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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
LOS QUE ADORAN A ALLAH AL BORDE DEL PRECIPICIO
JUTBA de 15 de Junio de 2007. 29 Yumada I 1428
Imam: Sheij Muhammad Al Kassbi

 

¡Bismillah
Musulmanes! Tened taqwa de Allah y obedecedle y volveos El sinceramente arrepentidos y pedidle perdón.

Sabed que el siervo sincero en su adoración, es el que ofrece su servicio y su adoración con sinceridad a Allah en todos los estados y circunstancias: cuando las cosas van bien, es agradecido, cuando le son difíciles, es paciente. Y siempre está a la puerta de su Señor sin desaliento, tanto cuando El le da, como cuando El le priva.


Si consigue recompensa, ello es un don de Allah por Su desbordante generosidad. No porque el siervo lo merezca en virtud de su fe o de sus actos de adoración. El creyente no pone a Su Señor a prueba ni considera el Din un juego mercantil de toma y daca: que cuando gana se regocija y cuando pierde se entristece.


Ese es el estado de los que no están firmes y vacilan, en su creencia y en su confianza en Allah. El din verdadero consiste en el completo sometimiento de la criatura a Su creador. Y el creyente no invoca a Su Señor poniéndole condiciones ni tampoco se vuelve a El implorándole en ciertas circunstancias y olvidándose de El en otras.


Hay quien al contemplar como le llegan bendiciones y favores de todos lados se vuelve a Su señor con satisfacción, contentamiento y gratitud. Y que cuando le acaece una desgracia, se vuelve incómodo, descontento y se olvida de su sometimiento y adoración a Allah.


Este tipo de persona lo cita Allah en Su libro cuando dice:


“Hay entre los hombres quien adora a Allah como si estuviera al borde de un precipicio, si les viene un bien se tranquilizan con ello. Pero si les viene un prueba cambian de cara, perdiendo esta vida y la próxima. Esa es la perdida manifiesta”.
(Surat Al Hayy)


Esta es la descripción de quienes adoran a Allah al borde, en el extremos del Din, sin estar seguros. Tal es el que adora a Allah, siempre y cuando las cosas de la vida le vengan derechas. Si por el contrario le golpea una desgracia, una enfermedad, pobreza u otro contratiempo, se le cambia la cara. Ese tipo pierde con una pérdida real, la que seguida de otra pérdida más duradera.


Esa es la perdida clara. Pierde la serenidad, la confianza, la tranquilidad y la satisfacción junto a la perdida de salud, de seres queridos, de riqueza, hijos u otros bienes de esta vida, con la cual (perdida) Allah pone a prueba sus siervos y pone a prueba su paciencia ante la desgracia. Y además pierde lo que le espera en el Ajira, sus bendiciones y la complacencia de Allah. ¡Que pérdida tan enorme!


Ibn Abbas, que Allah esté complacido con él, explicó esta aleya diciendo: “Había un hombre que entro en Medina para hacerse musulmán. Cuando su mujer tenía un varón y cuando su yegua paría un potro, decía: “Este es un din verdadero y bueno” y si su mujer no daba a luz y su yegua no paría decía: “Este din es malo”. (Hadiz de Bujari)


Tal persona no adora a Allah en verdad sino que adora realmente a este mundo.


Cuando los sahaba padecían con mayor severidad la persecución de los quraish, se aferraban fuerte a su confianza en Allah, Cuando sufrían daño se agarraban a su iman en Allah, y de esta manera su penalidad se aliviaba.


Sin embargo ahora, cuando padecemos desgracias y contratiempos, no tenemos suficientes reservas de Iman para aferrarnos a ellas y de tal manera nuestro sufrimiento aumenta. Las acciones que no tienen como propósito la Faz de Allah, le dan a su autor solamente los frutos que Allah quiera en esta vida.


La gente de la época de la Ignorancia (yahilia) cuando circunvalaban la Casa, imploraban a Allah y le pedían baraka en la provisión y abundancia en la descendencia y la victoria sobre sus enemigos. Y no le pedían nada a Allah por lo referente a la próxima vida.


Aisha le preguntó al Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, acerca de Abdullah Ibn Yud´an. Dijo Aisha: “Era de los que trataban a la gente con generosidad y honraba al visitante”. Y el Mensajero de Allah respondió: “No dijo nunca: ¡Señor mío! perdóname mis errores en el día de la rendición de cuentas”. Así pues tal individuo había disfrutado de su porción de este mundo. (Hadiz recogido por Muslim)


Muchas veces nos encontramos con gente que recurren a la adoración para conseguir asuntos que quieren obtener. Si no los alcanzan se desvían y abandonan su adoración. Incluso aunque se trate de la forma más perfecta de adoración, si no es sincera por la faz de Allah, sólo le sirve a quien la realiza para llevarle al fuego, que Allah nos guarde.


En el largo hadiz relatado por Tirmidhi encontramos que el Profeta, paz y bendiciones de Allah sobre el, menciono al luchador, al recitador y al que gasta, que lo hacen buscando objetivos mundanos. “Se le dirá al luchador: luchaste para que se dijera de ti que eras valientes y así ocurrió. Y se le dirá al recitador: lo hiciste para que se dijera de ti que eras buen recitador y así ocurrió. Y se le dirá al que gastaba: lo hiciste para que se dijera de ti que eras generoso y así ocurrió, eso fue lo que la gente dijo. Y después les mandó apresar y se arrojados al Fuego”.


¡Que Allah nos guarde y en El nos refugiamos!


¡Musulmanes! Vivimos en una época repleta de tentaciones y estímulos que nos hacen descuidar y olvidar la próxima vida. Y por otro lado estamos expuestos a continuas mudanzas, pruebas y dificultades. De todo ellos nos dejó, el Profeta que Allah le bendiga y le conceda paz anuncio, cuando dijo que llegarían pruebas como los aspectos oscuros de la noche. En una época en la que un hombre se levantará por la mañana siendo creyente y llegará la noche encontrándole kafir, renegado, y a la inversa, se levanta por la mañana siendo kafir y cuando cae la noche es creyente.


Hay gente que vende su din a cambio de ciertos objetivos de este mundo. Estos signos son aviso para el creyente de que sea firme en su asunto, que se aferre a su din y que lo agarre con toda su fuerza.

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¡Musulmanes!
Dice el Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz: “Vino a mi Yibril y me dijo: “¡Muhammad!: ¡Vive cuanto quieras, pues estas muerto! ¡Y ama lo que quieras, que te separaras de ello! ¡Haz lo que quieras que serás recompensado por ello!. Y has de saber que la dignidad del creyente la encuentra cuando se levanta en medio de la noche para adorar a Allah, y que su poder lo obtiene cuando es independiente de los demas y autosuficiente””.
(Hadiz relatado por Abu Huraira, transmitido por Al Hakim y Al Baihaqi).

Cuando el conocimiento y el amor son fuertes, quien los posee no quiere más que lo que su Amo quiere.

Se cuenta que Hassan Al Basri, que Allah esté complacido con él, dijo: “No miro con mi vista, ni pronuncio palabra con mi lengua, ni tomo con mi mano, ni camino con mis pies sin considerar primero si se trata de obediencia o de desobediencia. Si es obediencia sigo adelante, si es desobediencia me aparto”. ¡Así es el estado de los siervos de Allah sinceros!

¡Musulmanes! Las vacilaciones, penalidades y sacudidas que experimentamos en la vida sólo nos estan llamando la atención acerca de la necesidadde tornarnos a Allah intensamente y pedirle perdón. Y lo que oimos y contemplamos cuando se enfrentan y se matan los hermanos que pertenecen a una misma fe, todo ello nos muestra que hay hombres que adoran a Allah como si estuvieran al borde de un precipicio y que prefieren esta vida a la próxima.

Si no fuera así no llegarían nunca al punto de matarse unos a otros a causa de asuntos mundanos. Y ya tenemos bastante con lo que nuestros enemigos nos infligen.

Y que Allah bendiga a nuestro guía y maestro el Profeta Muhammad, y a su familia y compañeros y a todos quienes les siguen con sinceridad hasta el Último Día. Amin.



 

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