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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
Mezquita Mayor de Granada
LA SÚPLICA
JUTBA de 11 de agosto de 2006. 16 Rayab al Ajira, 1427.
Imam: Sheij Muhammad Kassabi.
Alhamdulillah.
¡¡Creyentes! tened temor de Allah y sed conscientes
de El en todo momento. Y tomad provisiones para el encuentro con
Él, la provisión son las acciones rectas. Sabed que
Allah ha creado a sus siervos. Y les ha invitado a Su misericordia,
que es el Jardín. Y les ha puesto pruebas, con tres tipos
de enemigos, que son:
- Los Shaytanes de los Yinn.
- Los Shaytanes de los hombres.
- Y el ego que ordena el mal.
Los tres intentan interponerse en el camino del siervo y tratan
de cambiar su rumbo para llevarle hacia la destrucción.
El musulmán debe, por lo tanto, estar siempre atento y alerta;
preparado para enfrentarse a ellos con todos los medios que Allah
le proporciona. Uno de los mejores medios es el Du´a. Porque
el Du´a es un medio de conexión entre el siervo y Su
Señor, por medio de él desciende la misericordia y
se eliminan las dificultades. Y es una de las armas espirituales
que Allah le ha dado al musulmán para que con ella se defienda.
El Profeta, Paz y bendiciones de Allah con él, dijo:
“El Du´a es la adoración”. Y a
continuación recitó: “Y ha dicho vuestro Señor:
“Pedidme y os responderé, pero es cierto que aquellos
cuya soberbia les impida adorarme, entrarán en el Fuego humillados””.
Allah ha descrito a los que rechazan la súplica como orgullosos,
y les ha prometido la estancia eterna en el Fuego.
Allah nos ordena repetir, insistir, hacer mucho Du´a en todo
momento, y en particular, en los momentos en los que se espera que
Allah responda. Uno de estos momentos es cuando uno se encuentra
en una gran dificultad, el que se ve en una estrechez y ya ha intentado
salir de ella por todos los medios. Entonces, se dirige a Allah
y le pide que le dé apertura. A ése, Allah le responde,
pero el que no busca soluciones y medios para salir de su dificultad,
ese no debe esperar la respuesta a su Du´a, porque no ha usado
sus posibilidades, por lo tanto no es considerado un “necesitado”.
Un ejemplo muy simple: si una persona se encuentra hambrienta y
se sienta en una habitación y junto a la habitación
en la que él está, hay otra con una mesa de comida,
y dice: “Oh Señor, estoy hambriento, dame comida”
Allah no le responde, ¿por qué?. Porque si utilizara
los pies que Allah le ha dado, y si se moviera un poco alcanzaría
lo que necesita. Y del mismo modo, si uno se queda en su casa y
no sale a buscar la provisión, y dice: “Oh
señor provéeme de riqueza”. No le responderá
porque no ha utilizado los medios.
Unas palabras transmitidas de Umar ibn al Jattab, dicen: “Que
ninguno de vosotros deje de buscar la provisión, diciendo
“Allah dame”, porque del cielo no llueve ni oro ni plata”.
Igualmente, si te ataca un enemigo tienes que poner en uso todos
los medios de los que dispones para defenderte, y a continuación
pides a Allah que te proteja de su mal. Por lo tanto, es necesario
usar los medios. Y si los medios de la tierra no dan resultado,
nos dirigimos al cielo. Y a partir de ahí viene la apertura,
tanto en los asuntos de esta vida como en los de la próxima.
Una de las cosas que no entran en la cabeza, ni ha sido nunca transmitida,
es que una persona deje todas sus obligaciones, cometa todos los
actos ilícitos y que luego diga: “Señor
hazme entrar en el Jardín”.
Porque si de verdad quisiera entrar en el Jardín, habría
tomado el camino que lleva a él, que es el de la obediencia
de Allah.
En el Libro de Allah, encontramos que los Profetas y Salihun pedían
a Allah y El les respondía. El Profeta, paz y alabanzas sean
con él, si se veía en algún asunto complicado,
decía:
“Oh Viviente, oh Sustentador, en Tu misericordia me
refugio”.
En la batalla de Badr, después de utilizar todos los medios
posibles, se dirigió a Allah y le hizo mucho Du´a.
Allah le ayudó y le envió ángeles procedentes
de El. Lo mismo en la batalla del foso. Los Quraish se pusieron
de acuerdo con otras muchas tribus árabes, además
de los judíos y los hipócritas. Reunieron un gran
ejército, en número y medios, y se pusieron como objetivo
exterminar a los musulmanes y su Din. Pero el Profeta, tras haber
hecho todo lo que podía, defendiéndose y resistiendo,
le pidió a Allah diciendo:
“Oh Allah, Tu que has hecho descender el Libro, Tu
que eres el rápido en las cuentas, danos la victoria sobre
las tribus, Allah derrótalos, hazles temblar y danos la victoria”.
(Hadiz de Bujari y Muslim).
Allah fue suficiente contra el mal del enemigo, y los derrotó.
Allah menciona en el Corán acontecimientos que fueron causa
de Su respuesta al Du´a, como lo que le ocurrió al
Profeta Ayyub, la paz sea con él, cuando dijo:
“Señor mío, me ha tocado el mal, y Tú
eres el más misericordioso de los misericordiosos. Así
le respondimos apartando de él el mal que tenía”.
Y el profeta Zakariya, la paz sea sobre él, le pidió
a Allah que le diera descendencia y Allah se lo concedió
“y le respondimos y le dimos a Yahya”.
El Profeta Yunus se dirigió a Allah desde lo profundo de
las tres oscuridades (en el vientre del pez, en las profundidades
marinas y en el seno de la noche), y Allah le libró de la
angustia.
Pero Allah inmediatamente después aclara por qué les
dio lo que pedían cuando dice:
“Ellos se apresuraban a las acciones de bien, y nos
imploraban, con esperanza y temor y tenían consciencia (Taqwa)”.
Para que la súplica sea respondida hay que obedecer los mandatos
de Allah, cumplir con los actos de adoración, etc..
El Du´a debe ser sincero, partiendo de lo más profundo
del corazón, sintiendo la Grandeza de Allah, Su Indulgencia
y Misericordia. Cuando estas condiciones se dan y la respuesta no
llega o se retrasa, puede que la respuesta venga en forma de algo
mejor que lo que uno esperaba. O es posible que Allah se la guarde
hasta el Día del Levantamiento.
* * * * * * *
¡Creyentes! para que el Du´a sea aceptado, tienen que
darse ciertas condiciones: en el Du´a, en el que lo hace y
en el objeto de la súplica. Del que lo pide: estar convencido
de que Allah y sólo El, tiene poder para colmar su necesidad
y aliviarle los males que le afligen, y de que los medios están
todos en la mano de Allah, y de que El es quien nos los proporciona.
Debe pedir con una intención sincera y con presencia del
corazón, pues Allah no responde a una súplica de un
corazón descuidado y que no Le recuerda. El que quiera que
sus súplicas sean respondidas que evite comer lo Haram, porque
comer Haram impide la respuesta al Du´a.
De las condiciones del objeto: “que sea algo permitido por
la Sharia”. El Profeta, paz y bendiciones de Allah con él,
dijo:
“Se seguirá respondiendo al siervo, mientras que no
pida algo que es delito o algo que rompa los lazos de la familia”.
Se le dijo a Ibrahim ibn Adham: ¿Por qué pedimos y
no se nos responde?
Dijo:
“Porque conocéis a Allah y no le habéis obedecido.
Habéis conocido al Profeta y no habéis seguido su
Sunnah. Conocéis el Corán y no habéis actuado
de acuerdo con él. Habéis comido de lo que Allah os
ha dado y no le habéis agradecido y habéis conocido
el Jardín y no lo habéis buscado; habéis conocido
el Fuego y no os habéis alejado de él; habéis
conocido a Shaytan y no habéis luchado contra él;
habéis conocido la muerte y no os habéis preparado
para ella; habéis enterrado a los muertos y no habéis
reflexionado; y habéis dejado de combatir vuestros defectos
para ocuparos de los defectos de los demás”.
Le pedimos a Allah que acepte nuestras súplicas.
Que Allah bendiga a Su Siervo y Mensajero Muhammad y a su familia;
y sus nobles Compañeros; y a todos cuantos les sigan con
sinceridad hasta el Último Día.
Wa salla Allahu ala Saydina Muhammad wa ‘ala alihi wa
sahbihi wa sallam. Amín.
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