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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
Mezquita Mayor de Granada
LA AUTORIDAD DE LA CRIATURA
HUMANA EN EL UNIVERSO
JUTBA de 24 de febrero de 2006. 25 Muharram, 1427.
Imam: Sheij Muhammad al Kasabi. Alhamdulillah.
Creyentes, os encomiendo que tengáis temor de Allah.
Sabed que Allah ha honrado a los descendientes de Adam y los ha
preferido a muchas de Sus criaturas y ha derramado sobre ellos Sus
bendiciones, tanto las visibles como las ocultas. Tantas que no
se pueden contar. Y ha sometido a su servicio todo cuanto hay en
el universo.
Dijo Allah, el Altísimo:
“Hemos honrado a los descendientes de Adam y les hemos
transportado por la tierra y por el mar y les hemos dado cosas buenas
como sustento, y los hemos preferido por encima de muchos otros
de los seres que hemos creado”.
(Surat Isra, 70)
Entre las mejores cosas que Allah, gloria a El, ha concedido a los
descendientes de Adam, la paz con él, están la bendición
del intelecto, así como la recompensa y el premio.
Todas las bendiciones y beneficios que existen en el universo están
sometidas al servicio, para disfrute y uso del hombre. La tierra
la ha extendido y la ha hecho habitable, gloria a El. En ella ha
hecho crecer una enorme variedad de plantas, hierbas, frutas y bosques;
de ellas se alimentan y se deleitan los hombres y de otras se alimentan
los ganados cuyas carnes, leche, y otros productos sirven al hombre
de alimento y otras utilidades. Los mares nos los ha sometido igualmente,
gloria a El. Los descendientes de Adam comen de sus buenas cosas
y extraen de ellos joyas y materias minerales y a través
de ellos se desplazan en naves que los atraviesan a lo largo y a
lo ancho.
Allah, gloria a El, ha sometido medios de comunicación y
medios de transporte a través de la tierra y del aire. El
sol, la luna y las estrellas cada una en su órbita están
sometidas al servicio del hombre igualmente.
Todo ello señala el favor, preferencia y privilegio que Allah,
gloria a El, ha otorgado al hombre por encima del resto de Su creación.
Allah, gloria a El, ha querido que el ser humano sea libre. Allah,
gloria a El, lo ha hecho el amo de Su creación en toda la
extensión del tiempo. Allah ha querido que el hombre no esté
sujeto ni humillado bajo el yugo de ninguna otra criatura; y ha
querido que su sumisión y su sometimiento sincero y completo
sean únicamente a Allah, el Altísimo.
Así pues, el hombre ha de corresponder a ese favor y preferencia
manifiestas con gratitud; y cumpliendo con la adoración de
Su creador como es debido y como El ha querido.
Se ha relatado en una tradición que Allah, Bendito y Altísimo,
le dice al mundo:
“¡Dunia! Sirve a quien Me sirve y agota a quien
te sirve”.
Por esta razón el hombre ha de ser necesariamente un sirviente:
o bien sometido a Su Creador, gloria a El, o bien a otros distintos
de El. El servicio a Allah se realiza cumpliendo con Sus mandatos
y absteniéndose de lo que El prohíbe. El servicio
a otros distintos de El, se realiza dando satisfacción a
las pasiones y transgrediendo la Sharia (la Ley Revelada).
No hay duda de que el Din del Islam abarca e incluye todas las dimensiones
de la vida; es tanto ibadat (actos de adoración) como mu’amalat
(transacciones). Cuando el hombre realiza un acto obligatorio como
el Salat, por ejemplo, con ello está cumpliendo con los mandatos
de Allah, el Ensalzado. Lo mismo ocurre cuando se esfuerza en la
busca de su provisión, ésta es una forma de ‘ibada
pues es cumplir con un mandato de Allah, Bendito y Altísimo.
Igualmente cuando realiza servicios en beneficio de la sociedad
pues Allah el Excelso, ha ordenado establecer la rectitud y el bien
en la tierra y prohíbe corromperla.
El musulmán sirve a sus padres porque Allah, gloria a El,
le ha hecho obligatorio tratarles con bondad. Y sirve a su huésped,
y no percibe su servicio como una pérdida para él
porque estos servicios están contemplados y recomendados
en el Din, y como tales no son sino obediencia a los mandatos de
Allah, gloria a El.
Uno de los hombres de la primera comunidad dijo:
“Hay cuatro cosas que el hombre no debe considerar
nunca humillantes, aunque se trate de un gobernante: ponerse en
pie en una reunión cuando entra su padre; servir al hombre
de conocimiento que le enseña; preguntar lo que no sabe a
uno que tiene más conocimiento que él; y servir personalmente
a su invitado para hacerle sentirse honrado”.
Incluso los animales han sido creados para estar sometidos al beneficio
del hombre; al igual que todas las criaturas de la naturaleza. No
obstante, nuestro trato y relación con todas ellas debe estar
sujeta al marco que la Sharia ha fijado. Cada vez que el hombre
traspasa los límites que Allah, gloria a El, le ha trazado
para aprovecharse de las criaturas que le están a él
sometidas, el proceso se convierte en corrupción; y lo que
era en principio un beneficio se torna en perjuicio. Cuando el hombre
actúa de ese modo acaba alcanzando las consecuencias que
se vuelven contra él, en esta vida o en la próxima.
El Profeta, paz y bendiciones de Allah con él, nos informó
que una persona entró en el Jardín por haber saciado
la sed de un perro sediento y otra entró al Fuego por haber
maltratado a un gato, encerrándolo y negándole el
alimento, hasta causarle la muerte.
Por esta razón es una condición necesaria que al sacrificar
un animal se mencione el Nombre de Allah, gloria a El, para que
recordemos que el animal es una criatura igual que nosotros pero
que Allah la ha sometido al hombre, honrándole y favoreciéndole.
En las normas del Islam (Fiqh) encontramos que la caza por pura
diversión es algo indeseable (makrúh) y eso quiere
decir que no se debe matar aves u otros animales por puro deporte
y entretenimiento, sin una necesidad que le lleva al hombre a hacerlo.
Hay otros animales que no son lícitos como alimento pero
sin embargo aportan otros beneficios como ser guardianes en el caso
del perro. El hombre puede servirse de ellos para ese fin, pero
si no tienes necesidad de este beneficio deja libres a los animales
y no los tengas en cautividad sin ningún propósito
ni utilidad. Si no lo haces así, cometes dos faltas: una,
porque tienes en cautividad un animal sin ninguna razón válida;
dos, porque estás negando la preferencia y el privilegio
con los que Allah, gloria a El, te ha favorecido.
Allah, Glorificado y Altísimo, te ha sometido y ha puesto
a tu servicio a la creación entera y tu contradices a la
Sharia y te opones a ellas al ponerte al servicio de una criatura
distinta de Allah, sin beneficio ni propósito.
El Profeta, paz y bendiciones de Allah con él, dice:
“Quien tenga perro, cada día está disminuyendo
el mérito de sus actos una medida muy grande. Excepto cuando
el perro es para el uso de la agricultura, la guarda o el ganado”.
Éste es solamente un ejemplo.
Por lo demás, el musulmán debe vivir con la certeza
de que él es el Califa (el gobernante por delegación)
en este Universo y debe cumplir con los mandatos del Verdadero Amo
y Señor que es Allah el Altísimo, y así logrará
el éxito en esta vida y el triunfo en la Próxima.
*
* * * * * *
¡Creyentes!
Si comprendemos que verdaderamente Allah, gloria a El, nos ha puesto
como representantes Suyos en el mundo, y que nos ha dado todos los
medios para establecer la rectitud y poblar la tierra, no debemos
olvidar que ésta es una prueba y un examen.
Esta vida no es más que un puente que se atraviesa para llegar
a la vida duradera, permanente, y que en ella sólo habrá
dos alternativas el Fuego y el Jardín. A cada uno se le recompensará
conforme a lo que se haya ganado.
“Quien haga el peso equivalente a un átomo
de bien lo verá y quien haga el equivalente al peso de un
átomo de mal lo verá”.
Quien se opone a la Fitra, la forma natural del ser humano, y contradicen
lo que Allah, gloria a El, ha ordenado y se permiten abusar y traspasar
los límites debidos con las criaturas o las someten fuera
del contexto para las que fueron creadas; y extienden la corrupción
en la tierra, en el mar y en el aire. A esos, si se libran del castigo
en este mundo, no se librarán del castigo de Allah.
Esto es lo que les pasa a quienes abusan o someten a su servicio
de forma incorrecta e injusta a las criaturas que están sometidas
al hombre. Ahora bien, los que traspasan todos los límites
y abusan y causan daño a los seres humanos y se permiten
transgredir los derechos y causarle mal a las criaturas humanas
a las que Allah, gloria a El, ha favorecido y preferido, su castigo
será aún más severo.
¡Musulmanes! El musulmán debe ser misericordia que
camina sobre la tierra.
Cuando puede beneficiar el musulmán a su sociedad y a su
especie debe esforzarse y no dudar, ya sea beneficio material o
beneficio intangible. Y si no lo puede hacer, debe al menos librarles
de causarles mal y al hacerlo así gana recompensa. Y, haciéndolo,
presenta la verdadera imagen del Din del Islam.
Muchas veces oímos a musulmanes decir que desean mejorar
su imagen ante los demás. Lo que debemos hacer los musulmanes
es obedecer a Allah, gloria a El, y a Su Mensajero, paz y bendiciones
de Allah con él. Quien está conforme y satisfecho
con Allah como su Señor, con el Islam como su práctica
de adoración y con Muhammad, paz y bendiciones de Allah con
él, como Profeta y Mensajero; no le preocupa si los hombres
están contentos y satisfechos con él o si están
disgustados, tanto como le preocupa rectificarse y corregirse a
sí mismo a fin de alcanzar la complacencia y el amor de Allah.
Cuando el hombre se eleva hasta ese grado, entonces Allah el Excelso
será el oído por el que él oye, la vista con
la que él ve y la mano con la que él agarra y el pie
con el que él camina, y entonces Allah, gloria a El, le hará
encontrarse todas las cosas buenas y le hará estar a salvo
de todas las maldades.
Que Allah bendiga a Su Siervo y Mensajero Muhammad y a su familia;
y sus nobles compañeros; y a todos cuantos les sigan con
sinceridad hasta el Último Día.
Wa salla Allahu ala Saydina Muhammad wa ‘ala alihi wa
sahbihi wa sallam. Amín.
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