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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
Mezquita Mayor de Granada
EMIGRAR POR ALLAH
JUTBA de 2 de junio de 2006. 5 Yumada 1427
Imam: Hayy AbdalHasib Castiñeira
Alhamdulillah.
Bismillah ar Rahman ar Rahim.
Emigrar por Allah y por Su Mensajero es un signo del Iman (la
creencia). La Hiyra (emigración) dejando atrás la
familia, la riqueza, el negocio, el país y la posición
fue el fundamento de la primera comunidad musulmana; el cimiento
del triunfo del Islam y la fuerza de la que surgió su expansión
por todos los confines de la tierra. El acto de emigrar supuso para
los Muhayirun renunciar al apego y a los lazos que son tan queridos
para todos los seres humanos: su casa, su tierra, su familia y sus
posesiones.
Lo dejaron todo para complacer a Allah y para seguir y ayudar al
Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz. Emigraron
para auxiliar a Allah y a Su mensajero, y Allah les auxilió
a ellos.
“Si auxiliáis a Allah, El os auxiliará y hará
vuestros pasos firmes”.
[In tansurullah yansurkum wa yuzabit amaalakum].
Por eso los Muhayirun tienen un rango tan alto entre los mejores
seres humanos de la creación, los mejores entre los mejores;
y son elogiados por Allah en el Corán con las más
hermosas palabras en repetidas ocasiones.
“Y de los primeros precursores, tanto de los que emigraron
como de los que les auxiliaron, y de los que les siguieron en hacer
el bien, Allah está satisfecho de ellos y ellos lo están
de El. Les ha preparado jardines por cuyo suelo corren los ríos
y en los que serán inmortales para siempre. Ése es
el gran triunfo”. (Sura Tawba, 101)
“Allah se ha vuelto a favor del Profeta, de los que emigraron
y de quienes les auxiliaron, aquellos que les siguieron en las horas
difíciles después de que los corazones de una parte
de ellos habían estado a punto de desviarse y Allah se volvió
a ellos... Es cierto que fue Clemente y Compasivo”.
(Sura Tawba, 118)
“Verdaderamente los que creen y emigraron y lucharon con sus
bienes y personas en el camino de Allah y los que les dieron refugio
y les auxiliaron, ésos son Mis amigos aliados y son amigos
aliados entre sí”. (Sura de los Botines de
Guerra, 73)
El triunfo del Islam empezó con dos hombres en una cueva,
huyendo de la persecución y de la muerte; y después
de esa renuncia completa, de esa entrega generosa, empezaron en
un lugar nuevo, sin nada excepto la sinceridad, la obediencia a
Allah y la fidelidad a Su Mensajero, que Allah derrame Su gracia
y Sus bendiciones sobre él y sobre cada uno de los hombres
y mujeres de aquella noble comunidad.
Pero ese grupo de emigrantes que lo dieron todo y lo dejaron todo
encontraron en Medina a otro grupo que también lo dieron
todo y lo entregaron generosamente y lo pusieron al servicio y a
la disposición del Mensajero de Allah, y de los Emigrantes
que habían llegado con él. Esos fueron los Ansar de
la ciudad de Medina y sus alrededores.
“Y de los primeros precursores, tanto de los que emigraron
como de los que les auxiliaron, y de los que les siguieron en hacer
el bien, Allah está satisfecho de ellos y ellos lo están
de El”. (Sura Tawba, 101)
“Allah se ha vuelto a favor del Profeta, de los que emigraron
y de quienes les auxiliaron”. (Sura Tawba, 118)
La primera comunidad musulmana libre regida por la Revelación,
el modelo de justicia y de las más altas cualidades del ser
que siguen sirviendo de inspiración a la humanidad desde
hace catorce siglos, surgió del hermanamiento y la colaboración
entre los Muhayirun de Meca y los Ansar de Medina; y seguirá
siendo el modelo de la más alta perfección humana
hasta que Allah herede la tierra y todo cuanto hay en ella.
El triunfo de la comunidad musulmana sobre sus enemigos, la expansión
del Islam por Oriente y Occidente, la luz y la sabiduría
que transformaba a los pueblos y a los individuos … toda esa
fuerza partió de los actos de sinceridad y de generosidad
absoluta de los Emigrantes y de los Auxiliares, los Ansar. De su
hermanamiento surgió un modelo de sociedad justa y compasiva,
que no ha sido igualado en la historia humana.
Cada vez que un musulmán emigra por Allah con su Din (práctica
de adoración) para adorar a Allah en compañía
de los siervos de Allah en una tierra ajena, está atrayendo
hacia sí la protección de Allah y Su báraka
(bendición). Cada vez que un musulmán recibe, comparte,
hospeda y da de lo que tiene, a otro musulmán; está
atrayendo para sí mismo y para su familia la protección,
la abundancia y el éxito.
En esta época, los musulmanes están emigrando por
tierra, por aire y por el mar a países que hasta hace poco
eran extraños al Islam y que durante siglos han sido hostiles
contra los musulmanes.
Esta hiyra está motivada, en la gran mayoría de los
casos, por la necesidad; por la búsqueda de mejores condiciones
de vida para uno y para su familia. En algunos casos huyendo de
la guerra y de la opresión.
Esos musulmanes se convierten así, lo sepan o no, lo quieran
o no, en embajadores del Islam. Esas razones de emigrar Allah las
ha hecho lícitas; sin embargo los hombres, en su codicia
y en su empeño de no compartir su bienestar con los más
pobres, intentan hacerla ilícita.
Allah, Glorificado y Excelso, ha prometido abundancia y mejora en
sus condiciones de vida a los que emigran. Es, por tanto, natural
que los musulmanes, igual que los no musulmanes -que aunque no sean
creyentes observan y conocen la práctica de Allah en Su creación-,
emigren por la tierra en busca de una vida mejor.
Dice Allah el Excelso, en el Generoso Corán:
“A los que lleven los ángeles habiendo sido injustos
consigo mismos les dirán: ‘¿En qué se
os fue la vida?’ (‘¿En qué estuvisteis?’).
Responderán: ‘Estábamos oprimidos en
la tierra’. Les dirán: ‘¿Acaso no era
la tierra de Allah lo suficientemente extensa como para emigrar?’
Ésos tendrán por morada Yahannam ¡Qué
mal fin!”. (Sura de las Mujeres, 96)
Y sigue:
“Quien emigre en el camino de Allah encontrará
en la tierra muchos lugares donde refugiarse y holgura. Al que habiendo
dejado su casa para emigrar por Allah y Su Mensajero, le sorprenda
la muerte, tiene la recompensa asegurada por Allah. Allah es siempre
Perdonador y Compasivo”. (Sura de las Mujeres, 99)
Todos los bienes y bendiciones que el emigrante encuentra y llega
a conseguir son por el favor de Allah; y a El deben ser agradecidos
estableciendo Su adoración en la tierra. Obedeciendo Sus
mandatos y alejándose de Sus prohibiciones. Reviviendo el
recuerdo de Allah en una tierra que estaba muerta por el olvido
de Allah; por el descuido de los límites de conducta rectos
y por una sociedad que pretende vivir dándole la espalda
a Dios.
Los emigrantes, cuando establecen la oración y el Zakat (purificación
de la riqueza) y obedecen a Allah y siguen la Sunna (práctica
acostumbrada) de Su Mensajero, que Allah le bendiga y le conceda
paz, buscando en todos los actos, con su comportamiento, la Faz
de Allah, es decir, Su aceptación y Su complacencia, entonces
el emigrante se convierte en un ejemplo para los demás.
De lo contrario está poniendo en peligro su Din; y también
los dones que Allah le ha dado. El racismo y el rechazo hacia el
extranjero son muestras del egoísmo y la insolidaridad propios
del ser humano cuando no teme a Allah, pero no deben ser los musulmanes
los que contribuyan a fomentar esos sentimientos, sino lo contrario.
Vincular la emigración con el aumento del crimen, la inseguridad
o la falta de empleo; son argumentos todos falsos como esta demostrado,
pero que se utilizan y crean dudas en la gente débil.
El más alto ejemplo de solidaridad y de generosidad con los
emigrantes debemos ser los propios musulmanes.
Los musulmanes tenemos que ser los primeros en ayudar; y compartir
con nuestros hermanos que vienen de otros países; y encontrar
entre ellos los tesoros que traen de rectitud, conocimiento y nobles
cualidades, que nosotros y nuestra sociedad necesitamos. Si no lo
hacemos estaremos oponiéndonos a la Sunna de la primera comunidad.
¿De qué sirven las palabras sin acciones?
¿Qué valor tiene una creencia si no se demuestra con
el comportamiento?
El que tiene éxito es el que hace coincidir sus palabras
con sus actos.
“Oh los que creéis ¿por qué decís
lo que no hacéis? Es grande ante Allah el delito que digáis
una cosa y hagáis otra. Allah ama a los que luchan en la
senda de Allah juntos como un edificio compacto”.
(Sura Saff, 1)
“Y que no juren, los que de vosotros tengan de sobra
y están holgados, dejar de dar a los parientes, y a los pobres
y a los emigrados en el camino de Allah; sino que perdonen y lo
pasen por alto. ¿No os gusta que Allah os perdone a vosotros?
Allah es Perdonador y Compasivo”. (Sura de la Luz,
1)
* * * * * *
Alhamdulillah.
Aisha la esposa del Profeta, que Allah esté satisfecho con
ella, dijo:
“Le preguntaron al Profeta, salla Allahu alayhi wa sallam,
acerca de la Hiyra y él dijo: “No hay Hiyra después
de la conquista (de Meca). Lo que queda es el Yihad
(esfuerzo) y la Niyya (intención).
Y si os llaman al combate, responded a la llamada”.
(Hadiz recogido en Muslim y Bujari)
Narró Muyashi’a Ibn Mas’oud Al Sulami, que Allah
esté complacido con él:
“Nos presentamos ante el Profeta, salla Allahu alayhi
wa sallam, mi hermano y yo y le dijimos: ‘Tómanos Juramento
de obediencia (Bayyah) de que emigraremos’.
Y dijo, salla Allahu alayhi wa sallam: “La Hiyra ya ha cumplido
para quienes la realizaron”. (Es decir, ya ha prescrito
su obligatoriedad) Yo le dije: “Entonces, ¿de
qué nos tomarás juramento?” Dijo: “Del
Islam, el Yihad y el bien”.
[‘alal islami wal yihadi waljair].
(Hadiz recogido por Bujari y Muslim)
No obstante, la emigración por Allah tanto en su sentido
literal y físico de trasladarse a una tierra nueva para adorar
a Allah en ella y buscar Su satisfacción como en su sentido
figurado que es alejarse de la maldad y de la injusticia, sigue
siendo necesario y esencial en la vida del musulmán.
Abdullah Ibn Waqdan As Sa’adi, que Allah esté satisfecho
con él, dijo:
“Me dirigí al Mensajero de Allah, salla Allahu alayhi
wa sallam, junto con una delegación que iba a visitarle.
Cada uno de los que componíamos la delegación llevaba
en mente algún asunto que pretendía resolver y yo
fui el último en entrar a la presencia del Mensajero de Allah,
salla Allahu alayhi wa sallam. (Abdullah era el más
joven de la expedición y se había quedado como vigilante
de las monturas y de los equipajes). Dije: ‘¡Mensajero
de Allah! He dejado a mi gente atrás y dicen que ya no es
obligatorio hacer Hiyra’. Dijo: ‘La Hiyra no deja de
ser obligatoria mientras haya que luchar contra los kuffar’”.
(Hadiz recogido por Nasai)
En otra versión del mismo hadiz, relatada por Imam Ahmed,
dice: “No se abandonará la Hiyra mientras haya
que luchar contra el enemigo”.
Muawiyah, que Allah esté complacido con él, dijo:
“Le oí al Mensajero de Allah, salla Allahu alayhi wa
sallam, decir: ‘No dejará de ser obligatoria la Hiyra
mientras no deje de ser obligatoria la Tawba (arrepentirse
y volverse a Allah), y no dejará de ser obligatoria
la Tawba hasta que el sol salga por Occidente’”.
(Hadiz de Abu Daud, Ahmed y Ad Darimi)
En estos relatos se equipara el significado de la emigración
emprendida después de la conquista de Meca con el Yihad,
pues este es el acto de alejar la injusticia y el mal por la fuerza
cuando ya no queda ninguna otra alternativa viable y es, al igual
que la Hiyra, un acto de total sinceridad por Allah.
En el sentido figurado de la palabra, en el sentido interno, Hiyra
es una emigración que no implica viaje, como indica el hadiz
que transmitió Abdullah ibn Amr, que Allah esté complacido
con él y con su padre, que oyó al Mensajero de Allah,
salla Allahu alayhi wa sallam, decir:
“El musulmán es aquel de cuya lengua y de cuya
mano los musulmanes están a salvo; y el emigrante es el que
emigra de lo que Allah ha prohibido”.
(Hadiz de Tirmidhi)
También le preguntaron al Mensajero de Allah, salla Allahu
alayhi wa sallam:
“¿Cual es la mejor Hiyra?” Y dijo: “La
Hiyra de quien se aparta de lo que Allah ha prohibido”.
Que Allah bendiga a Su Siervo y Mensajero Muhammad y a su familia;
y sus nobles Compañeros; y a todos cuantos les sigan con
sinceridad hasta el Último Día.
Wa salla Allahu ala Saydina Muhammad wa ‘ala alihi wa
sahbihi wa sallam. Amín.
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