
13 de Enero de 2012
Imam: Sheij Muhammad Al Kassbi
Alhamdulillah
Musulmanes, os exhorto a que tengáis Taqwa de Allah, ya que la Taqwa es la llave de la felicidad en este mundo.
Sabed que Allah, tabara wa ta’al, ha creado esta existencia y ha creado a las criaturas, siendo estas de cuatro categorías.
Una categoría son los que únicamente adoran a Allah, y no cometen actos de desobediencia; estos son los ángeles.
Otra categoría desobedece, y jamás obedece; estos son los shayatin.
Otra categoría son los que en ocasiones obedecen y en ocasiones desobedecen; estos son los genios y los hombres.
Y la cuarta categoría son los que no tienen capacidad de obedecer ni de desobedecer; y estos son los animales.
Cuando Allah ennobleció al ser humano y le dio la responsabilidad de la amana, desde ese momento lo puso a prueba con aquello que verificaría su creencia o su incredulidad. Hizo descender sobre él diferentes revelaciones y envió a distintos Mensajeros. Le ordenó la obediencia y le prohibió la desobediencia. Lo puso a prueba en lo manifiesto y en lo oculto, y le envió diferentes enemigos, ordenándole que los combatiera con paciencia y firmeza hasta que consiga la victoria de entrar en el Jardín.
Los enemigos del ser humano son muchos, siendo el más peligroso de ellos el Shaytán. Dice Allah en Su Libro: “Realmente el Shaytán es enemigo vuestro, tomadlo como tal” (Fatir, 6).
Mucha gente verifica estas palabras, es decir, admiten que el Shaytán es un enemigo para el ser humano, pero no cumplen con la orden que se encuentra en la aleya de “tomadlo como enemigo”.
Shaytán hizo salir a nuestro padre Adam del Jardín, Shaytán también ha conseguido que sus hijos, los hijos de Adam, parte de la humanidad, se encuentre en un extravío evidente. Nos susurra con la pobreza y la muerte, hace que surja entre nosotros el odio y la enemistad, nos hace hermosos los actos de desobediencia y nos impide la adoración de Allah y Su recuerdo.
Otro de los enemigos del ser humano es su propio nafs, ya que es su nafs el que le ordena la transgresión. Dice Allah: “es cierto que el alma ordena insistentemente el mal, excepto cuando mi Señor tiene misericordia.” (Yusuf, 53).
El ser humano debe buscar continuamente la purificación de su nafs, y parte de esta purificación es cuidar tu nafs, ya que el nafs es como un niño y tienes que educarlo constantemente y cumplir con los tres derechos que tiene el nafs sobre ti, para sí poder cumplir con esta purificación.
El primero de ellos es no permitir que tu nafs se salga siempre con la suya.
El segundo es que tu nafs no te impida cumplir con los derechos que otros tienes sobre ti.
El tercero, estar precavido ante tu propio nafs.
Otro de los enemigos del ser humano son los amigos malos, las malas compañías, los compañeros de la transgresión. Estos son todos aquellos que lo ocupan con cosas que le impiden recordar a Allah y que no le son de beneficio ni en esta vida de dunia ni en el ájira; lo único que hacen es llenar su tiempo de cosas carentes totalmente de significado. Este tipo de amistad será un enemigo en el Día del Levantamiento; cada uno deberá protegerse de su compañero, se acusaran los unos a los otros. Dice Allah: “Ese día los amigos serán enemigos unos de otros, pero no así los que tengan temor (de Allah)” (Zujruf, 64).
Algunos hombres de conocimiento han dicho: “Los hermanos (es decir los compañeros) son tres. Un compañero es como la comida, del que nunca vas a estar saciado, el que te ayuda en tus asuntos del din y de este mundo; un hermano que es como la medicina, al que necesitas en determinados momentos, pero de cuya compañía no debes abusar, ya que únicamente te va a ayudar en tus asuntos de dunia, y un compañero que es como la enfermedad, no te ayuda ni en el din ni en dunia, sino que lo único que hace es tomar parte de tu vida, de tu tiempo y desperdiciarlo por completo”.
Otros enemigos del ser humano son su riqueza y su familia, si estos van a ser causa de una separación y de una dedicación por completa a ellos que lo hagan olvidarse de lo que es más importante. Quien sea así estará cosechando una derrota evidente, estará en el camino de la desviación y el extravío. Dice Allah: “¡Vosotros que creéis! Que ni vuestras riquezas ni vuestros hijos os distraigan del recuerdo de Allah. Y quien lo haga... Esos son los perdedores” (Munafiqun, 9).
Oh Allah, líbranos del mal de la riqueza y de la familia.
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Musulmanes, ciertamente otro de los enemigos del ser humano en este mundo de dunia es la fitna de los dones recibidos, si estos dones conducen a la persona a olvidarse de Aquel que se los ha dado. Dice Allah: “Y no dirijas tu mirada hacia los placeres que hemos dado a algunos de ellos como flor de la vida de este mundo para ponerlos a prueba. Y la provisión de tu Señor es mejor y más duradera. Ordena a tu gente el salat y persevera en él. No te pedimos sustento, Nosotros te sustentamos. Y el buen fin pertenece al temor (de Allah)” (Ta-ha, 131).
Pedimos a Allah que nos proteja del mal de las fitnas, tanto de lo manifiesto como de lo oculto de ellas. Y que nos dé la fuerza necesaria para combatir a nuestros enemigos, que nos de la victoria sobre ellos.
Wa salla Allahu ala Saydina Muhammad wa ‘ala alihi wa sahbihi wa sallam. Amín
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