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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
EL
BUEN SELLO
JUTBA del 17 de Agosto de 2007
Imam: Shejj Muhammad Al Kasbi
Musulmanes
tened consciencia de Allah con temor y sinceridad. Y tomad como
norma de conducta la acción recta. Quien se acostumbra a
una cosa en su juventud le saldrán las canas y seguirá
en esa cosa. Y quien esta acostumbrado a una cosa en su madurez
morirá en ella. Y quien muere firme en una cosa en esa misma
cosa le encontrará el Levantamiento.
Sabed, y que Allah tenga misericordia con vosotros, que Allah el
Excelso nos ha creado para adorarle y para cumplir con lo que El
nos ha impuesto como obligación tanto internamente como externamente.
La acción no es aceptada por Allah mientras el corazón,
la lengua y los miembros del cuerpo no estén unificados y
conformes entre si. En lo interior es la sinceridad y en lo exterior
es el cumplimiento de lo obligatorio y el abandono de las cosas
prohibidas.
Esa es la acción útil que beneficia a quien la realiza
y a otros. Y una situación extremadamente grave y peligrosa
es que el ser humano manifieste externamente bondad, y oculte en
su interior lo contrario. Por esa razón los hombres rectos
de nuestra comunidad tenían temor de que sus personas y sus
acciones no fueran sinceras y se reunían en ellos el temor
de Allah y las acciones rectas.
Dice Allah el Altísimo:
“Aquellos que están sobrecogidos por el temor
a Su Señor y los que creen en las aleyas de Su Señor
y los que no atribuyen asociados a Su Señor y los que dan
de lo que se les ha dado y sus corazones están estremecidos
sabiendo que han de retornar a Su Señor” (Surat
Al Muminun, 57)
Estos hombres rectos de nuestra Ummah eran temerosos de
sus acciones, de que se volvieran vanas y se perdiera su mérito
por causa de la vanidad, de que fueran hechas para que otros las
vieran. No se fiaban de sus propios egos, y su anhelo y su encomendarse
humildemente a Allah eran enormes.
El creyente obra, pero siempre tiene presente en todas sus acciones
la culminación y el sello de todas ellas. Teme por si mismo
y se pone en guardia, teme que el Shaytan le engañe,
que le haga olvidarse y apartarse del recuerdo de Allah y teme que
le pudiera llegar el encuentro con Allah sin estar guiado.
Por eso dice Allah a Sus siervos creyentes:
“Vosotros que creéis sed conscientes de Allah
como El merece y que no os llegue la muerte sin estar a El sometidos”
(Surat Ali Imran, 102)
Esto quiere decir: sed firmes y comprometidos con el Islam y sed
rectos para que cuando os llegue la muerte os encuentre en estado
de sometimiento al Real, sin haber cambiado ni haber dejado el Islam.
Allah nos informa acerca de su profeta Yaqub en Su Libro,
cuando nos dice:
“Y le encomendó Ibrahim a sus hijos (el sometimiento
a Allah) y también Yaqub a sus hijos: Hijos míos,
Allah ha elegido para vosotros el Din, por consiguiente no muráis
excepto como musulmanes (sometidos)” (Surat Baqara,
132)
Es decir: su amonestación a sus descendientes era: sed comprometidos
en el Islam con vuestro conocimiento y con vuestros actos, en el
interior y en el exterior y pedidle a Allah que os haga firmes en
la verdad. Los corazones de Sus Siervos están en la mano
de Allah, El los hace girar como quiere.
El Profeta paz y bendiciones de Allah sobre El, solía repetir
mucho esta súplica: “Oh Allah tu eres el que
hace girar los corazones, torna mi corazón a tu Din”.
Aisha que Allah esté complacido con ella, le preguntaba:
“¿Es que temes por nosotros, Mensajero de Allah?”
Y decía: “Es verdad que los corazones de los
siervos están entre los dedos del Misericordioso, y los hacer
tornar como El quiere; cuando quiere darle la vuelta al corazón
de un siervo Suyo le da la vuelta”.
Uno de los signos de que Allah le da su ayuda y éxito a Su
siervo y un buen sello al final de sus días es que le asista
para mantenerse hasta el fin de su vida realizando buenas obras,
con rectitud.
Dijo el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz:
“Cuando Allah quiere el bien para uno de sus siervos,
lo usa”. Le dijeron: “¿Cómo lo
usa, Mensajero de Allah?”. Dijo: “Le asiste
para que sus obras sean rectas hasta su muerte”.
(Hadiz relatado por Anas transmitido por Tirmidhi
y Ahmad)
Y así es como Allah le salva. Con una tawba sincera,
y le cambia sus malas acciones en buenas. Y así es como se
libra del daño y las injusticias de otros. Cuando le llega
la muerte le encuentra firmemente enraizado en la verdad y en la
guía recta. Y es uno de los que Allah menciona en Su Libro:
“Aquellos que dicen Allah es nuestro Señor
y después son rectos, descienden sobre el los ángeles
para decirles: no temáis y no os entristezcáis y alegraos
de las buenas noticias del Jardín que se os ha prometido.
Nosotros somos tus amigos en esta vida y en la próxima. Y
en ella tendréis lo que deseéis y conseguiréis
lo que pidáis” (Surat Fussilat,
20)
Así es el caso de los amigos sinceros de Allah, quienes actúan
por sinceridad con Allah y son verídicos en su relación
con El, sin ánimo de reputación, ni fama, y sin buscar
que otros le vean o digan acerca de él.
El musulmán debe siempre pedir a Allah que le conceda un
buen sello a su vida, el sello es la principal preocupación
de la gente recta. No por poca confianza o por mala opinión
de Allah, sino por temor de sus propios egos, y de lo que puedan
ocultar de maldad les traigan malas consecuencias y porque temen
que no se arrepientan a tiempo de sus errores y de sus faltas y
temen que su vida llegue al final y no les haya valido de nada.
Un buen sello a la vida tiene sin duda sus medios, el primero de
ellos es tener taqwa de Allah en secreto y en público,
y después ser sincero por Allah en la palabra y en la acción
y ser recto en la senda de la verdad y también sentir en
el corazón que Allah tiene un conocimiento completo, detallado
y minucioso de lo que hace y de lo que oculta. Y de que nada de
sus asuntos se le oculta.
Después de todo ello, ser muy perseverante y constante en
recordar a Allah y en volverse a El con humildad a pedir Su ayuda
y recitar mucho el Coran y guardar con sinceridad y con certeza
las obligaciones del Islam.
Allah no permite que se eche a perder la recompensa de quienes hacen
el bien. A El le pedimos que haga que nuestras mejores acciones
sean las últimas y que las más nobles obras sean las
que pongan sello a nuestras vidas y que el mejor y más dichoso
de nuestros días sea el día de nuestro encuentro con
El.
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¡Musulmanes! El buen sello de una vida tiene señales.
Una de ellas es que el siervo tenga la fortuna de haber sido auxiliado
por Allah en que sus últimas palabras, lo último que
diga sea la declaración de sinceridad. Quien concluye su
existencia en este mundo con esas palabras ha conseguido el éxito
inmenso.
En el Hadiz:
“Aquel cuyas últimas palabras en esta mundo sean: La
ilaha illa Allah, entrará en el Jardín”.
(Hadiz narrado por Mu´adh transmitido por
Abu Daud).
En el momento de la agonía de la muerte la ayuda de Allah
está presente para los que tienen Iman, para que pronuncie
las palabras del tawhid, palabras que libran a quien las
pronuncia del Fuego y le dan su protección y garantía
de que no será esa su morada eterna. Cuando el siervo esta
a las puertas de la muerte, sus fuerzas están mermadas, esta
impotente y débil y el Shaytan le acosa con todos
sus medios intentando arruinar su sello en el último momento,
haciéndole parecer hermosa la falsedad e invitándole
a renegar (kufr).
Sin embargo al mumin, Allah le asiste afianzándole
en la verdad, y para que pronuncie las palabras de la unidad y para
que sean esas sus últimas palabras. Y entonces: esa es la
mayor de las bendiciones y el éxito más grandioso.
“Allah hace firme a los que creen con la palabra firme,
en esta vida y en la próxima” (Surat
Ibrahim, 27)
¡Musulmán! Pídele a Allah que te dé un
buen fin y cuídate de que no te traicione las falsas imaginaciones
y esperanzas vanas en ese momento y guárdate de que tu lengua
no pronuncie en ese momento lo que ocultabas en tu pecho de falsas
creencias o apego a las maldades y actos de desobediencia o la opresión
y la injusticia, o de que se pongan de manifiesto en ese momento
tu poca sinceridad y haber hecho las cosas para la galería,
para que te vean y de que te encuentres entonces con Allah sin estar
bien guiado. ¡Que Allah nos libre a nosotros y a vosotros
de ello!
Tened taqwa de Allah, y tened presente las nefastas consecuencias
de las faltas y de las transgresiones. Y sed constantes en vuestra
obediencia a Allah.
A Allah le pedimos que haga nuestros pasos firmes y seguros sobre
el camino recto y que no permita que nuestros corazones se desvíen
después de habernos guiado y que nos haga vivir y morir como
musulmanes sometidos a El.
Y paz y bendiciones sobre nuestro maestro y guía, el Profeta
Muhammad, y sobre su familia y sus nobles compañeros. Amin
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