Alhamdulillah
¡Musulmanes! Os encomiendo que tengáis taqwa de Allah.
Y que le obedezcáis, y os advierto en contra de desobedecerle.
Pues ello es causa de la tranquilidad y serenidad en el corazón
y es la vía de lograr la facilidad que el hombre anhela
a lo largo de toda su existencia. La naturaleza humana en esta
vida consiste en el esfuerzo que causa.
Dice el Altísimo: “Hemos creado al hombre en penalidad”.
Es decir, siendo la vida para él una esfera de acción,
de esfuerzo y de fatiga. De esta manera, el hombre se esfuerza
en adquirir riqueza, se dedica con fatiga a procurarse la mejor
posición posible en la sociedad y al mismo tiempo intenta
apartar de sí todo cuanto le hace daño y le perjudica,
las enfermedades, tanto las físicas como las internas.
La Sharia del Islam invita a los musulmanes y les recomienda a
elevarse por encima de los actos despreciables y por encima de
todo cuanto les hace perder dignidad y valía ante Su creador,
gloria a El. Y les impulsa a estar ocupados con todo lo que les
eleva en rango ante Allah. Una de las acciones que hacen a quien
las tiene elevarse en rango en los grados del Jardín es
encaminarse, dirigirse a pie a la Mezquita para cumplir con las
oraciones.
Abu Huraira que Allah este complacido con él dijo: Oí
al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz decir:
“Queréis que os indique como borra Allah las faltas
y con qué eleva a alguien en rango: realizar el wudu cuando
resulta difícil, y muchos pasos hacia las mezquitas y esperar
desde una oración hasta la siguiente, eso es estar en el
Ribat, eso es estar en Ribat, eso es estar en el Ribat”.
(Hadiz de Muslim y Malik). Es decir, estar alerta, dispuesto y
comprometido en el yihad por la causa de Allah.
Estas palabras del Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y
le conceda paz, están afirmando que el grado, el rango
del siervo en el Día de la Resurrección será
proporcional al número de pasos que haya dado hacia la
mezquita. Por consiguiente esos pasos serán motivo de dicha
y de luz para él en el Yaum Al Quiyamah. Y esto es aun
más meritorio cuando se trata de las oraciones de la noche:
Al Isha y As Subh. Desde que sale el siervo de su casa descienden
sobre él procedentes de Allah buenos augurios y promesas.
Dijo el Mensajero, que Allah le bendiga y le conceda paz: “Dad
buenas noticias a quienes caminan en la oscuridad hacia las mezquitas
de que gozarán de una luz completa en el Día del
Levantamiento”. (Hadiz de Abu Daud y Tirmidhi).
Y dice Allah el Altísimo: “Establece la oración
en los dos extremos del día y en las primeras horas de
la noche. Es cierto que las buenas acciones hacen a las malas
acciones desaparecer. Esto es un recordatorio para aquellos que
recuerdan”. (Surat Hud, Ayat 114)
Cuando el Enviado que Allah le bendiga y le conceda paz, dice:
“Realizar el wudu cuando las condiciones son difíciles”
quiere decir cubrir con agua completamente los miembros que se
lavan con agua y repetir la acción tres veces. ALA MAKARI,
es decir en contra de o a pesar de lo que le resulta a uno difícil,
molesto o incómodo, como el frío, o las molestias
de mojarse, o tener que buscar o pedir agua, cuando resulta incómodo
hacerlo…
Sin embargo, la recompensa de cumplir con el wudu en esas circunstancias
no es otra sino la anulación de tus malas acciones y faltas.
Ahora bien, esperar la llegada de una oración después
de otra es equivalente a estar en el Ribat: dispuesto, comprometido
y vigilante para el yihad en el camino de Allah.
Dijo, paz y bendiciones de Allah sean con él: “Uno
esta en el Salat mientras que esté retenido a la espera
del salat, y no lo detiene de regresar a su familia más
que el salat”. El que espera a la próxima oración
esta siendo bendecido por los ángeles, los ángeles
suplican por él a Allah misericordia y perdón siempre
que permanezca en la sala de oración.
Dijo el Profeta, que Allah le colme de paz y bendiciones: “Los
ángeles piden bendiciones por uno de vosotros mientras
permanezca en la musallah (lugar de la oración) y mientras
no rompa su wudu. Piden: “¡Oh Allah! Ten misericordia
con él, ¡Oh Allah! Perdónalo””.
En base a esto, el llegar a la mezquita pronto antes de la oración
y en especial para la oración del Yumuah le posibilita
al musulmán a ofrecer las oraciones que son Sunnah después
del Adhan y antes del Iqama.
El dirigirse a las oraciones y apresurarse para estar en ellas
a tiempo es señal de que el corazón esta vinculado
a la mezquita. Y el profeta, que Allah le bendiga y le conceda
paz, dijo: “Hay siete a los que Allah protegerá con
Su Sombra en el día que no habrá más sombra
que la Suya: El Gobernante Justo. El joven que dedicó su
juventud a la adoración de Allah. El hombre cuyo corazón
esta ligado a las mezquitas. . Dos hombres que se aman el uno
al otro por Allah, por su causa se sirven y por El se despiden.
Un hombre que da generosamente y lo oculta para que su mano izquierda
no sepa lo que dio su derecha. Un hombre a quien una mujer bella
y de alto rango intenta seducir y el responde: temo a Allah. Un
hombre que recuerda a Allah en su soledad y sus ojos derraman
lágrimas”. El hombre que esta vinculado en su corazón
con las mezquitas, es el que cuando sale de la mezquita está
pendiente y deseoso de regresar a ella.
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Bismillah
Lo que hemos mencionado del mérito que tiene el encaminarse
hacia la mezquita para cumplir con las cinco oraciones no es sino
una gota de un océano. Y abstenerse de la mezquita es un
asunto grave, como dijo, el Profeta, paz y bendiciones de Allah
sean sobre él: “El que vive cerca de la Mezquita
no tiene más salat que en la Mezquita”. Pero por
lo que se refiere a encaminarse a la oración del Yumuah,
cada paso tiene una recompensa que no se tiene con el paso que
se da hacia las otras oraciones, por la enorme diferencia de importancia
y de valor de la oración del Yumuah.
Especialmente esto es así cuando el musulmán cumple
con cinco características: Darse un baño (Ghusl)
antes del salat. Llegar temprano al Salat. Ir a pie. Ocupar un
sitio en las filas delanteras, cerca del Imam. Y permanecer en
silencio, y atento durante el Jutba sin hablar palabras vanas
o ajenas a la oración. Con estas cinco cosas, con cada
paso que des hacia la mezquita, se te escriben en el registro
de tus acciones no una recompensa, ni diez, ni cien, sino una
magnitud cuyo alcance sólo Allah determina y conoce. Y
Allah perdona al siervo todos sus errores y faltas que haya cometido
entre un Yumuah y el siguiente.
¡Musulmán! Esfuérzate, y que Allah te dé
Su Ayuda y Su Éxito, en encaminarte a pie hacia las casas
de Allah para que tu rango se eleve ante Allah. Con cada paso
que des obtienes una recompensa hasta que regreses a tu casa.
Quien se dirige hacia la Mezquita ya se encuentra bajo la hospitalidad
del Misericordioso y le ha prometido Su buena acogida mientras
esté en el camino de ida o de regreso.
No descuides ni seas negligente hasta el punto de perderte esta
recompensa tan grandiosa ni menosprecies el valor inmenso de este
acto tan noble. Guárdate de preferir lo que es pasajero
y perecedero a lo que es duradero y permanente. Quien tiene conciencia
de Allah y se guarda de cometer acciones que le hagan merecedor
del castigo, Allah le da una salida y le da provisión por
donde no la espera.
Y que Allah bendiga a nuestro guía y maestro el Profeta
Muhammad, y a su familia y compañeros y a todos quienes
les siguen con sinceridad hasta el Último Día. Amín.