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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim

EL ALCOHOL Y LAS DROGAS
JUTBA del 4 de Mayo de 2007. 16 Rabia II 1428
Imam: Sheij Muhammad Al-Kasabi

Alhamdulillah
¡Musulmanes! Tened consciencia de Allah en lo referente a vuestras propias personas y tratadlas con el honor y el respeto que Allah le ha otorgado. Y tened con vuestras propias personas misericordia y no las llevéis por conductas desviadas, sometidas a apetito ilícitos, al castigo de Allah.

Sabed que una de las mayores bendiciones que Allah ha concedido al hombre es el intelecto. Por el intelecto Allah a distinguido al hombre por encima de los animales y de las criaturas inanimadas. Por él, el hombre es merecedor del honor y por el conoce a Su Creador y por el es capaz de diferenciar entre el bien y el mal; y es una condición para que el ser humano sea depositario de las responsabilidades (takalif sharia).

El intelecto es una luz que le permita al hombre reflexionar, recapacitar, innovar y producir lo que las demás criaturas no pueden producir.

Dice Allah el Excelso: “Hemos honrado a los descendientes de Adam, y les hemos hecho desplazarse sobre la tierra y el mar y les hemos dado provisión de las cosas buenas y los hemos distinguido por encima de muchas de las que hemos creado con gran favor”. (surat Ibrahim, 70)

Y Allah ha elogiado a quienes tienen intelecto y lo utilizan en la reflexión y en hacer el bien. Dice el Excelso: “Verdaderamente que en la creación de los cielos y la tierra y en la sucesión del día y de la noche hay signos para quienes tienes intelecto, aquellos que recuerdan a Allah en pie, sentados y recostados y que reflexionan sobre el significado de la creación de los cielos y la tierra”. (surat Ali Imram, 191)

Nuestra forma de vida pura y primigenia (din al hanif) tiene como una de sus propósitos salvaguardar el intelecto, pues es uno de los cinco principios generales y necesidades esenciales de la vida humana que deben protegerse, cuidarse y defenderse y que es imprescindible no dañar ni socavar. Que son: Guardar el Din, (la creencia y la practica de adoración) an nafs (la salud y la integridad física) al ´Aql (el intelecto y la cordura) an nasl (la descendencia y la vinculación a los orígenes genéticos) y la riqueza.

Por añadidura, el din, adjudica penalidades y castigos a quien traspasa los limites y daña, arruina u ofende una de estas cinco necesidades y principios generales de la vida humana. Y así se ha hecho manifiesto que quien se daña y corrompe por sus propios actos el intelecto comete delito y es uno de los más grandes delitos, y uno de los medios más dañinos de corromper y minar el intelecto es tomar drogas y sustancias embriagantes. El consumo de estupefacientes y de drogas pone al intelecto un velo y una barrera que le impide cumplir con la razón primera de su existencia: la adoración a Allah.

Allah ha hecho haram, ilícito, el consumo de bebidas alcohólicas y todas las sustancias que embriagan, cambian el estado de la conciencia y que adormecen y anulan la voluntad y la actividad normal del hombre. En este capitulo entran todas las drogas. La sharia del Islam ha fijado como penalidad a quien comete ese delito la flagelación.

Yabir ibn Abdullah, que Allah esté complacido con él, dijo: “Dijo el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz: Quien beba alcohol azotadle, si vuelve a beber volved a azotadle si vuelve a beber por cuarta vez matadle”.

La razón de la prohibición de estas sustancias radica en lo que en ellas se contiene de corrupción y de perjuicio, tanto para la practica de adoración y la creencia, como para la salud del cuerpo, como para la conducta y el comportamiento para la comunidad y la sociedad en su conjunto.

Dice Allah el Altísimo: “Vosotros que creéis, ciertamente que las bebidas alcohólicas y los juegos de azar, los ídolos, la suerte de adivinación son inmundicias obras del Shaytan, apartaos de ellas y podréis tener éxito”. (surat Al Maida, 90).

Las bebidas alcohólicas son todas ellas perjuicio y causa de daño y corrupción. Muslim ha relatado en su sahih que Tariq ibn Suwaid le preguntó al Profeta paz y bendiciones de Allah con él, acerca de la utilización de bebidas alcohólicas como medicina y él le respondió: “No son medicinas, son dañinas”.

Toda aquella sustancia que causa obstrucción, encubrimiento o alteración del estado de la mente, la percepción y la conciencia es haram en la sharia del Islam. Dijo el profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz: “Toda sustancia que intoxica es como el alcohol, y todas ellas estas prohibidas”. (hadiz narrado por Abdullah ibn Umar y recogido por Muslim).

En esta prohibición entran todas las drogas y los estupefacientes en todas sus diversas formas y nombres y estas representan un peligro aun mayor que el alcohol, por los daños que causan. La prohibición se refiere al contenido y al efecto de la sustancia, sea cual sea su nombre, categoría o forma de consumo. El Profeta, paz y bendiciones de Allah con él, prohibió toda sustancia que emborracha, que causa alteración de la mente y entorpece su funcionamiento natural.

Los estupefacientes son aquellas sustancias que relajan los miembros, los vuelven insensibles o anestesian y estos efectos los producen diversas formas de drogas: entre ellas el hashish. Uno de los efectos del hashish es alterar la percepción del tiempo, el lugar, el desequilibrio en las facultades mentales o racionales y causa perjuicios muy graves a la capacidad de discernimiento, a la voluntad y a la capacidad de acción. En algunos casos conduce a diferentes formas de desequilibro mental, demencia, psicosis y algunas de estas llegan a causar la muerte, crisis en el hogar, carga familiar y gastos para la familia y la sociedad.

Además, el consumo de hashish y otras drogas consideradas menores, es la puerta y el punto de partida para adentrarse en el consumo de sustancias mucho más peligrosas, como las anfetaminas, las drogas de diseño, los tranquilizantes y los alucinógenos. En algunos casos, gente bajo los efectos del hashish incurre en crímenes odiosos y contrarios al din, al noble carácter y a la moral.

No hay diferencia entre las drogas y las bebidas alcohólicas. Ambos entran conforme a los imams del din, como Imam Malik, Imam Abu Hanifa, Imam Ahmed ibn Hambal, en la misma categoría y según todos ellos su penalización son 80 latigazos. Esto sabiendo que la aplicación de los castigos de la sharia no pueden ejecutarla los individuos sino que son prorrogativa de la institución penitenciaria, y quienes se aprovechan de que ese castigo no se les a poder aplicar en este mundo no deben vivir confiados. Pues que al hombre se le apliquen los castigos en esta vida es una misericordia, una expiación, una purificación y liberación de la maldad que haya cometido pero si no lo recibe, el castigo de la próxima vida será mucho más severo. Que Allah nos libre y nos guarde a mí y a vosotros de un castigo doloroso y que nos perdone y no nos tome en cuenta nuestros errores y faltas.

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Bismillah
¡Musulmanes! Puede que alguien diga: “el consumo de drogas no es haram, porque no son bebidas alcohólicas y no existe una mención expresa de su prohibición en las fuentes de la sharia”.

Que escuche quien expresa tal pensamiento infundado y que reflexione atentamente sobre las palabras de Allah: “Quienes siguen al Mensajero: el Profeta iletrado, a quien encuentran descrito en la Torá y en el evangelio y que les ordena lo reconocido y les prohíbe lo reprobable… que les hace licitas la cosas buenas y les declara ilícitas las cosas inmundas”. (surat, Al Araf, 157).

Cualquier intelecto imparcial sabe que las sustancias estupefacientes entran en la categoría de las inmundicias impuras y no el de las cosas buenas. La gente de conocimiento dice: “Quien afirma que el hashish es lícito es renegado (zindiq) y ha cometido bida´ (mubtadi). Dijo Al Hafiz ibn Hayar Al Asqalani: “Quien dice que el hashish no embriaga sino que produce un estado de relajación, es enemigo de la verdad pues el hashish ocasiona efectos semejantes al alcohol en términos de excitación, de euforia y de perdida del estado de serenidad”.

Cultivar la planta del cannabis, u otras, y comerciar con sus derivados para el consumo como droga son haram por consenso de los ulama. Dice Allah el Altísimo:

“Ayudaos unos a otros en la virtud y a ser vigilantes y a guardaros del mal y no os ayudéis unos a otros en la maldad y en traspasar los límites de lo lícito”.

Y no hay duda que juntarse para consumir drogas pertenece a la categoría de ayudarse mutuamente en la maldad y colaborar unos con otros en transgredir los límites de lo lícito.

Dijo el Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz: “Cuando Allah declara ilícita una cosa, también hace ilícito el dinero de su venta”. Por ese motivo, la riqueza ganada por el comercio de sustancias estupefacientes constituye ganancia ilícita (suht).

¡Musulmanes! Los enemigos del hombre y de la humanidad en todos los lugares planifican como manipular a la gente ofreciendo –sobre todo a los jóvenes- el hashish y otras sustancias para minar la energía vital propia de la juventud. Y no es signo de sabiduría echarle siempre la culpa a los demás y desentendernos de la responsabilidad propia porque todo ser humano adulto es responsable ante Allah y lo mismo puede decirse de la comunidad musulmana. La comunidad debe cooperar para promover el bien, pues la falta de cooperación en hacer el bien es una de las causas de que se propaguen desgracias como las drogas y especialmente entre los jóvenes.

Por si esto fuera poco también se multiplica con ello la degeneración de la conducta. La causa a veces radica en la falta de debida supervisión de los padres sobre sus hijos y la vigilancia a las compañías perniciosas. Las malas compañías corrompen a los hijos.

¡Musulmanes! Unas de las formas más importantes para librarse de esta desgracia es guardarse del castigo de Allah en las propias acciones y volverse arrepentido a El cuando uno se ha equivocado y procurar no ausentarse de la mezquita para hacer las oraciones en congregación y participar en los círculos de dhikra y de conocimiento y una de las mejores curas es difundir las cualidades generosas y buenas de carácter y oponerse a las incorrectas y viciadas.

Las acciones buenas generan más acciones buenas. Las acciones malas generan más del mismo tipo. Tened temor de Allah y estad atentos de no incurrir por vuestros actos, siervos de Allah, en el castigo de Allah. Aferraos al Libro de vuestro Señor y al modelo de conducta de vuestro Profeta, y esforzaos en cultivar el Imán en Allah y en el Último Día en vosotros mismos, en vuestros hijos y en los jóvenes.

¡Tu que eres joven musulmán! Ten temor de Allah y sé cuidadoso de tus actos. Debes saber que el futuro de la Ummah está en tus manos, esfuérzate por la rectitud de tu propia persona y aléjate de todo lo que te lleve a corromper tu creencia y tu rectitud de conducta. Procura cumplir con lo que la sharia de Allah te enseña y forma en tu vida un camino recto.

¡Siervos de Allah! Tened temor de Allah y sed agradecidos con El por sus dones generosos: El Don del Din y del intelecto y sabed que esta vida no es más que un viaje corto y sus días se agota antes de que pase mucho tiempo. La existencia venidera será la vida duradera, ¡si lo supierais!

Y que Allah bendiga a nuestro guía y maestro el Profeta Muhammad, y a su familia y compañeros y a todos quienes les siguen con sinceridad hasta el Último Día. Amín.



 

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