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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
Mezquita Mayor de Granada
LA PROTECCIÓN FRENTE A LA ANSIEDAD
JUTBA de 23 de junio de 2006. 26 Yumada 1427.
Imam: Sheij Muhammad Kassabi.
Alhamdulillah.
¡Creyentes! Os exhorto y a mi mismo a temer a Allah y a actuar
rectamente.
Hemos dicho en otra ocasión que el confiar en Allah y poner
en Sus Manos los propios asuntos es uno de los signos de la sinceridad
y de una creencia perfecta. Uno de los frutos que se derivan de
esta confianza en Allah es la tranquilidad y la serenidad interior
y la falta de preocupaciones en esta vida; y en la próxima
vida, la satisfacción de Allah.
La existencia de este mundo es la morada de las preocupaciones y
las mutaciones y los cambios. No hay en este mundo nadie que se
libre de la ansiedad y las preocupaciones.
El Profeta, Paz y bendiciones de Allah con él, dijo:
“Los nombres más amados para Allah son Abdullah
y AbderRahman y los nombres más verídicos son Hariz
(“el buscador de ganancia”) y Hammam
(“el ansioso”)”.
Todos los hombres son buscadores de ganancia y no hay persona que
no sufra ansiedad.
La ansiedad es el inicio de la voluntad, pues hay consideraciones
que siempre se presentan cuando uno emprende una acción y
son pensamientos que aparecen cuando la persona teme o le preocupa
que algo pueda ser dañino o perjudicial para uno. El hombre
por naturaleza es sensible y percibe los riesgos, los peligros y
las posibles consecuencias.
Siempre se pone en movimiento por su voluntad. Todo cuanto el hombre
hace en su existencia lo hace para apartar de él sus preocupaciones
y para eliminarlas.
Cuando come es para apartar de sí la ansiedad del hambre,
cuando bebe es para apartar la ansiedad de la sed y lo mismo ocurre
con el vestido, el matrimonio, comprar, vender, oponerse a su enemigo,
sea humano o animal o una enfermedad; o cualquier otro movimiento
del hombre. En esto todos los hombres están en acuerdo y
a todos les afecta. No hay diferencia en ello entre el hombre común
y el famoso, entre el sabio y el ignorante, ni tampoco entre el
creyente y el que rechaza (kafir).
La diferencia entre los hombres radica en cómo entienden
la ansiedad y cuales son los medios que utilizan para resolver el
problema que presenta.
Toda voluntad tiene un objetivo al que aspira y se dirige, después
de haber intentado superar todos los obstáculos que aparezcan
en el camino. Por eso, todo siervo, todo ser humano, tiene un objetivo.
Tiene necesariamente una meta que le es querida; que es el objetivo
de su anhelo y de su voluntad.
Quien no tiene a Allah como su objetivo, el fin de sus esfuerzos
y la meta de su voluntad; sin duda que tendrá otro objetivo
y otra meta a la que está esclavizado y sometido distinto
de Allah. Y ese hombre será siervo de ése objetivo
amado y deseado, ya sea riqueza, reputación, imagen, astros
... o cualquier cosa que se haya convertido en una deidad diferente
de Allah en la conciencia de ese hombre. Ése es el camino
que lleva, a quien lo sigue, a la destrucción y la desgracia.
En Allah buscamos protección contra a tal fin.
Por el contrario, quien reúne todas sus preocupaciones y
las concentra en una sola que es el buen cumplimiento de su servidumbre
a Allah, que le creó para ese fin precisamente, a ése,
Allah le es suficiente y le basta y le atiende en sus desvelos y
preocupaciones de esta vida. Allah ha hecho que los hombres sean
siervos suyos, les ha ordenado adorarle y les ha garantizado la
satisfacción de sus preocupaciones.
Dice, Enaltecido y Excelso:
“No he creado a los genios y a los hombres mas que para que
Me adoren. No quiero de ellos la provisión ni necesito que
Me alimenten. Allah es el Proveedor y el Dueño de la Fuerza
tenaz”. (Surat Dariyat, 56)
Tirmidhi ha relatado que Anas Ibn Malik, que Allah esté satisfecho
con ellos, dijo:
“Dijo el Mensajero de Allah, Paz y bendiciones de Allah con
él:
“A quien tiene por preocupación la próxima
vida, Allah le da autosuficiencia (riqueza) en su corazón
y le reúne todos sus asuntos y a su gente, y le llegan las
cosas de este mundo sometidas a la fuerza. Por el contrario, aquel
que está preocupado por su dunia, Allah pone entre sus cejas
la pobreza y le dispersa sus asuntos y a su gente, y no le hace
venir de este mundo (dunia) más que lo que estaba ya decretado””.
El testimonio más verídico de la verdad de este hadiz
es lo que contemplamos en esta época que nos ha tocado vivir.
Vemos a los hombres totalmente dedicados a sus asuntos mundanos
la mayor parte de su tiempo, obsesionados con toda su mente y llenos
de desvelos. Incluso en los tiempos que dedican al descanso les
siguen persiguiendo las preocupaciones; y este mal que afecta a
la mayoría de los hombres de nuestra época, no tiene
otro remedio posible más que el aferrarse a Allah, el Uno,
el Único; y reunir en la adoración de Allah todas
sus preocupaciones.
Nuestro Profeta, Paz y bendiciones de Allah con él, guió
a su comunidad hacia lo que supone beneficio y a lo que representa
la reunión de sus asuntos; y lo que impide la disgregación,
la destrucción y el fracaso.
Dijo, Paz y bendiciones de Allah con él:
“Quien hace de todas sus preocupaciones una sola, que es la
preocupación de la vida venidera, Allah le satisfará
sus preocupaciones de este mundo. Y quien se entrega a las preocupaciones
por los estados y los asuntos de este mundo, a Allah no le importa
en cual de los valles y barrancos de dunia acabará destruido”.
(Abdullah Ibn Mas’oud relató este dicho, en Ibn Maya)
Estas palabras quieren expresar que cuando el corazón está
dominado completamente por las preocupaciones de dunia no descansa,
ni conoce la tranquilidad ni su significado, pues su estado es de
estar velado, tener un velo que le impide ver las cosas en su verdadera
realidad; y como consecuencia, está privado de una guía
correcta, y no consigue acertar y alcanzar con éxito verdadero
la resolución de sus asuntos. ¡Qué Allah nos
proteja de ello!
El Profeta, Paz y bendiciones de Allah con él, siempre pedía
a Allah que le protegiera y fuera su refugio en contra de la ansiedad
y de la tristeza, pues estas son enfermedades ocultas. Y nos guió,
Paz y bendiciones de Allah con él, a buscar refugio en Allah
contra ellas cuando se presentan.
Dijo, Paz y bendiciones de Allah con él:
“No hay vez en que a uno le aflijan la ansiedad o
la tristeza y diga:
“Oh Allah, yo soy Tu siervo, hijo de Tu siervo, hijo de Tu
sierva; mi flequillo lo tienes en Tu Mano, Tu Decreto sobre mi está
dictado, Tus designios sobre mi son justos; Te pido por cada uno
de Tus Nombres con los cuales Te has nombrado Tú mismo o
le enseñaste a una de Tus criaturas o has revelado en Tu
Libro, o Te has reservado en Tu conocimiento invisible e inaccesible
que sólo Tú posees, que hagas del Corán Inmenso
el instructor de mi corazón, la luz de mi pecho, y la cura
de mi tristeza y la partida de mi ansiedad”, siempre que un
siervo dice esta súplica Allah le quita su ansiedad y su
tristeza; y, en su lugar, lo reemplaza con apertura y resolución
de su problema”. Le dijeron: “¿No deberíamos
aprender esa súplica?”. Dijo: “Ciertamente que
sí. Quien la escuche debe aprenderla””.
(Hadiz de Ahmed que relata Abdullah Ibn Umar, que Allah esté
satisfecho con ellos)
*
* * * * *
Alhamdulillah.
¡Creyentes! ¿Qué quiere decir hacer de todas
tus preocupaciones una sola? Quiere decir tener una intención
recta. Que el musulmán procure alcanzar con todas sus acciones,
transacciones y actos de adoración la complacencia de Allah
y su morada en la próxima vida. Y no quiere decir dejar de
ocuparse de los medios lícitos y entregarse a la pereza,
a la desidia y la dejadez. Por el contrario, el musulmán
si come o bebe o goza de uno de los placeres buenos y lícitos
que Allah ha hecho permitidos a los creyentes, con ello sólo
busca fortalecer su adoración y su servicio a su Señor,
o bien librarse y apartarse de las cosas que son ilícitas
y prohibidas.
Sus acciones y hábitos oscilan entre lo que es permisible
y lícito y lo que es preferible y recomendable. Y así
cumple con el propósito para el que fue creado, que no es
otro más que la adoración de Allah el Altísimo,
y así es como todos sus asuntos se desenvuelven con facilidad
y las cosas de dunia le vienen a su mano forzosamente.
Abu Naim, que Allah esté satisfecho con él, cuenta
en la ‘Hiliyatul Awliyá’ (Vidas de los santos
y los rectos) que reveló Allah en alguno de los Libros Revelados
anteriores al Qu’ran:
“Dunia, quien Me sirva a Mí, sírvele a él;
quien te sirva a ti, tómalo por sirviente”.
Cuando la intención en todas las obras y hábitos es
servir a Allah el Altísimo, todas sus acciones son actos
de adoración y el corazón se libra y se purifica de
las muchas enfermedades que le afectan cuando descuida el recuerdo
de Allah, cuando se entrega a dunia y cuando se olvida de la vida
venidera.
Dijo Abu Hatim al Razi, que Allah esté complacido con él:
“Los corazones no quedan del todo purificados de la presencia
de las impurezas y enfermedades que le afligen, hasta que todas
las preocupaciones se le entregan como una sola a Allah. Cuando
esto es así, las preocupaciones diversas se reúnen
en una sola preocupación, que no causa ansiedad sino que
es causa de dicha, la preocupación que es complacer y satisfacer
a Allah, y ello es cumpliendo los límites de Allah tanto
en secreto como en público, y esta Taqwa es la mejor provisión
que llevan los inteligentes en su paso por esta vida y para la próxima,
y el más noble medio de transporte que utiliza el sabio en
los dos estados (el de facilidad y el de dificultad)”.
Que Allah bendiga a Su Siervo y Mensajero Muhammad y a su familia;
y sus nobles Compañeros; y a todos cuantos les sigan con
sinceridad hasta el Último Día.
Wa salla Allahu ala Saydina Muhammad wa ‘ala alihi wa sahbihi
wa sallam. Amín.
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