Bismillah.
Os exhorto a tener conciencia de Allah, pues ella es el puntal
y la piedra angular del asunto del hombre así como a la
acción recta. Sabed que Allah es compasivo con Sus siervos,
y más tierno y bondadoso con ellos que la madre con su
bebé. Sin embargo, por el decreto de Su Sabiduría,
Allah ha establecido una práctica, una sunnah,
en el universo, que no se altera y que no cambia. Otro de sus
atributos es que El es Perdonador y Misericordioso, y también
es severo en el castigo. El ha hecho que el Iman, la acción
recta y la gratitud por los dones de Allah sean las causas que
atraen la ayuda divina y éxito y las cosas buenas y colman
al hombre de bendiciones y ha hecho que las transgresiones y
los actos de desobediencia conduzcan a la destrucción
y a la ruina. Esta es la sunnah de Allah y su práctica
en el universo.
Allah está celoso de Su Dín y es celoso de que
sus límites sean traspasados y que sus cosas inviolables
sean ultrajadas. El guía a sus siervos hacia la aceptación
de su Unicidad y hacia la obediencia a Sus Mandatos. Si le obedecen,
consiguen la dicha en esta existencia y en la Próxima.
Si le contradicen o le desobedecen y actúan con las obras
que merecen castigo, entonces Allah los agarra y les carga con
sus faltas y transgresiones.
El Corán nos relata en aleyas numerosas lo que
les ocurrió a los descreídos, los criminales, los
corruptos y los opresores. A causa de lo que sus propias manos
realizaron y de obras que cometieron que les atrajeron sobre
sí mismos la destrucción. El castigo de Allah a
las naciones no es de un solo tipo. Es de diversas formas: puede
ser una explosión de fuego, un terremoto, una inundación,
una marea destructora, un viento tempestuoso, hundimiento de
la tierra, hambruna, lluvia de piedras, por propagación
de enfermedades incurables, o la aparición de la tiranía
y la opresión, es decir que surjan dirigentes que oprimen,
torturan y tiranizan a sus siervos.
Allah reveló a algunos de sus profetas:
“Si me desobedece quien Me conoce le impongo por
encima de él la autoridad de uno que no Me conoce”.
Uno
de los castigos que Allah envía a
los que transgreden Sus mandatos es la discordia o la guerra
civil que les golpea como las olas de un mar agitado hasta
el punto que el sabio y el virtuoso se sienten desconcertados,
confusos, perdidos y no saben que curso tomar. Las sunnas
de Allah no conocen el disimulo, ni alivian su severidad
para con ninguna de las criaturas.
La esposa del profeta Zainab bint Yahsh, que Allah este complacido
con ella, relató que el Mensajero de Allah que Allah le
bendiga y le conceda paz, entró en su presencia un día
atemorizado. Dijo: “No hay más Dios que
Allah. ¡Desgraciados los árabes! ¡El mal se
les aproxima! Hoy se ha abierto la muralla de Gog y Magog un
tanto así” (y unió sus dedos índice
y pulgar formando un pequeño circulo). Dijo Zainab: “¡Oh
Mensajero de Allah! ¿Seremos destruidos mientras haya
entre nosotros salihun?” (gente recta). Dijo: “Sí,
si llega un punto en el que la indecencia se ha vuelto predominante” (La
indecencia aquí se refiere a la corrupción y la
degeneración moral en todas sus formas).
En este noble hadiz, el Mensajero de Allah, paz y bendiciones
de Allah, presenta y aclara una de las sunnas de Allah
en su creación y explica como la predominancia de lo inmundo,
lo corrupto y lo degenerado atrae la destrucción sobre
un país y causa la ruina de una sociedad y la hace ser
dominada por sus enemigos y les impone por encima de ellos a
los tiranos y a los perversos de naturaleza malvada, provoca
la abundancia de los crímenes , y la propagación
de las enfermedades y las epidemias, algunas de nueva aparición,
desconocidas anteriormente.
Una de las cosas impuras, inmundas es la práctica de
la usura y otra la difusión de los actos inmorales
en la conducta sexual: el adulterio y la fornicación.
La usura es equivalente a declarar la guerra abiertamente a Allah.
Otra de las actitudes inmundas es honrar a los degenerados y
maltratar a los rectos. Otra inmundicia es abandonar el Salat
y prohibir el Zakat y seguir las bajas pasiones y presumir abiertamente
de haber cometido acciones perversas y la propagación
de la estafa, el fraude y de la injusticia así como la
profusión de alimentos haram y de la provisión
obtenida por medios haram.
Quien se pare a reflexionar acerca de la situación del
hombre contemporáneo y examine el estado de la mayor parte
de la sociedad humana de hoy se dará cuenta de que lo
que hemos definido como inmundo o impuro existe en gran proporción
y abundancia. Es obvia la desviación moral individual
y también en las transacciones y en el comercio, y que
la declaración manifiesta y pública de guerra contra
Allah esta extendida en todo el mundo en la preponderancia de
la usura. Las relaciones sexuales ilícitas se han convertido
para mucha gente en un asunto normal y habitual y si no es la
fornicación y el adulterio lo son al menos sus preámbulos.
También la degeneración en la creencia, la invitación
abierta al Kufr, al ateismo y al nihilismo y la rebeldía
manifiesta contra el Creador, la burla, la ridiculización,
la mofa de El. Glorificado sea, y de Sus enviados.
Asi pues no puede la humanidad en general y los musulmanes en
particular hallar dicha ni felicidad si no es retornando al camino
de Allah. El creó al hombre. El sabe mejor que nadie lo
que le conviene y lo que le corrompe. La senda de Allah no esta
en contradicción con la naturaleza original y la inclinación
espontánea y natural y no las niega ni las anula. Las
inclinaciones y las apetencias naturales del hombre encuentran
su forma más pura, más ordenada y más
justa en el Islam y sin ser suprimidas ni reprimidas esas inclinaciones
instintivas y apetencias naturales se elevan por encima del nivel
meramente animal o bestial y se convierten en expresiones de
la ternura, el afecto y los sentimientos que son propias de la
condición humana.
* * * * * * *
Alhamdulillah
Musulmanes. Lo que acontece en esta época a los pueblos
musulmanes en cuanto a humillación, desgracias, penalidades,
opresión a manos de sus enemigos, dominación y
conquistas de sus adversarios, todo ello es una forma de castigo
de Allah y ponerlos a prueba. Y esto es a causa de lo que ellos
mismos han hecho, por su degeneración y por sus transgresiones.
En primer lugar, el haber abandonado la Sharia de Allah como
norma y como ley, el haberla cambiado por las creaciones de las
mentes humanas y por haber caído en la corrupción
en el área del comercio y de las transacciones y por haber
concentrado todo el área económica en métodos
usureros e ilícitos. Quizá haya alguien que diga: “somos,
de cualquier modo musulmanes, y cuales quiera que sean nuestros
errores y nuestras faltas nuestra decadencia no llega al nivel
del Kufr y la corrupción de nuestros enemigos”. “¿y
por qué han conseguido dominarnos y como entonces se han
apoderado de nuestros países?” Esta forma de pensar
es en si misma, una desgracia y una penalidad más de las
que sufren los musulmanes, que ya descubrió Umar Ibn Al
Jattab cuando encomendó a su general Said Ibn Abi Waqqas
que Allah esté complacido con ambos, cuando lo envió a
Persia a la cabeza de un ejército y le dijo:
“Te ordeno a ti y a todos los que estén contigo
que tengáis temor de Allah en toda circunstancia. El temor
de Allah es la mejor munición y la mejor preparación
contra el enemigo y la estrategia más fuerte en la guerra.
Te ordeno a ti y a todos los que estén contigo que os
guardéis de manera más estricta de desobedecer
a Allah, y de lo que os guardais de vuestro enemigo. Las faltas
y transgresiones de un soldado son más peligrosas para
el ejército que la amenaza del enemigo. Y ciertamenete
que el triunfo de los musulmanes vendrá a causa de la
desobediencia de Allah que comenten nuestros enemigos, y si no
fuera por ello, no tendríamos ninguna fuerza sobre ellos.
Pues nuestros números son inferiores a los suyos y nuestros
medios de combate son más débiles que los suyos.
Si caemos en la desobediencia a Allah, ellos nos superaran en
fuerzas, y si no nos sobreponemos a ellos por superioridad moral
y espiritual entonces no tenemos fuerzas materiales para vencerles.
Sabed que en vuestra marcha, estáis acompañados
por ángeles que os guardan, os vigilan y os protegen.
Tened vergüenza de ellos y que no os encuentren en desobediencia
a Allah mientras marcháis en el camino de Allah. Y no
digáis: “Nuestro enemigo es perverso y peor que
nosotros. No conseguirán dominarnos”. Y si nosotros
hacemos el mal, cuantos pueblos peores que vosotros fueron dominados
por gente aun peor. Como le castigo a la tribu de Israel cuando
cayeron en la desobediencia y Allah les impuso la dominación
de los adoradores del fuego que eran peores que ellos, arrasaron
sus ciudades y destruyeron sus casas y así se decreto
su desgracia. Pedidle a Allah Su ayuda en dominar a vuestras
propias personas para obrar rectamente como le pedís a
Allah que os de la victoria sobre vuestros enemigos.” Y
dijo Umar: “A Allah le pido que nos lo conceda a nosotros
y a vosotros.”
Tened temor de Allah siervos de Allah y sed de los rectos y
de los que establecen la rectitud en la tierra y no seas de los
corruptos ni de los que extienden la corrupción en la
tierra. Puede que alguien piense que lo que hace cuando se comporta
en contra de los mandatos de Allah o comete actos indecentes
o corruptos no tiene consecuencias sobre la sociedad y que cuando
intenta corregir y rectificar las cosas no tiene ninguna influencia
ni efecto. A esa gente les decimos: las lluvias de la misericordia
que hacen revivir la tierra cuando estaba muerta descienden gota
a gota y cuando se juntan esas gotas los territorios y la gente
obtienen beneficio. Las lluvias de las tempestades, las inundaciones
y las riadas también consisten en gotas individuales que
al juntarse causan calamidades que destruyen territorios y a
la gente.
Intenta ¡hermano musulmán! actuar rectamente siempre
y en todo momento. Empieza por corregirte a ti mismo y después
a tu familia y de este modo serás de los que participan
en levantar una sociedad honesta y justa como Allah Señor
de gloria y Majestad quiere.
A Allah le pedimos que nos asista para lograr conseguir la rectitud
y el éxito y que nos guarde y nos aparte de lo que constituyen
actos de maldad y el abandono de las acciones rectas.
Y que Allah bendiga a nuestro guía y maestro el Profeta
Muhammad, y a su familia y compañeros y a todos quienes
les siguen con sinceridad hasta el Último Día.
Amin.