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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim

Mezquita Mayor de Granada

LOS JÓVENES
JUTBA de 7 de julio de 2006. 11 Yumada al Ajira, 1427.
Imam: Sheij Muhammad Kassabi.


Alhamdulillah.


¡Creyentes! Tened temor de Allah y sabed que entre los signos que indican la existencia, la Unicidad, y el poder completo de Allah, es la existencia del hombre y que Allah, Enaltecido y Excelso, le ha hecho evolucionar en fases y etapas hasta perfeccionar su forma final; siendo el origen el barro, después una gota de esperma, después un coágulo, después una forma embrionaria, después se forman los huesos, después los huesos se revisten de tejidos y se sopla en él el espíritu (Ruh).

Después sale del vientre de su madre, en una condición débil y vulnerable sin fuerza. A partir de ese momento se fortalece progresivamente, paso a paso, hasta convertirse en un niño, en un jovencito, después un adolescente, después un joven. Después llega un momento de su proceso vital en el que, por el contrario, se encoge, se convierte en hombre maduro, después en un viejo y, por fin, si llega con vida a esa etapa, en una criatura decrépita, débil y vulnerable. Entonces los movimientos se hacen más lentos, los sentidos pierden su agudeza y las habilidades manuales van decayendo, se cae el pelo y se vuelve blanco; y sus atributos y capacidades internas y externas se alteran. Por tanto, la primera fase de la vida del ser humano es débil y su final también lo es.

Dice Allah, el Altísimo:

“Allah es el que os ha creado a partir de un estado débil, después de la debilidad os hizo fuertes, después de la fuerza os ha hecho de nuevo débiles y viejos”.

(Surat Rum, 54)

Por consiguiente, la etapa intermedia de la vida humana es cuando el hombre experimenta fuerza. Esta etapa tiene una importancia especial. Es decir, el periodo de la juventud y la fuerza. La generación joven es el cimiento de la comunidad y es su futuro.

Se dice: “Muéstrame a los jóvenes de una comunidad y te mostraré cuál va a ser el futuro de esa comunidad”.

Cuando revisamos el hadiz del Profeta, Paz y bendiciones de Allah con él, en el que se enumeran los siete tipos de personas que se cobijarán bajo la sombra del Trono de Allah en el Día del Juicio, encontramos entre ellas, en segundo lugar, al joven.

Dijo, Paz y bendiciones de Allah con él:

“Hay siete a quienes Allah dará cobijo bajo su sombra en un Día en el que no habrá más sombra que la Suya: El gobernante justo. El joven que dedicó su juventud a la adoración de Allah. El hombre cuyo corazón está siempre ligado a las mezquitas. Y dos hombres que se aman uno a otro por Allah; por Su causa se juntan y por Su causa se separan. Y un hombre al que una mujer bella y de noble clase se le ofrece y sin embargo él le dice: “Tengo temor de Allah”. Un hombre que da de su riqueza sádaqa y lo oculta de tal modo que su mano izquierda no sabe lo que dio su derecha. Y un hombre que recuerda a Allah en su soledad y hasta que sus ojos derraman lágrimas”.
(Abu Huraira. Recogido por los dos Imames, Bujari y Muslim)

Ibn Abbas, que Allah esté satisfecho con él, solía decir:

“Allah no ha enviado a ningún Profeta que no fuera joven; y no se le ha dado nunca a un sabio el conocimiento que no fuera joven; y todo el bien se encuentra en la juventud”. Y después recitó las palabras de Allah: “Dijeron: Hemos oído a un joven... (Surat Al Anbiya, 60)”, refiriéndose a Ibrahim, la Paz con él.

Dice Allah en Su Libro:

“Estos eran jóvenes que creyeron en su Señor y les incrementamos en guía recta”.

(Surat Kahf, 13)

“Y le dimos la Sabiduría cuando aún era niño”.

(Surat Mariam, 12) Y se refiere a Yahya el hijo de Zakariyya, la Paz con ellos.

El “Fitiatu”, es el plural de “Fata”, el joven creyente y de actos rectos. La parte más importante de la juventud noble es el Iman (Creencia). Imam al Yunaid, que Allah esté complacido con él, dijo:

“La Futuwa (nobleza de carácter en la juventud) es generosidad con la riqueza, evitar causar daño y abstenerse de la queja”.
[Badlu al Nada’ wa kaffu al Ada wa tarku ash shakwa]

Dejar la queja significa estar contento y conforme con la provisión que Allah te da. Otros añadieron: “Evitar las cosas prohibidas y ser rápido en las acciones buenas y nobles”.

La rectitud en los jóvenes es una de las causas de que Allah retire las aflicciones y las desgracias de la comunidad.

Hay un hadiz del Mensajero de Allah, Paz y bendiciones de Allah con él, que dice:

“Si no fuera por los jóvenes que son humildes ante Allah, y los ganados que pastan, y los viejos que se postran ante Allah, y los niños lactantes, os afligirían calamidades y desgracias severas”.

(Es un hadiz de al Bazzar y Abu Ya’la. Con un isnad débil)

Es decir, por la báraka (bendición) de estas criaturas limpias de corazón, Allah protege a la Ummah (la Comunidad de creyentes).

Por esta razón, el joven debe ser agradecido a Allah por el regalo de la juventud y debe hacer buen uso de ella, que pasa más rápida que un relámpago fugaz, en aquello que le vaya a reportar a él mismo y a su comunidad beneficio y utilidad. Y no malgastar los tiempos y periodos de su juventud, cuyo valor no se puede medir en precio, en juegos y en acciones indecentes y desviadas. Para que no le llegue un tiempo en el que se lamente y se arrepienta cuando ya no le sirva de nada.

Allah el Altísimo le preguntará a Sus siervos específicamente por su juventud.

Dijo el Profeta, Paz y bendiciones de Allah con él:

“No dará un paso el hijo de Adam (no se retirará de la presencia de Allah) sin que se le hayan preguntado cinco cosas: Sobre su vida, en qué la empleó. Sobre su juventud, cómo la gastó. Sobre su riqueza, cómo la obtuvo y en qué la gastó. Y sobre su conocimiento, qué hizo con él”.

(Hadiz de Tirmidhi y Tabarani, que relató Abdullah Ibn Masoud, que Allah esté satisfecho con ellos)

El Profeta, Paz y bendiciones de Allah con él, también le dijo a un individuo, dándole amonestación:

“Aprovéchate de cinco antes de que lleguen otras cinco. De tu juventud, antes de tu decrepitud. De tu salud, antes de tu enfermedad. De tu riqueza, antes de tu pobreza. De tu tiempo libre, antes de tu ocupación. Y de tu vida, antes de tu muerte”.

(Hadiz que relató Ibn Abbas y que recogen an Nasai y al Hakim, que Allah esté complacido con ellos)

Todo joven debe considerar que él es el destinatario de estos consejos; que estas amonestaciones que le dio a este hombre, son para todos los hombres y mujeres de su comunidad y para él en concreto.

Si esto es así, si estos consejos son tomados en cuenta el joven será activo y serio en sus propósitos y en sus acciones y se pondrá a salvo de dejar las cosas para mañana, que sólo sirve para fomentar la pereza y dejar escapar oportunidades.

Se ha dicho que hay cuatro cosas que sólo conocen cuatro tipos de personas: No sabe el valor de la vida mas que aquel a quien le llega la muerte. No aprecian el valor de la salud más que los enfermos. No conocen el valor de la juventud mas que los viejos. Y no se dan cuenta de la bendición de la riqueza sino los que sufren la pobreza.

Si el joven es recto, la influencia que ejerce sobre los que están a su alrededor es enorme. La bendición que supone un joven recto beneficia a su familia y a su sociedad, especialmente a su padre y a su madre, que son los responsables de haberle dado una educación buena: les proporciona alegría a sus ojos en esta vida, sigue siendo útil para ellos en la Próxima Vida y se reunirá con ellos cuando entren en el Jardín.

Dice Allah el Altísimo:

“Aquellos que han creído y a quienes les han seguido en la creencia sus descendientes, les haremos reunirse con su descendencia”.

(Surat Tur, 21)

Allah, Enaltecido y Excelso, les concederá a los habitantes del Jardín la satisfacción y la dicha en sí mismos y por la reunión con sus hijos en el Jardín lo que aumentará su felicidad. Por eso, el Profeta, Paz y bendiciones de Allah con él, ordenó a los padres que se preocupen de la buena educación de sus hijos y de consolidar en ellos la creencia y la noble y recta conducta desde la edad del discernimiento.

Dijo, Paz y bendiciones de Allah con él:

“Ordenad a vuestros hijos la Oración cuando tienen siete años y castigadlos cuando tienen diez años si no la hacen y al llegar a esa edad separad en las camas a los niños de las niñas”.


(Hadiz de Abu Daud y Ahmed, relatado por Abdullah Ibn Umar Ibn al As)

Por eso mismo, es por lo que los Profetas y los Mensajeros de Allah se han ocupado de la rectitud de sus hijos, incluso antes de que nacieran.

Ibrahim, la Paz con él, decía en su súplica (Du’a):

“¡Oh Allah! Señor, hazme ser de los que hacen la oración y también a mis hijos”.

(Surat Ibrahim, 40) Y Zakariyya, la Paz con él, dijo antes de tener hijos:

“Señor, concédeme procedente de Ti una descendencia buena”.

(Surat Ali Imran, 38)

Y el Libro de Allah nos relata como un hombre recto le suplica a Allah, gloria a El:

“Señor Mío, guíame para ser agradecido contigo por Tus dones que me has concedido, y con mis padres, y a que actúe rectamente para que estés satisfecho conmigo y haz que mis descendientes sean rectos”.

(Surat al Ahqaf, 15)

Puede que la aleya se refiera a Abu Bakr as Sidiq, que Allah esté complacido con él.

¡Creyentes! La función y el papel de los jóvenes en la vida es esencial, y a nadie se le oculta su importancia. Pues cuando ellos son rectos hacen avanzar a su comunidad y extienden sobre la Tierra la justicia y el Din y llaman a otros a él por sus acciones y sus palabras. Allah, Enaltecido y Excelso, les ha dado a los jóvenes una fuerza física y una fuerza de intelecto superior a los maduros y a los viejos, aunque los mayores tengan superioridad sobre ellos en experiencia, conocimientos y vivencias. Es por ésa razón, que debe haber colaboración para hacer el bien entre las distintas edades y generaciones de la Ummah; y darles a los jóvenes su sitio y su oportunidad de participar, de crear, de construir y ordenar las cosas con su fuerza.

Cuando repasamos la vida del Mensajero de Allah, Paz y bendiciones de Allah con él, encontramos que los jóvenes tuvieron un papel muy especial en la propagación del Din, como los Abdullahs: Abdullah Ibn Umar, Abdullah Ibn Abbas, Abdullah Ibn Amar y Abdullah Ibn Zubair, que Allah esté satisfecho con todos ellos; y otros jóvenes como Muadh, Zaid Ibn Zabit y muchos otros.

A Allah le pedimos que nos haga tener acciones de bien e hijos rectos y descendientes rectos.

* * * * * *


Alhamdulillah.
¡Creyentes! Dice Allah el Altísimo:

“¡Oh los que creéis! Libraos a vosotros mismos y a vuestras familias del Fuego cuyo combustible serán hombres y piedras...”.

(Surat Tahrim, 6)

Es decir, protegéos del castigo doloroso del Fuego vosotros mismos y también haced todo lo que esté a vuestro alcance para proteger de él a vuestros hijos y a vuestra familia.

Cuando esta aleya fue revelada dijo Umar Ibn al Jattab:

“¡Mensajero de Allah! Nos guardamos y nos protegemos a nosotros mismos, pero ¿cómo podemos proteger a nuestras familias?”. Dijo, Paz y bendiciones de Allah con él: “Prohibidles lo que Allah os ha prohibido y ordenadles lo que Allah ha ordenado”.

Por esta razón, el hombre debe ocuparse con la obediencia a Allah y enseñar a sus hijos y a la gente de su casa el Din, el bien y la cortesía correcta en esta vida (Adab) y debe corregirles como corrige un pastor a su rebaño, porque el Profeta, Paz y bendiciones de Allah con él, nos hizo saber que cada uno de nosotros tiene una porción de responsabilidad, ya sea varón o mujer, dirigente o dirigido, sirviente o servido.

Dijo, Paz y bendiciones de Allah con él:

“Cada uno de vosotros es un pastor responsable de su rebaño. El Emir es el pastor de su gente y se le pedirán cuentas por ellos. El hombre es el pastor de las personas de su casa y se le pedirán cuentas por ellos. La mujer está al cargo de la casa y los hijos y se le pedirán cuentas. Y el siervo es responsable de la riqueza de su amo y se le pedirán cuentas. ¿Acaso no es cada uno de vosotros responsable y acaso no se os ha de pedir cuentas por lo que tiene a su cargo?”.

(Hadiz de Bujari y Muslim, relatado por Abdullah Ibn Umar)

Es por consiguiente necesario que seamos conscientes del peso de la responsabilidad y de su gravedad; y de cual es nuestra posición y de qué se nos pide y se espera de nosotros. Lo primero que debemos hacer es protegernos nosotros mismos y proteger a nuestros jóvenes de extraviarnos y perdernos. Los primeros en sufrir y caer bajo el extravío son los jóvenes, y se enfrentan a muchas más dificultades. Les afectan tendencias e influencias dañinas y peligrosas. Si se les abandona y se les deja vulnerables a estas influencias y tendencias les corromperán, arruinarán su comportamiento y sus cualidades de carácter. Estas influencias las transmiten y propagan los medios de comunicación y los instrumentos de propaganda audiovisuales. Aún más dañino que ésas influencias es la corrupción de la Creencia en el interior de los jóvenes haciéndoles impregnarse de ideas destructivas o perdiendo su Iman en Allah, Enaltecido y Excelso.

¿Y por qué se centran estos medios más que nada en los jóvenes, y por qué infectan con mucha más eficacia su veneno en los jóvenes con un aura de glamour y con eslóganes mentirosos? Porque saben que las esperanzas de la Ummah están vinculadas a sus jóvenes, si los jóvenes son rectos e íntegros la sociedad tendrá un futuro de integridad y de rectitud. Y si los jóvenes se corrompen, la sociedad está amenazada de caer en la decadencia y la degeneración.

¡Jóvenes! Debéis ser conscientes de que Allah os ha creado para suceder a vuestros padres y que heredaréis el relevo de los asuntos, y que debéis avanzar en el sendero de la Verdad cuyos límites os han mostrado, y que debéis completar de construir esta realidad cuyos cimientos ya están puestos. Y debéis valorar y apreciar este Din que Allah os ha hecho conocer y con el cual El está satisfecho de vosotros, y vuestros padres están orgullosos de vosotros. Y será por vuestros actos y vuestro comportamiento como lo propagaréis, antes de decir palabras.

Actuar con la gente de vuestra sociedad con nobleza de carácter y con acciones de bien. Alejaos de los asuntos frívolos que el Din no acepta y que no son propios de la hombría ni de la feminidad.

¡Tomad vuestra responsabilidad con fuerza y con seriedad!
¡Sed un buen relevo para los mejores de los que os han precedido!

Muchas veces oímos llamamientos a integrarse en la sociedad y que esta es una necesidad y una obligación; si la integración significa respetar a los vecinos, amar el bien para todos los hombres y mujeres y apartar todo daño y perjuicio de ellos y el esfuerzo por mejorar las condiciones de vida, la felicidad y el progreso de un país, entonces eso es a lo que vuestro Din Hanif primordial nos invita.

Si lo que significa la integración es la adicción a las drogas, la indecencia, la obscenidad del cuerpo y la conducta, eso es apartarse del Din, de la noble conducta y de la dignidad del individuo; y eso no lo acepta ningún musulmán, en ninguna circunstancia.

¡Guardaos! No seáis como los jóvenes confusos y perdidos que no tienen Din que defender, ni honor que preservar, ni tienen nobleza de la que sentirse orgullosos y celosos. ¡Y tened temor de Allah, vosotros, los mayores y los padres y las madres! Sed un ejemplo recto para que vuestros hijos sean rectos como Allah os ha ordenado. De lo contrario, ¿cómo van a prohibirles los padres a los hijos que cometan acciones indeseables y condenables, si ellos mismos las cometen?, y ¿cómo les van a pedir a sus hijos que cumplan y obedezcan si ellos no lo hacen?

¡Creyentes! Guardad la hermandad del Din. Allah dice:

“Verdaderamente los creyentes son hermanos”.

Y colaborad para la virtud, porque el individuo solo no es capaz de conseguir por sí mismo nada y sin embargo junto a sus hermanos puede conseguir lo que se proponga porque la Mano de Allah está con la Yama’ah (comunidad).

Se dijo en tiempos antiguos: “El hombre por sí solo es poco con sus hermanos es mucho”.

A Allah Le pedimos que nos dé éxito es esta vida y en la Próxima. Y a Allah Le pedimos que dé guía, certeza y nobleza a nuestros jóvenes hombres y mujeres, y que haga crecer a nuestros niños en el Iman y la rectitud.

Wa salla Allahu ala Saydina Muhammad wa ‘ala alihi wa sahbihi wa sallam. Amín.

Que Allah bendiga a Su Siervo y Mensajero Muhammad y a su familia; y sus nobles Compañeros; y a todos cuantos les sigan con sinceridad hasta el Último Día.





 

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