Alhamdulillah.
¡Musulmanes! Os encomiendo y a mí mismo tener temor
de Allah, Enaltecido y Excelso, en lo secreto de nuestros corazones
y en lo público y manifiesto, tanto en los tiempos difíciles
como en los de descanso y bienestar. El taqwa de Allah (temor
de El) es la mejor provisión y equipamiento con el que
el siervo se acerca a su Señor; y la protección
más útil para el siervo en el día del Levantamiento.
Sabed que el creyente en esta vida atraviesa por momentos de
prueba y de exámenes que le elevan en rango ante Allah,
Enaltecido y Excelso; y que sirven también para que Allah,
gloria a El, separe y diferencie a los innobles y bajos de los
sanos y rectos. El musulmán cuando se enfrenta con obstáculos
en su vida y se complican sus asuntos necesita tornarse en búsqueda
de ayuda y protección a su Señor, y entregarle
a El los problemas y pedirle a El que le guíe por buen
camino.
Uno de los más grandes dones de Allah para con Su siervo
musulmán es la oración o súplica para pedir
guía y buen devenir en sus asuntos: ‘Al Istijara’;
y después la satisfacción y complacencia con lo
que El le da y le concede.
En la satisfacción y la complacencia radica la raíz
de toda felicidad permanente. Y el sufrimiento radica en no aceptar
el Decreto y enojarse con lo que Allah, gloria a El, le concede
a uno. ¿Por qué? Porque solamente Allah conoce
el No-visto; y el Consejero Fiel, el Mensajero de Allah, paz
y bendiciones de Allah con él, ha instruído y aconsejado
a su comunidad y nos ha guiado en todo cuanto es beneficioso
para nuestro Din (forma de adoración a Allah) y para nuestra
existencia en este mundo.
Así fue como instruyó a su comunidad para recitar
la súplica llamada ‘Al Istijara’ o la petición
del bien y la guía en los asuntos difíciles de
la vida.
Esta oración es una práctica del Din que representa
la alternativa y la substitución de los métodos
de adivinación propios de la gente de yahiliyah (ignorancia),
como “echar a suertes” con varillas (al azlam)
las decisiones a tomar y otras formas de consulta o adivinación
que pueden verse incluso hoy en día, como leer las palmas
de las manos, los posos del café, las cartas, la astrología,
el tarot, y otras prácticas semejantes que, básicamente,
son formas de adivinación; y están prohibidas.
La brujería, siendo falsa y una impostura, es una pretensión
de leer el No-visto y descifrar los designios del Destino, que
pertenece solo a Allah el Todopoderoso.
La oración del Istijara es una de las formas de adoración
más importantes cuando el intelecto está confuso
y cuando uno se siente desconcertado, indeciso, dubitativo y
sin saber qué decisión tomar. Y estos estados son
muy frecuentes en el hombre y quizá más en esta época
tan llena de accidentes, sorpresas, preocupaciones y crisis.
El Imam Al Bujari ha transmitido que Yabir Ibn Abdillah al Ansari,
que Allah esté complacido con ellos, relató:
“El Mensajero de Allah solía instruir a la gente
para que recitara el Istijara en todos sus asuntos como si les
estuviera enseñando una Sura del Corán. Decía: “Cuando
a alguno de vosotros le preocupe un asunto que realice dos rakats,
aparte de los obligatorios, y que después diga:
‘¡Oh Allah! yo te pido que me guíes al bien
con Tu conocimiento,
y Te pido que me des poder por Tu poder (es
decir que me des éxito),
y Te pido que me des procedente de Tu inmenso favor,
pues Tu decretas y yo no decreto,
y Tu sabes y yo no sé,
y Tu eres Quien mejor conoce las realidades ocultas del No-visto.
¡Oh Allah! si Tu sabes que este asunto es bueno para mi
en mi Din y en mi existencia cotidiana y para el buen fin de
mi vida, entonces decrétamelo y házmelo fácil
y después dame en él Tu bendición (baraka).
¡Oh Allah! si Tu sabes que este asunto es malo para mi
en mi Din, en mi existencia cotidiana y para el buen fin de mi
vida, entonces apártalo de mi y apártame a mi de él
y decreta para mi el bien dondequiera que esté y después
hazme estar satisfecho con ello (y expresa cual es su necesidad
y su asunto, si quiere, o también se lo reserva en su
intención pues de cualquier modo Allah lo conoce)’””.
Después de realizar la petición Al Istijara hace
aquello con lo que su pecho siente amplitud y tranquilidad en
su hacer. Y no hay inconveniente en repetir Al Istijara cuando
el estado, de confusión, indecisión y duda, continúa.
Abu Bakr, que Allah esté complacido con él, realizó Al
Istijara durante un mes entero cuando puso la intención
de reunir el Generoso Corán en un solo libro.
Y La razón y propósito del Istijara es someter
los propios asuntos a Allah y someterse al mandato de Allah,
confiar en El, encomendarse a El, renunciar a todo conocimiento,
poder y fuerza propios y depender totalmente del Poder, la Fuerza
y el Conocimiento de Allah, gloria a El. Así como buscar
la vinculación con El por medio de Sus Atributos, que
son el medio que Allah más ama de aproximarse y vincularse
a El Sus siervos.
Ademas, esta súplica contiene también la petición
a Allah de que solucione al siervo sus necesidades uniendo en
ello su bien en esta vida con el bien en la Próxima y
de que le proteja de los daños que pudieran hallarse en
su camino en ambos mundos.
El Istijara es para aquellos asuntos en los que la persona no
sabe qué es lo correcto o adecuado y qué decisión
debe tomar.
Estos deben ser asuntos lícitos, o meritorios y recomendables.
Si, por un lado, el asunto es un asunto reconocido como bueno,
como los actos de adoración y todas las cosas reconocidas
como correctas y recompensadas por la Sharia (la Ley Revelada),
o por el otro lado es un asunto claramente malo, como los actos
de desobediencia, las perversiones y maldades, etcétera,
en esos dos casos no hay necesidad de pedir por medio del Istijara
guía ni decisión.
¡Oh Allah, elige por nosotros, danos el bien, y haznos
estar satisfechos con lo que Tu decides y nos das! y haznos tener éxito
en lograr todo cuanto es bueno y en conseguir todo cuanto nos
hace obtener la dicha en esta vida y en la Próxima. Y
líbranos de todo lo que conduce al mal y al lamento. Amin
* * * * * * *
Alhamdulillah.
Sabed que para lograr el éxito, la buena dirección
y la seguridad en los asuntos de esta existencia mundana y en
los de la Próxima, es un elemento esencial pedir consejo.
Puede pedirse consejo antes de pedir a Allah Su guía
con el Istijara, y también puede ser la consulta y el
consejo después de haber implorado a Allah Su guía
con el Dúa al Istijara.
Se decía en la antigüedad:
“Quien pide consejo no fracasa;
y
no se arrepiente quien pide Istijara”.
[Ma jaba man istashara wa ma nadima man istajara]
Quien se complace de su propia opinión se extravía.
Y quien se gobierna solamente en base a su propio criterio siempre
estará lejos de lo acertado.
Nuestro Profeta, paz y bendiciones de Allah con él, era
de todos los hombres el que tenía una opinión más
correcta, eso sin tomar en cuenta la ayuda de la Revelación
divina que recibió, y aún así, Allah, Enaltecido
y Excelso, le ordenó que pidiera a sus compañeros
consejo para mostrar a su comunidad la gran bendición
que se contiene en la consulta y la petición de consejo;
y para que le imitáramos, siguiendo su ejemplo.
Dice Allah el Excelso:
“Y consúltales en los asuntos; y cuando tomes una
decisión, encomiéndate a Allah”. (Surat Ali
Imran, 159)
Allah, gloria a El, elogia a la Comunidad de los creyentes (Ummah)
enumerando sus cualidades entre las cuales –y entre las
más importantes- se encuentra el hecho de que fundan sus
decisiones y sus actos en la consulta mutua y en el consejo recíproco.
Dice Allah, el Altísimo:
“Y sus asuntos se deciden por consulta entre ellos...”. (Surat Shura, 38)
El hombre, cuando pide consejo, lo hace a uno de cuyo Din tiene
confianza y tiene confianza en su buen juicio y sabe que es conocedor
y tiene experiencia; y tiene seguridad en que es persona de buen
consejo, de afecto y de buena disposición. Pues la buena
disposicion y el afecto hacen el pensamiento sincero y la opinión
pura y correcta.
Dijo uno de los sabios: “Pide consejo y consulta a quien
tiene experiencia en los asuntos, pues él te dará su
opinión basada en lo que él ha conseguido a un
precio muy alto y tú lo obtendrás gratis”.
Se nos ha relatado un dicho de Ibn Abbas, que Allah esté complacido
con él y con su padre:
“Quien quiere conseguir algo y le pide su opinión
a un musulmán, Allah le ayuda a encaminarse por el camino
mejor guiado”.
Cuando se pide consejo se debe elegir también a la persona
que tiene experiencia, conocimiento y una disposición
amable y bondadosa.
Pidiendo consejo se juntan y se suman los intelectos.
Pedir consejo protege del error y del fracaso aun cuando éste
pueda ocurrir.
El que pidió a Allah Su guía y a su hermano buen
consejo, no fracasa; y si aún así se equivocó no
siente amargura, pues hizo todo cuanto estaba a su alcance y
el resto ya no estaba en su mano.
Que Allah bendiga a Su Siervo y Mensajero Muhammad. Y a su familia,
y sus nobles compañeros y a todos cuantos les sigan con
sinceridad hasta el Último Día.
Wa salla Allahu ala Saydina Muhammad wa ‘ala alihi
wa sahbihi wa sallam. Amín.