, es el distintivo de los awliya y los salihin y los secretos que encierra no tienen límites, por eso nunca debemos de dejar de practicarlo, aunque pensemos que no lo necesitamos. En una ocasión un hombre fue a quejarse ante Hasan al Basri de la sequía y éste le dijo: “pide perdón a Allah”. Luego fue otro hombre quejándose de su pobreza y le dijo “pide perdón a Allah” y luego fue otro hombre a quejarse de su incapacidad de tener hijos y le dijo “pide perdón a Allah”. Los presentes se extrañaron de que diera la misma respuesta a quejas tan diversas y Hasan al Basri dijo: “¿Acaso no dice Allah en Su Libro: “Y les he dicho: Pedid perdón a vuestro Señor, Él es muy Perdonador. Enviará sobre vosotros el cielo con lluvias abundantes y os dará más riquezas e hijos, así como jardines y ríos”.

Entre los numerosos beneficios del istigfar encontramos que Allah no castiga a los que le piden y buscan Su Perdón, pero en el momento en el que dejamos de hacerlo, entonces estamos expuestos al castigo; dice Allah: “Allah no tendría por qué castigarlos mientras pidieran perdón”. También encontramos que Allah cubre con Su Misericordia a los que buscan Su Perdón ¿y acaso alguien piensa que existe algo mejor que la misericordia de Allah: “Si pidierais perdón a Allah podríais ser tratados con misericordia”. Otro de los beneficios del Istigfar es que Allah elimina con él las penas, la tristeza y las tribulaciones, dijo el Mensajero Muhammad, salla allahu alaihi wa sallam: “El que sea continuo en su istigfar, Allah le dará salida de toda estrechez, ante toda dificultad le dará facilidad y le aprovisionará de donde no lo espera”.

Es tanto el bien que produce la petición de Perdón, es tan grande el beneficio que encierra para nosotros, que Allah nos ordena en Su Libro que nos apresuremos a practicarlo, que compitamos entre nosotros por llevarlo a la practica: “Acudid prestos hacia un perdón de vuestro Señor y a un Jardín cuyo ancho son los cielos y la Tierra, preparado para los temerosos (de Allah)”. La petición de Perdón es un camino que conduce al Jardín, no lo olvidéis, el final del camino del istigfar es el Jardín en la próxima vida, pero es que además es también en esta vida un camino que conduce al éxito y al triunfo, conduce a la alegría y al disfrute, conduce a la tranquilidad y la seguridad, ya que el istigfar va unido a la esperanza, al anhelo y las altas expectativas, el istigfar te muestra a no desesperar nunca en este mundo, pero es que además, mediante el istigfar se eliminan y borran las malas acciones, que son aquellas que conducen al fuego, a la tristeza y la desesperación.

Observad, oh creyentes, la misericordia y la grandeza de Allah, la generosidad y benevolencia de Nuestro creado, que le dice a Su Mensajero que anuncie, que enseñe a los creyentes que Él, subhanahu wa ta’la, es el Perdonador, es el que acepta el Perdón de los que lo buscan y lo piden; dice Allah: “Anuncia a Mis siervos que Yo soy el Perdonador, el Compasivo”. Allah es Perdonador, Allah perdona el mal que cometemos; y esta es una gran noticia para aliviar y tranquilizar nuestros corazones, para sosegarnos en este mundo, porque nos muestra cómo nunca debemos perder la esperanza, pues siempre habrá una luz al final del túnel y esa luz nos la aporta, proviene, es del perdonador y compasivo, aquel cuyo deseo es que acudamos a Él con nuestro libro limpio de malas acciones para poder entrar en un Jardín cuyo ancho son los cielos y la tierra, donde tendremos a nuestra disposición deleites que los oídos no han escuchado los ojos no han contemplado y los corazones no han siquiera imaginado.

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Siervos de Allah, ciertamente la petición y búsqueda del perdón de Allah es el remedio ante la enfermedad que asola esta sociedad, es la cura ante la desesperación y la depresión, la cura ante el caer sin remedio en la desolación, es el camino para alcanzar la complacencia y el amor de Allah, para librarnos de Su Ira y Su castigo; y recordad siempre, no olvidéis nunca que Su Perdón es más grande que Su castigo, Su Misericordia es más grande que Su Ira. Por eso el Mensajero de Allah dijo: “Quien desee que Su Libro sea una alegría para él, que abunde en la petición de perdón”. Es por eso que el constante en la petición de perdón a Allah renacerá el Día del Levantamiento feliz y alegre, sosegado y calmado y esa alegría aumentará aun más si cabe cuando esté ante Su Señor y reciba su libro en la mano derecha, como noticia de que su morada infinita será el Jardín.

No desesperéis nunca de la misericordia y el perdón de Allah, no renunciéis nunca al istigfar, por muy grandes que sean vuestras malas acciones, aunque las veáis como montañas ante vosotros, por muy grande que sea el mal que habéis cometido, Allah lo perdonará siempre que no hayáis asociado nada con Él. Y si no, escuchad esta maravillosa muestra de la Misericordia de Allah, escuchad las palabras del Mensajero Muhammad cuando dijo: “No hay musulmán que cometa una mala acción sin que el ángel espere tres horas antes de anotarla; y si pide perdón a Allah por su mala acción, no es escrita y no será castigado por ella el Día del Levantamiento”. ¿Acaso no es esto una muestra de la enorme e infinita misericordia de Allah.

Parte de la inmensa misericordia de Allah con nosotros la encontramos también en que si hacemos una mala acción y no pedimos perdón por ella, sólo será anotada una mala acción, pero si hacemos una buena acción esta se multiplicará por diez como mínimo, llegando hasta donde Allah quiera. Para que el istigfar sea aceptado, debe estar impregnado de arrepentimiento y sinceridad, de humildad y recogimiento, de dejar en el momento ese mal, de reponer el mal que hayamos cometido, y de honestidad a la hora de buscar el perdón de Allah; y no tengáis ninguna duda de que si cumplís con estas condiciones Allah derramará sobre vosotros Su Perdón y os cubrirá con Su Misericordia. Por eso, el Imam Shafi’i, que Allah esté complacido con él, decía: “Me han asombrado la gran cantidad de mis malas acciones, pero cuando las he comparado con Tu perdón, oh Señor mío, he descubierto que Tu perdón es aún más grande”.