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DECLARACIÓN SOBRE LAS MATANZAS DEL DÍA DE ASHURA
por Hajj Sidi Karim Viudes al Mursi

A quién pueda interesar: Paz.

Hay dos formas de vivir y son incompatibles.

Una es la enseñada y practicada por todos los profetas conocidos y desconocidos.

Consiste en el reconocimiento de la situación de dependencia de la criatura con su Creador que se confirma con buenas obras a favor de las demás criaturas y el resto de la creación, hechas con la mirada puesta en la eternidad. Esta es y ha sido siempre la forma de actuar de los que viven seguros de la otra vida.

La otra es la que practican y propagan los que viven en la seguridad de que la otra vida es una patraña anticuada. Porque en el mundo lo que hay es producto del azar, la necesidad, la oposición y la lucha: sólo es cierto lo verificable y la hipótesis de una verdad verificadora es metafísica ideada para someter al pueblo.

El signo de esta creencia es la forma ensimismada del maquinador que urde planes sin escrúpulos recurriendo a cualquier medio para lograr sus fines.

Esta idiosincrasia, y solamente esta, es la causa de la introducción de la injusticia y el resto de desdichas: usuras, asaltos, miseria, crímenes, castas, imperios, tiranías, opresión y, sobre todo, las tres violencias inmemoriales: contra la mujer, los débiles y el medio ambiente.

La hipocresía consiste en decir: “Así es la vida”. Un esfuerzo en denunciar y combatir la hipocresía mundial es la única causa que puede unir a los humanos en la circunstancia en que vivimos.

El terrorismo es la manifestación externa del terror ensimismado de los hipócritas. Este vivir alterado es lo opuesto al estado interno de paz que es el estado de Islam. El terrorismo contradice el modelo de vida enraizado en la Revelación Profética. Por no hablar de la blasfemia contra el Creador que supone exigir aterramiento (echarse a tierra en actitud reverente) atribuyéndose el terrorista el señorío sobre la vida y la muerte, como hizo el tirano Nimrod, cuando exigió el sometimiento del joven Abraham.

El terrorismo, hoy, es el último refugio de la causa reactiva que ata las manos de sus esclavos con la creencia pesimista de que la violencia irracional y despiadada es la mejor respuesta ante un enemigo hipócrita que se escuda tras un falso discurso de justicia moral.

El terrorismo es el grado más bajo del resentimiento.

El terrorismo es un artefacto ideado por los hipócritas para que los pueblos se destruyan a sí mismos.

A esto llamamos “democlastia”.

Por esto y por mucho más, que se confirma en el Corán, en la tradición y en la opinión seguida por la mayoría abrumadora de los musulmanes en todo lugar y tiempo, señalo que el carácter, la intención y la técnica de los últimos atentados perpetrados en Iraq y Paquistán y de todos los cometidos antes y los que se seguirán cometiendo usando el nombre de Islam, llevan la marca del petróleo y evidencian una concurrencia de intereses que trasciende en cascada desde las élites del directorio capitalista mundial a los más bajos fondos de los zocos.

Hay muchas evidencias de esto y muy pocas pruebas.

A los que maquinan estas acciones democlásticas, estén en el nudo que estén en esta red que están tejiendo, les recordamos que Allah es el mejor maquinando, y que, frente a sus planes, Allah tiene Su plan.

Terminarán atrapados en su propia red pues no hay morada más frágil que la de la araña.

Todo esto se puede leer en el Corán, como también que Allah es el amigo protector de los humanos.

Y que sólo a Él pertenece la Victoria.

Y con esto la Paz.Granada, 11 Muharram 1425
3 de Marzo de 2005

Hajj Sidi Karim Viudes al Mursi


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