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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim


AMAR AL MENSAJERO DE ALLAH
JUTBA de 30 de Marzo de 2007. 10 Rabi Al Awal 1428
Imam: Sheij Muhammad Al Kassbi


Bismillah

Musulmanes, os encomiendo que os guardéis de incurrir en el castigo de Allah y que Le temáis en el secreto de vuestro interior y en lo público y lo externo.

Sabed que reconocer y recordar las bendiciones que uno disfruta es algo recomendado e incluso obligatorio, conforme al mandato de Allah, el Excelso:

“Le hemos enviado a Musa con nuestros signos: para sacar a tu pueblo desde la oscuridad a la luz y recuérdales los Dones de Allah. Verdaderamente en eso hay un signo para el que sea paciente, agradecido”. (Surat Ibrahim)

Dice literalmente “y recuérdales los días de Allah”. Dice Ibn Abbas que Allah esté complacido con él: “los días de Allah son los Dones que Allah les ha otorgado”. Estas bendiciones y dones, se repiten muchas veces en el Corán, cuando dice: “Recordad las bendiciones de Allah con vosotros…”

Estas son bendiciones y dones muy numerosos, que Allah les ha dado a los hombres y Allah ordenó a Musa que les recordara a su gente esos dones: La preferencia sobre los demás seres humanos de su tiempo era un don. Salvarse de Faraón fue otro don, el perdonarles después de haber tomado el becerro de oro como ídolo fue otro don de Allah; y que, de entre ellos, surgieron muchos profetas, fue otro don de Allah con ellos. Hacer brotar doce manantiales de agua de la roca fue una bendición… las bendiciones de Allah con nosotros, ¡musulmanes! No se pueden contar ni enumerar.

Entre ellas está la guía del Islam; el libro revelado, el Corán, el Mensajero de Allah, Muhammad, que Allah le bendiga y le conceda paz. Su existencia entre nosotros es una de las mayores bendiciones de Allah. Dice Allah, el Excelso: “Allah les ha favorecido a los Creyentes enviándoles a un Mensajero salido de entre ellos mismos”. (Al Imran, 164)

No es de extrañar, por consiguiente, que los creyentes recuerden las efemérides y el aniversario de los principales acontecimientos de la vida del Mensajero de Allah: Su nacimiento, su elección como enviado de Dios, su emigración, el recuerdo de la revelación del Corán, la celebración de la revelación de la última aleya del Corán…

¡Y cuán numerosas y cuán nobles son las efemérides sublimes que se relacionan con nuestro Dín! Para ellas nos preparamos, y se repiten cada año, y en ellas no hay nada que se salga ni que contradiga nuestra forma de adoración primordial, el Dín Al Hanif, dichosos, llenos de júbilo y con ánimo de celebración.

El Elegido, fue elegido por Allah de entre todos los seres humanos. De entre los seres humanos Allah eligió a los profetas, y entre ellos a los poseedores de determinación y firmeza (Ulul ´Azm) y de entre ellos Allah eligió a Muhammad paz y bendiciones de Allah sean sobre él.

La celebración de la memoria de su nacimiento (Maulid) no es sino una celebración del Islam en su pura esencia. Pues él es, paz y bendiciones de Allah, el signo más notorio del Islam. Relató Abu Qatada Al Ansari, que Allah esté complacido con él, dijo: “Le preguntamos al Mensajero de Allah, paz y bendiciones de Allah sean con el, acerca de ayunar los lunes y dijo: “Ese es el día en el que yo nací, y el día en el que recibí la revelación””. Por esa razón el lunes es un día señalado que se honra ayunando en él. Allah ha ordenado que celebremos con alegría el envío del Mensajero de Allah a nosotros cuando dijo, gloria a El: “Di: por el Favor de Allah y por Su Misericordia, que de eso se llenen de alegría”. (Surat Yunus, 58.)

Acerca de esta aleya Ibn Abbas, que Allah esté complacido con él dijo: El Favor de Allah es el Corán, y Su Misericordia es el Islam.

Cuando los musulmanes celebran el Maulid, en realidad lo que están celebrando son los pilares y los fundamentos del Islam. Y ponen en práctica lo que su Señor les ha ordenado y declaran abiertamente su dicha por ser musulmanes y renuevan su Imán al recordar a su profeta, que fue enviado por Allah como una misericordia para todos los mundos. Fue él quien clarificó con su misión profética los pilares del Islam, guió a corazones rebeldes y almas endurecidas y reunió los asuntos que estaban dispersos y, antes de que Su Señor se lo llevara a reunirse con El, dejó amonestaciones a Su comunidad: “No retrocedáis después de mi al Kufr golpeándoos unos a otros con vuestras espadas”.

El se desveló por guiar a Su Ummah y por llevarles a la felicidad. Su Señor lo describió así cuando dijo: “Es verdad que os ha venido un Mensajero salido de entre vosotros mismos, le preocupa lo que os acaece, es penoso para él que sufráis algún mal, con los creyentes es benévolo y compasivo”. (última aleya, Surat Tawbah)

Y es por esta razón (por su desvelo, preocupación y deseo de felicidad para su comunidad) que él se ha reservado su intercesión para pedir a Su Señor por su Ummah el Día del Levantamiento.

Dijo Abu Huraira, que Allah esté complacido con él: Dijo el Mensajero de Allah: “Todo profeta ha tenido una súplica que es respondida, y todos los profetas utilizaron esa súplica. Yo he reservado mi súplica para interceder por mi Ummah en el Día del Levantamiento, y ella le alcanzará, insha Allah, a quien haya muerto de mi comunidad sin haber asociado nada con Allah”. (Muslim)

Fue él quien pidió mucho a Su Señor: “¡Señor mío! ¡mi comunidad! ¡mi comunidad! (ya rabbi ummati, ummati) (Bujari y Muslim, relatado por Abu Huraira). Y es él quien se pondrá junto al Sirat en el Día del Levantamiento pidiendo por su Ummah, Y cuando atraviesen el Sirat y él dirá: “Señor mío, dales seguridad, dales seguridad, (ya rabbi sallem, ya rabbi sallem). (Muslim, lo relató Hudaifa)

Y el lloró anhelante y ansioso por nosotros estando sentado entre sus compañeros. Cuando le preguntaron por qué lloraba les dijo: “hubiera deseado encontrarme con mis hermanos” le dijeron: “¿Es qué no somos nosotros tus hermanos?” Dijo: “Vosotros sois mis compañeros pero mis hermanos son aquellos que creen en mi sin haberme visto”. (Hadiz de Imam Ahmed y el Imam Malik en el Muwatta relatado por Anas ibn Malik)

Musulmanes, ¿acáso este noble Profeta no es merecedor de todo respeto y todo amor y todo elogio? ¡Que grande es la magnitud del Profeta y cuanto se ocupó y se dedicó a quienes creyeron en él, le siguieron y le amaron! ¡y cuánta compasión mostró y cuánta equidad incluso con sus enemigos!

A Allah le pedimos que nos haga estar entre el número de los que le aman y él les ama. Y que llene nuestras horas y nuestros días con el Salat por él y por sus compañeros y su familia.



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Alhamdulillah
¡Musulmanes! El amor al Profeta es uno de los fundamentos de nuestro Dín. Es más, el Imán de un siervo está ligado y condicionado a la existencia de ese amor. No hay Imán perfecto y completo con un musulmán mientras el Profeta no es más amado para él que su propia persona, sus hijos, sus padres y la humanidad entera.

Dijo Allah, el Excelso: “Di: si vuestros padres y vuestros hijos y vuestras esposas y vuestras familias y las riquezas que habéis adquirido y el negocio por cuyo resultado estáis preocupados y las viviendas que os complacen son más amadas para vosotros que Allah y Su Mensajero y la lucha en Su Senda… entonces, esperad hasta que venga Allah con Su orden, y Allah no guía a la gente depravada”. (Surat Tawbah, 24)

Dijo el Qadi Iyad comentando esta aleya: “En estas palabras hay suficiente contenido, certeza, prueba, énfasis y amonestación acerca de la necesidad de amar al Profeta, la paz y las bendiciones de Allah sean con él, y la obligación de amarle, la enorme gravedad del asunto y el mérito que él tiene y la gran magnitud del amor por él, pues Allah reprende, avisa y amonesta a quien ama más a su padres, sus hijos, su riqueza, su casa y su familia que a Allah y a Su Mensajero y acaba amenazándoles cuando dice: “Esperad hasta que llegue Allah con su orden”. Después los acusa de degeneración al terminar el ayat y les avisa de que están extraviados y de que Allah no les ha guiado”. Aquí terminan las palabras del Qadi Iyad.

Bujari relata las palabras de Umar Ibn Al Jattab, que Allah este complacido con él, que el Profeta, paz y bendiciones de Allah, dijo: “Ninguno de vosotros cree hasta que yo no sea más amado para él que su persona, su riqueza, su hijo, su padre y todos los seres humanos”. Cuando Umar escuchó estas palabras le dijo: “Tu eres más amado para mí que todas las cosas excepto mi propia persona”. Le dijo: “¡No Umar!, por aquel que tiene mi alma en su mano, hasta que yo sea más amado para ti que tu propia persona”. Cuando oyó esto dijo: “Por Allah que tu eres ahora más amado para mi que mi propia persona”. Y entonces dijo el Mensajero de Allah: “Ahora sí, Umar, ahora se ha completado tu Imán”.

Vino un hombre al Profeta, paz y bendiciones con él, y le dijo: “Cuándo llegará la hora?” Dijo: “Y tú, que has preparado para cuando llegue”. Y respondió: “Nada, solamente que yo amo a Allah y a Su Mensajero”. Dijo: “Tu estarás con aquellos a los que amas”.

Anas dice: “No experimentamos una alegría tan grande nunca como la que sentimos cuando él, paz y bendiciones de Allah sean con él, dijo: “El hombre estará con aquéllos a los que ame”. Dijo Anas: “Yo amo al Profeta, paz y bendiciones de Allah sean sobre él, y amo a Abu Bakr y a Umar, y con ellos espero estar por mi amor hacia ellos aun cuando no obre como ellos obraron ni mis acciones lleguen a lo que llegaron las suyas”. (Hadiz de Bujari y Muslim)

Por su amor al Profeta, el siervo saborea la dulzura del Imán. Dijo el Mensajero, paz y bendiciones de Allah con él: “Hay tres cosas que quien las tiene sabe lo que es la dulzura del Imán: Que Allah y su Mensajero sean más amados para él que todo lo demás, que ame a un hombre y su amor sea sólamente por Allah, y que deteste retornar al Kufr, después de que Allah le ha librado de él, como detestaría que lo arrojaran al fuego”. (Hadiz de Bujari, relatado por Anas Ibn Malik)

El amor al Profeta tiene grados. El primero es obligatorio y es el amor que representa la aceptación de lo que él nos ha traído procedente de Allah, el Señor del Universo. Y el segundo es el grado del amor que impulsa a seguirle e imitarle y obedecerle en su forma de actuar, de adorar, de comportarse, su cortesía, sus formas de comer, de vestir, de relacionarse con su familia y con la gente. Este grado es un don que hace incrementar ese amor y aumentar la certeza y la luz del Imán en el corazón.

Esforzaos, musulmanes, en acrecentar vuestro amor al Profeta, estudiando su vida, celebrando su regalo, pidiendo a Allah recompensa por él, no un día del año, todos los días y todas las noches del año y todos los instantes. La celebración del Maulid es una renovación y un recuerdo de la celebración que cada día y cada instante realiza el musulmán creyente de su amor al Mensajero de Allah.

Y que Allah bendiga a nuestro guía y maestro el Profeta Muhammad, y a su familia y compañeros y a todos quienes les siguen con sinceridad hasta el Último Día. Amin.




 

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