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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
Mezquita Mayor de Granada
LA BUENA OPINIÓN
JUTBA de 30 de junio de 2006. 4 Yumada al Ajira, 1427.
Imam: Sheij Muhammad Kassabi.
Alhamdulillah.
¡Creyentes, tened temor de Allah y sed sinceros con El en
vuestras palabras y en vuestras acciones! Quered para vuestros hermanos
las mismas cosas buenas que deseáis para vosotros mismos,
y tened buena opinión de Allah el Altísimo y buena
opinión de otros siervos de Allah; porque la buena opinión
de Allah es motivo de obrar rectamente y de ser sincero, y también
hace que uno siga la Sunnah (el ejemplo) del Mensajero, Paz y bendiciones
de Allah con él.
“Así pues, quien tenga esperanza en el encuentro con
su Señor que obre rectamente y que no asocie en la adoración
de su Señor a nadie”.
(Surat Kahf, 110)
Dice también Allah el Altísimo:
“Ciertamente que en el Mensajero de Allah tenéis
un excelente ejemplo para quien tiene esperanzas en Allah y el Día
venidero”.
(Surat Ahzab, 21)
El Imam Muslim ha narrado que Yabir, que Allah esté complacido
con él, dijo:
“Oí al Profeta tres días antes de su fallecimiento:
“Que no le llegue a ninguno de vosotros la muerte sin haber
tenido buena opinión de Allah””.
Sayydina Ali, que Allah esté complacido con él, definió
la buena opinión, cuando dijo:
“Que no tengas esperanzas más que en Allah
y no tengas temor más que de tus propias faltas”.
Una de las señales que indican una buena opinión es
la buena acción.
Dijo Hassan al Basri, que Allah tenga misericordia de él:
“No tiene un siervo buena opinión de Allah si no son
sus actos buenos. Y siempre que un siervo tiene mala opinión
de Allah entonces sus actos son malos. Cuando se apoderan de un
grupo de hombres las expectativas de ser perdonados, les llega el
momento de dejar este mundo y no tienen buenas obras en su haber;
y entonces dice(n): “Yo tengo buena opinión de mi Señor”.
Y es falso. Si hubiera tenido una buena opinión de su Señor,
habría tenido buenas obras”. Y después recitó
la Aleya: “Y ésa es vuestra opinión que vosotros
especulabais acerca de vuestro Señor, ahora es causa de vuestra
destrucción y os habéis convertido en perdedores”
(Surat Fussilat, 23)”.
Dijo Umar, que Allah esté satisfecho con él, cuando
se recitaba esta misma Aleya:
“El ‘grupo de personas’ se refiere a una
gente que eran adictos a los actos de desobediencia y que no se
arrepentían de ellos. Hablaban del perdón, pero cuando
les llegó la hora de partir de este mundo, estaban en bancarrota”.
Del mismo modo, que tener una mala opinión de Allah es un
factor destructivo que hunde a quien lo tiene en el Fuego, la mala
opinión de los siervos de Allah creyentes, sin tener una
razón justificada, es algo prohibido en el Libro de Allah
y en la Sunnah del Mensajero. ¿Por qué? Porque promueve
el espiarse y extiende el rencor y la envidia y destruye el afecto
y separa a los que están unidos por vínculos de parentesco.
Dijo el Profeta, paz y bendiciones de Allah con él, en un
hadiz de los dos Sheijs (Mutafiqun alaihi) [Bujari y Muslim, que
Allah esté complacido de ellos]:
“Guardaos de las sospechas pues las sospechas son
las más falsas palabras y no os espiéis unos a otros
y no os dediquéis a buscar defectos unos de otros y no compitáis
unos con otros y no os envidiéis unos a otros y no os enojéis
unos con otros y no os deis la espalda. ¡Sed siervos de Allah,
hermanos!”.
Nuestro Profeta, paz y bendiciones de Allah con él, nos invita
a la hermandad y al afecto porque el enfado y la envidia fomentan
la mala opinión; y esto es porque el enojado y el envidioso
siguen la vida de aquel a quien detestan y envidian con la peor
intención posible.
Cubrir los defectos y no observarlos, ni tomarlos en cuenta son
actos característicos de las personas que tienen un Din fuerte
y hombría.
Se cuenta que Isa Ibn Mariam, la paz con él, le dijo a los
apóstoles:
“¿Cómo actuaríais si viérais
a un hermano vuestro dormido a quien el viento le ha levantado su
vestimenta?”. Dijeron: “Le tapamos y le cubrimos”.
Dijo: “No, al contrario, le destapáis sus vergüenzas”.
Dijeron: “¡Glorificado sea Allah! ¿Quién
hace algo así?”. Dijo: “Uno de vosotros cuando
oye una palabra acerca de su hermano y la aumenta y la refuerza
con algo aún más grande””.
Pocos son los que están libres de la mala opinión.
Dijo el Mensajero de Allah, paz y bendiciones de Allah con él:
“Tres cosas son corrientes en la mayoría de
mi comunidad: la superstición, la envidia y la mala opinión”.
Dijo un hombre: “¿Cómo podemos librarnos de
ellas, Mensajero de Allah?”. Dijo: “Si sientes envidia,
pide perdón a Allah; si te sobreviene una mala opinión,
no le des realidad; y si tienes una superstición no la tomes
en cuenta ni le hagas caso, sigue adelante”.
(Hadiz de Tabarani, de Hariza Ibn Nuam)
Dijo Umar Ibn Al Jattab, que Allah esté satisfecho con él:
“No tengas de una palabra que ha salido de tu hermano
creyente más que buena opinión, y te encontrarás
que contiene bien”.
Es decir, que tiene aspectos positivos y buenos aunque pueda tener
algún aspecto negativo.
* * * * * *
Alhamdulillah.
Abu Huraira, que Allah esté satisfecho con él, dijo:
“Dijo el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé
paz:
“El creyente es generoso y no toma en cuenta el mal, como
si no lo viera; y el degenerado, es perverso y sólo ve la
peor posibilidad e interpretación y es ruin, mísero””.
(Hadiz de Abu Daud y Tirmidi)
El musulmán debe por consiguiente: tener buena opinión
de su Señor en primer lugar; y actuar rectamente y corregir
su propia persona; y tener buena opinión de su Din y enorgullecerse
de él; y no prestarle la más mínima atención
a quienes difunden calumnias y dudas y ataques contra nuestro Din,
que Allah eligió para guiar a todas las razas y naciones
de la humanidad y con el que se han culminado todos los Mensajes
Proféticos recibidos a lo largo de la historia de los hombres.
Así como no prestar oídos ni tiempo a quienes siembran
el veneno en las almas de la gente y en su creencia; y esto ocurre
solamente cuando tienen mala opinión de su Señor y
cuando guardan en su interior enemistad y rencor contra quienes
Allah ha hecho cumplir con su adoración y obediencia.
Dice Allah el Excelso:
“Querían que fuerais kafir, encubridores, como
ellos han encubierto la Verdad para que fuerais igual que ellos”.
(Surat Nisa, Ayat 189)
La buena opinión debe ser también sobre los Mensajeros
y Profetas de Allah, a quienes Allah ha encomendado la responsabilidad
(Amana) de la Revelación y de trasmitir su Mensaje. Y por
delante de todos ellos a nuestro Maestro el Profeta Muhammad hijo
de Abdullah, que Allah le otorgue su paz y bendiciones y a todos
los Profetas y Mensajeros. Él fue enviado por Allah, siendo
el mejor de los Profetas para la mejor de las comunidades. También
es necesario tener buena opinión de nuestros nobles y rectos
predecesores, los compañeros del Profeta, los Imames del
Iytihad, los sabios que obraron rectamente, que Allah ha escogido
para ser los guardianes de la Sharia (la Ley Revelada) y los protectores
de la creencia.
No se le oculta a nadie que hay una campaña muy amplia y
extendida en contra de la Sharia del Islam. Quienes propagan estas
infamias pensaban que insultando a los hombres y mujeres de la primera
comunidad serían capaces de deshacerse fácilmente
de este Din que Allah se ha comprometido a preservar por Sí
mismo. Tales ambiciones ni se cumplen ni se cumplirán nunca
por el Favor de Allah.
Nos corresponde repetir las palabras de Allah:
“Di: “Morid con vuestra rabia, que Allah conoce lo que
oculta el pecho de los hombres””.
(Surat Ali Imran, 119)
Debemos relacionarnos con nuestros hermanos creyentes en base a
la buena opinión. Las esposas y los esposos con buena opinión
entre ellos, sin dejar vía a los celos extremos, sino que
la confianza mutua y la buena opinión dominan y prevalecen.
Igualmente entre padres e hijos y entre los responsables y los subordinados,
entre el gobernante y el pueblo.
La norma que siempre se cumple es que cuando hay buena opinión
hay buenas acciones, y a la inversa.
Entre las súplicas de nuestro Califa Abu Bakr as Siddiq,
que Allah esté complacido con él, que repetía
muchas veces, estaba esta:
“¡Oh Allah! Muéstrame la verdad y hazme
seguirla. Muéstrame la falsedad y hazme evitarla y no me
dejes que me confunda y persiga falsas pasiones”.
Que Allah bendiga a Su Siervo y Mensajero Muhammad y a su familia;
y sus nobles Compañeros; y a todos cuantos les sigan con
sinceridad hasta el Último Día.
Wa salla Allahu ala Saydina Muhammad wa ‘ala alihi wa sahbihi
wa sallam. Amín.
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