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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
Mezquita Mayor de Granada
CELEBRAR LA SALVACIÓN DE MUSA
Y SU PUEBLO, EL DÍA DE ASHURA.
JUTBA de 3 de febrero de 2006. 4 Muharram, 1427.
Imam: Sheij Muhammad al Kasabi. Alhamdulillah.
Alabanzas a Allah el Señor de los mundos y las bendiciones
y la paz con el Sello de los Profetas. ¡Musulmanes! Os exhorto
y también a mi mismo a tener taqwa de Allah (temor de El)
y a obedecerle, gloria a El.
Nos han transmitido los dos Imams, Bujari y Muslim, que Ibn Abbas,
que Allah esté complacido con todos ellos, dijo:
“Cuando el Profeta, paz y bendiciones de Allah con
él, llegó a Medina, se encontró con que los
judíos tenían por costumbre ayunar en el día
de Ashura. Les preguntaron acerca de esa costumbre y dijeron: “Ése
es el día en que Allah libró a Musa y al pueblo judío
de Faraón; y nosotros ayunamos en memoria y agradecimiento
de ese día”. Dijo entonces el Mensajero de Allah, paz
y bendiciones de Allah con él: “Nosotros estamos más
cerca de Musa que vosotros”; y ayunó en este día
y ordenó como una obligación para todos los musulmanes
que ayunaran en este día”.
Después, cuando el ayuno de Ramadán se hizo obligatorio,
seguía ayunando el día de Ashura como un acto de acercamiento
a Allah, gloria a El, y anhelando su báraka (bendición);
y ordenó a los musulmanes que ayunaran el día de Ashura
en ése mismo sentido. Él, paz y bendiciones de Allah
con él, explicó su mérito y recompensa, dijo
que por el ayuno de este día -el diez de Muharram- expía
el musulmán las faltas menores que haya cometido durante
todo el año anterior. Los compañeros le imitaron y
le siguieron en esta práctica.
Dijo, paz y bendiciones de Allah con él:
“El ayuno en el día de Ashura, espero de Allah que
sirva como expiación del año que ha pasado”.
(Hadiz de Abu Qatada que recogen Muslim y Tirmidi, que
Allah esté satisfecho con ellos)
Es recomendable ayunar también el día noveno de este
mes, además del décimo, pues el Profeta, paz y bendiciones
de Allah con él, dijo el año de su muerte:
“Si alcanzara con vida el año próximo
ayunaría también el noveno día”.
(Hadiz de Ibn Abbas, que han recogido Muslim e Ibn Maya, que Allah
esté complacido con ellos)
Ésta es una fecha de una significación grandiosa que
todo musulmán debe honrar, pues Allah, Glorificado y Enaltecido,
salvó en ese día a un número de Sus Profetas,
la paz con ellos, y a muchos de sus pueblos, además de librar
a Musa, la paz con él, y a su pueblo de Faraón como
se expresa en el hadiz anterior.
En el día de Ashura aceptó Allah, gloria a El, el
arrepentimiento de Adam, sobre el la paz, padre de la humanidad.
En ese día, salió Nuh (Noé), la paz con él,
del Arca después del diluvio. Y en ese día la hoguera
se hizo fría e inofensiva para Ibrahim (Abraham), sobre el
la paz. Y en él, pidió perdón Yaqub (Jacob),
la paz sobre él, por sus hijos a Allah. Y en él se
reunieron todos después de una larga separación. En
ese día Allah, gloria a El, le dio de nuevo a Ayub (Job),
la paz con él, su salud, su familia y su riqueza. Y en ese
día, perdonó a Daud (David), la paz con él,
y le devolvió el reino a su hijo Suleyman (Salomón),
la paz sobre él. En ese día se aceptó el arrepentimiento
del pueblo de Yunus (Jonás), sobre él la paz, y se
les levantó el castigo. En él fue elevado [a los cielos]
Isa (Jesús de Nazaret) el hijo de María, librándole
de quienes querían matarle y crucificarle, pues ni lo mataron
ni lo crucificaron.
Por todo ello, encontramos que el Profeta, paz y bendiciones de
Allah con él, honraba ese día y ayunaba en él.
Pues él, paz y bendiciones de Allah con él, era más
próximo y tenía más derecho a la memoria de
todos los Profetas y de Musa, la paz con ellos, que nadie. Los Profetas,
la paz con ellos, son todos hermanos y su práctica de adoración
a Allah, es una. Por esa razón es una condición del
Iman (creencia) correcto y sano, creer en todos los Profetas. Quien
rechaza la misión o el mensaje de cualquiera de los Profetas,
sobre ellos la paz, es como si hubiera rechazado a todos ellos.
Nuestro Profeta, paz y bendiciones de Allah con él, decía:
“Nosotros, los Profetas, somos hijos de diferentes
madres, pero nuestro Din (práctica de adoración)
es uno”.
Y dijo también, que Allah le bendiga e incremente en paz:
“Yo soy el más cercano, y el que más
derecho tiene, a Isa el hijo de Mariam en esta existencia y en la
próxima. Y los Profetas son hermanos de madres diferentes,
pero de un solo y único Din”.
(Hadiz de Abu Huraira, transmitido por Bujari, que Allah esté
complacido con ellos)
Este hadiz significa que todos los Profetas y Enviados coinciden
en el Iman y en la raíz, que es la adoración de Allah,
Uno y sin asociado. Si las leyes reveladas han sido diversas a lo
largo de la historia y las ramificaciones han sido también
diversas, la raíz es una.
Esta celebración del día de Ashura no es una fiesta
que expresamos con apariencias externas de adorno, alegría
y alborozo como hicieron algunos (los Jariyitas) ni tampoco hacemos
de él un día de lamentos, sollozos ni de duelo, como
hace el otro grupo. El acierto y el bien radican en atenerse a lo
recibido y seguirlo, el daño y el mal consisten en inventar
e innovar en la práctica de adoración.
La Sunna (el bello ejemplo del Mensajero de Allah, paz y bendiciones
de Allah con él) es ayunar el día de Ashura y rememorar
con entendimiento y sinceridad los hechos del pasado y extraer consecuencias
y enseñanza de lo que ocurrió. Por ejemplo, que la
Sunna (costumbre) de Allah, gloria a El, no se altera y es la norma
que la verdad y la falsedad no se mezclan; y que los opuestos no
se juntan.
Cuando la verdad prevalece la falsedad se disipa y se desmorona,
sean cuales sean sus fuerza y recursos aparentes. Y que el destino
del ejército de Allah es el éxito y el buen final.
Y el devenir de los ejércitos de Shaytan, maldito y lapidado,
es siempre la destrucción y el fracaso.
Esta es una realidad que está demostrada con pruebas irrefutables
y explicada con toda claridad, tanto en el Generoso Corán
y la Sunna del Mensajero, paz y bendiciones de Allah con él,
como en los Libros Revelados anteriores y también lo prueban
los acontecimientos históricos antiguos y modernos.
Fijémonos por un momento en lo que le ocurrió al Profeta
de Allah Musa, la paz con él, y al enemigo de Allah Faraón.
El relato de esta historia se repite en el Noble Corán, por
ejemplo en Surat al Baqara, Surat al Qasas, Surat al Safat ... a
veces con mucho detalle y otras veces resumida, en breves alusiones.
Dice el Altísimo, en la Surat al Yunus:
“Hicimos que el Pueblo de Israil atravesara el mar
y el Faraón y sus ejércitos les persiguieron, acosándoles
y oprimiéndoles”.
No hay un poder en este mundo tan completo y absoluto como el que
Faraón ejercía sobre su imperio. Hasta el punto que
se atribuyó el Señorío divino para sí
mismo, tantas eran las bendiciones que Allah, gloria a El, le había
otorgado en fuerza física, riquezas y posesiones y el número
de sus ejércitos. Y todas éstas eran precisamente
causas de su degeneración y progresiva caída, debido
a su injusticia y a su extravio.
Abu Musa, que Allah esté complacido con él, dijo:
“Dijo el Mensajero de Allah, paz y bendiciones de
Allah con él: “Ciertamente que Allah le deja al injusto
que actúe hasta que llega un punto en el que ya no puede
regresar”. Entonces, recitó la Palabra de Allah, el
Altísimo: “Y así es como tu Señor agarra
cuando agarra a las ciudades y las encuentra en injusticia. Verdaderamente
que Su castigo es doloroso y pavoroso”. -Surat Hud,
ayat 102-”.
Por el otro lado no se puede concebir una situación más
angustiosa que la que estaban padeciendo en aquellos tiempos las
Tribus de Israil, la paz con él. Y en un momento, Allah,
el Magnífico convirtió, al poderoso en vencido y al
humillado en poderoso. Por esa razón, el corazón del
que tiene intelecto debe desatar sus lazos con las cosas y esperanzas
de este mundo y aceptar de un modo completo ponerse al servicio
del Creador; y confiar y depender sólo de El, Glorificado
y Enaltecido, en todos los asuntos. Así se sabe que quien
desobedece a Allah, gloria a El, y se rebela contra Sus mandatos,
es desgraciado en esta vida y en la próxima. Quien le obedece
es dichoso en esta existencia y la próxima. Y que esto nos
sirva de ánimo y decisión para obedecerle y de desistir
y deponer todo intento de transgredir y oponernos a Sus mandatos.
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* * * * * *
Alhamdulillah.
Dijo el Profeta, paz y bendiciones de Allah con él:
“El perspicaz e inteligente es quien se toma a sí
mismo a juicio y se hace la cuenta; y quien obra para lo que viene
después de la muerte. Y el incompetente y necio es quien
se deja llevar por las pasiones de su alma y se confía en
que Allah –gloria a El- le concederá sus vanas esperanzas”.
(Hadiz que relató Shaddad Ibn Aws, y lo transmitió
Tirmidi, que Allah esté complacido con ellos)
Indicios de un intelecto sano y agudo son: someterse uno mismo a
la rendición de cuentas, hacerse el balance a uno mismo,
cumplir con el Din de Allah y actuar con miras a después
de la muerte. Señales de necedad, ignorancia y de locura
son: dejarse llevar por las imaginaciones, apetitos y bajas pasiones;
olvidarse de la próxima vida; despreciar el asunto; y burlarse
de quienes llaman al Din de Allah, los Profetas y Enviados y quienes
han seguido sus pasos.
Estos ignorantes recurren a cualquier medio e instrumento en su
intento de ocultar la luz del sol. Uno de ellos la burla, que es
una forma de expresar desprecio muy antigua que Allah, gloria a
El, menciona en el Generoso Corán. El pueblo de Nuh, la paz
con él, se burlaba de su profeta cuando estaba construyendo
la nave. Entre las cosas que le decían estaba la siguiente:
“Nuh, ¿te has hecho después de ser profeta,
carpintero?” Allah, gloria a El, consoló a Su Profeta,
paz y bendiciones de Allah con él, informándole que
esta es la Sunna de Allah, la acción acostumbrada de Allah,
gloria a El, con Su creación:
“Otros Profetas antes que tú sufrieron burla
y se cumplió sobre ellos aquello de lo que se burlaban”.
(Surat Al An’am, 10)
El Din de Allah, gloria a El, no sufre menoscabo por ser despreciado
ni disminuye en nada su honor y su grado al Mensajero, paz y bendiciones
de Allah con él, por ser insultado y ridiculizado.
El mumin (creyente) debe oponerse y rechazar las burlas y las mofas
de su Din y de sus Profetas; y al hacerlo, no debe caer en un tipo
de conducta reprobable, en actos prohibidos que den justificación
a los enemigos para hacer aún más daño y causar
aún más ofensa al Islam y a los musulmanes.
El creyente es celoso de su Din. No tiene Din el que no experimenta
celo por las cosas inviolables, por Allah y Su Mensajero, paz y
bendiciones de Allah con él.
El creyente es justo y equilibrado. Incluso cuando rechaza y cuando
condena, no traspasa los límites de Allah, gloria a El, ni
comete un mal para defender el bien.
Que Allah bendiga a Su Siervo y Mensajero Muhammad y a su familia;
y sus nobles compañeros; y a todos cuantos les sigan con
sinceridad hasta el Último Día.
Wa salla Allahu ala Saydina Muhammad wa ‘ala alihi wa
sahbihi wa sallam. Amín.
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