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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
LA
BUENA OPINIÓN
JUTBA del 24 de Agosto de 2007
Imam: Shejj Muhammad Al Kasbi
Musulmanes,
os exhorto y a mi mismo a tener temor de Allah, taqwa de
Allah es vuestra provisión y gracias a ella se logra el éxito
en el porvenir.
Sabed que cuando las formas externas son rectas es porque lo interno
es recto. Y cuando el corazón esta sano, las acciones son
rectas y aceptadas por Allah y por esa rectitud se logra la victoria
en esta vida y el éxito en el día de la rendición
de cuentas.
Por esa razón envíó Allah El Glorioso a sus
mensajeros y reveló Sus Libros: para purificar y hacer rectos
a los corazones y sanarlos. La buena opinión es una de las
causas que hacen tener un corazón recto y sano.
La buena opinión es de dos tipos: La buena opinión
de Allah y la buena opinión de sus siervos creyentes. La
buena opinión siempre va ligada a la buena adoración.
(ibaadah).
Dice Allah el Altísimo:
“Los que han creído y los que han emigrado
y los que han luchado en la senda de Allah, esos esperan la misericordia
de Allah”. (Surat Al Baqara,
218)
Dice el Mensajero de Allah, paz y bendiciones de Allah sean sobre
él: “Tener buena opinión de Allah es
señal y es parte de la adoración correcta” (Hadiz
relatado por Abu Huraira que transmitió
Abu Daud)
Dijo Hassan Al Basri, que Allah tenga
misericordia de el: “El creyente tiene buena opinión
de Su Señor y ha hecho sus actos hermosos y buenos. Sin embargo
el corrupto tiene mala opinión de Allah y en consecuencia
sus actos son malos e indecentes”.
Una de las últimas recomendaciones que hizo el Profeta, paz
y bendiciones de Allah sean con el, a su comunidad fue que tuvieran
buena opinión de Su Señor. Yabir que Allah
esté complacido con él, dijo: “Oí al
Mensajero de Allah, paz y bendiciones de Allah con él, tres
días antes de su muerte, que decía: “Que
no muera ninguno de vosotros sin que tenga buena opinión
de Su Señor y teniendo esperanza en la misericordia de Allah”.
(Hadiz transmitido por Imam Muslim)
En un hadiz Qudsi, dijo el Mensajero de Allah, paz y bendiciones
de Allah, narrando palabras de Su Señor: Dice Allah el Altísimo:
“Yo estoy en la opinión que mi siervo tiene de Mi.
Y yo estoy con él cuando me recuerda. Si me recuerda en su
interior, Yo le recuerdo en el Mío, y si Me recuerda en una
asamblea, Yo le recuerdo a él en una reunión mejor
que la suya. Y si se acerca a Mi un palmo, Yo me acerco a él
un brazo. Y si se acerca a mi un brazo, Yo me acerco a él
un paso. Y si viene a Mi caminando, yo voy a él corriendo”.
(Hadiz relatado por Abu Huraira y transmitido
por Bujari y Muslim)
La buena opinión de Allah es una de las características
de la gente de Ihsan, los profetas, los mensajeros y los
rectos. Por ejemplo el Profeta de Allah Musa, paz sobre
el, fue puesto a prueba acerca de su opinión sobre Su Señor
y superó con éxito la prueba para ser un modelo y
ejemplo para su pueblo y para los que vengan después de él
y quieran la excelencia, el Ihsan. Cuando salió con su pueblo
de Egipto, como Allah le había ordenado, Faraón y
sus ejércitos les perseguían. Así alcanzaron
el mar, y Faraón y sus ejércitos continuaban persiguiéndoles.
Cuando se acercaban, los israelitas asumieron que no tenian escapatoria
y que su aniquilación era inminente. Dijeron: “Ya nos
alcanzan”. Y Musa, plenamente confiado en Su Señor
y con total certeza en Su Poder y en Su ayuda a Sus siervos creyentes
dijo: “No es así, ciertamente Allah está
conmigo y El me guiará”. (Surat As Shu´ara,
49)
Allah salvó a los creyentes y aniquiló a los kafirun.
Por lo que respecta a nuestro Profeta, paz y bendiciones de Allah
sean sobre él, cuando emprendió su camino de la emigración
y se refugió en una cueva con su compañero Abu
Bakr As Siddiq, los quraish salieron en Su busca y recorrieron
cada valle y cada rincón y pusieron una recompensa para quien
los trajera vivos o muertos de cien camellos. Un grupo llego hasta
la entrada de la cueva, pero Allah empañó sus vistas.
Dice Abu Bakr: “Le dije al Profeta cuando estábamos
en la cueva: “Si uno de ellos hubiera dirigido su mirada hacia
sus pies nos habría visto” y me dijo: ¿Qué
me dices, Abu Bakr, de dos cuyo tercero es Allah?””.
Yabir Ibn Abdullah, que Allah esté complacido con
él, cuenta que participó en una expedición
militar junto al Mensajero de Allah en dirección hacia el
Nayd. Cuando regresaban, les llego el tiempo de la siesta
cuando atravesaban un valle de muchos árboles. Allí
desmontaron de sus monturas y se esparcieron bajo las sombras a
descansar. El Profeta, paz y bendiciones de Allah, descendió
bajo uno de los árboles y colgó su espada de una rama.
Dormimos un poco hasta que el Profeta, nos llamo. Junto a él
había un beduino. El Profeta dijo: “Este hombre
desenvaino mi espada mientras dormía y me despertó
empuñándola desenvainada. Dijo: “¿Quién
te va a proteger de mi?” Dije: “Allah”.
Se le cayó la espada de la mano al beduino y el Mensajero
de Allah la cogió, y entonces le dijo: “¿Y
ahora quien te va a proteger de mi?”. Dijo: “Sé
indulgente conmigo”. Dijo el Mensajero de Allah: “¿Das
testimonio de que no hay más dios que Allah y de que yo soy
el Mensajero de Allah?”. Dijo: “No, pero te
doy mi palabra de que no lucharé contra ti ni ayudaré
a quien luche contra ti”. Y lo dejó marchar. El hombre
regresó con su tribu y les dijo: “He estado con el
mejor de los hombres”.
El segundo tipo de buena opinión es la buena opinión
de los creyentes. Esta es una de la principales causas de la cohesión
y la armonía social. Esto se aplica tanto al nivel del individuo,
como al de la familia, como al de la comunidad. Es por ello que
la buena opinión de los siervos de Allah es uno de los pilares
de la conducta musulmana. Cuando se pierde esta cualidad se pierden
el afecto y la confianza y se propagan las sospechas y las acusaciones
contra los inocentes.
Para el musulmán es obligatorio tener buena opinión
de sus hermanos musulmanes, siempre y cuando no manifiesten abiertamente
actos de desobediencia y siempre que no inviten a los actos de maldad.
Si lo que se manifiesta abierta y públicamente es malo, en
tal caso lo obligatorio es pensar de el, hablar con él y
comportarse con él con justicia. No oprimirle de tal modo
que Shaytan le ayude sino que por el contrario le aconseja,
le encomienda y colabora con él en la medida de lo posible,
y de su capacidad, en la virtud y en el taqwa de Allah.
¡Cuantas veces un siervo cae en una falta que la Sharia
condena y sin embargo tiene junto a Allah una posición excelsa
por otros actos de obediencia que tiene en su haber!
Se cuenta que Umar Ibn Al Jattab, que Allah este complacido
con él dijo: “Entiende los asuntos de tu hermano en
su mejor posibilidad hasta que te llegue de él algo que no
se puede justificar. Y no tengas mala opinión de una palabra
que ha salido de un musulmán siempre que puedas interpretarla
de una manera positiva”. También se ha transmitido
de Umar que dijo: “No se beneficia nadie de su intelecto
hasta que no pueda beneficiarse de su buena opinión”.
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¡Musulmanes! Lo peor que pueden padecer las personas y afligir
a los corazones son la mala opinión de Allah y la mala opinión
de los creyentes. Allah ha recriminado a quienes tienen mala opinión
de El cuando dice:
“Cuando Allah castigue a los hipócritas y a las hipócritas
y a los asociadores paganos y a las asociadoras que han tenido mala
opinión de Allah”. (Surat Al Fath,
6)
La mala opinión es de dos tipos: la mala opinión del
Creador, que significa dudar de Su poder, de Su promesa y del retorno
a El. Dice Allah el Excelso:
“Cuando caían sobre vosotros (los ejércitos
enemigos) desde arriba y desde abajo y cuando las miradas se quedaron
desorbitadas y los corazones llegaban hasta la garganta y hacíais
suposiciones acerca de Allah”. (Surat Al
Ahzab, 10)
Es decir: Teníais sobre Allah diversas opiniones, los sinceros
pensaban que Allah cumpliría Su promesa y haría triunfar
Su Din. Y los hipócritas, de corazones débiles, pesaban
que los musulmanes iban a ser aniquilados.
El segundo tipo es la mala opinión de los creyentes. Y esta
se manifiesta en forma de duda y sospecha acerca de sus creencias
y de su honor y dignidad sin tener pruebas, lo cual es ilícito
(haram).
Dijo el Profeta, paz y bendiciones de Allah sean sobre él:
“Guardaos de la (mala) opinión, pues la mala
opinión es el discurso más falso y no os espiéis
unos a otros, y no os envidiéis unos a otros, y no os tengáis
rencor unos a otros y no os deis la espalda unos a otros, sed siervos
de Allah, hermanos”. (Hadiz relatado por
Abu Huraira y transmitido por Bujari y Muslim).
Musulmán, no tienes derecho a mantener mala opinión
de un creyente a no ser que se haga patente y manifiesto un asunto
que no permite interpretación pues es claro y evidente.
Cuando te acose la mala opinión debes vigilar tus pensamientos
y acercarte a esa persona y tratarla bien, pues ello hace que el
Shaytan se espante y se aleje. Y si llegas a la conclusión
de que tu hermano comete una falta, aconséjale en secreto
y no te dediques a espiarle pues el espionaje acaba desnudando los
secretos de tu hermano.
Tener mala opinión de los musulmanes es una de las transgresiones
grandes (kabair) pues quien juzga a otro y lo conceda en
su pensamiento basándose únicamente en su opinión,
Shaytan le hará desprecia a esa persona, oprimirle
en sus derechos y moverá su lengua para ofenderle en su honor
y en su buen nombre, y todas y cada una de esas cosas le destruirán
a él.
Cada vez que veas a alguien que esta lleno de malas opiniones hacia
los demás, intentando expresar y difundir sus defectos, debes
saber que ellos es una señal de lo indigno y pervertido de
su interior y de su mala intención.
¡Creyentes! Mucha gente en esta época padecen de mala
opinión de Allah y de mala opinión de Sus siervos.
Dudan y quieren hacer a otros dudar de la victoria del Din. Y se
burlan de quienes se esfuerzan por el triunfo del Din o por su establecimiento,
y los desprecian. Y sus lenguas se vuelven afiladas contra todos
quienes llaman a la rectitud e invitan al bien.
Incluso hay quienes se erigen en jueces que se dedican a examinar
las palabras, los actos y todas las tareas de quienes sirven al
Din y cada vez que encuentran una deficiencia insignificante la
utilizan para acusarles de crímenes enormes que no tienen
perdón y para denunciarles ante la gente.
Lo cierto y verdadero es que no se dedica a los defectos de los
demás más que el que esta descuidado y despreocupado
de sus propios defectos y tiene el corazón enfermo.
Dijo Abdullah ibn Umar, que Allah esté complacido
con él y con su padre: “Subió el Mensajero de
Allah, paz y bendiciones de Allah, al mimbar y con voz fuerte dijo:
“¡Oh tú que te has sometido con la lengua
y que sin embargo no ha alcanzado a tu corazón el Iman! No
dañes a los musulmanes y no te entrometas en su honor, quien
se entromete y espía los secretos de su hermano musulmán,
Allah estará vigilando sus secretos. Y quien tiene a Allah
vigilante de sus secretos, le encontrará faltas aunque esté
oculto en su casa””.
Y que Allah bendiga a nuestro maestro Muhammad, a su familia y a
sus nobles compañeros.
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