|
|
Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
LOS
DIEZ ÚLTIMOS DIAS Y LA NOCHE DEL PODER
JUTBA del 5 de Octubre de 2007
Imam: Shejj Muhammad Al Kasbi
Musulmanes,
os encomiendo a tener Taqwa de Allah pues el que sigue
este camino alcanzará el éxito.
Sabed que estamos viviendo unos días llenos de baraka de
este mes generoso que son sus diez últimos, en los que desciende
la misericordia, se perdonan las malas acciones y se liberan las
almas del castigo del fuego.
Estos días eran para el Mensajero de Allah paz y bendiciones
de Allah sean sobre el, y sus compañeros días de gran
importancia y anhelo. El mensajero se esforzaba en ellos como no
se esforzaba ni dedicaba en ningunos otros. Se ha relatado que Aisha
que Allah esté complacido con ella dijo: “Cuando
entraban los diez últimos días de Ramadán,
se apretaba el cinturon, daba vida a sus noches y despertaba a su
familia”. (Hadiz de Bujari y Muslim)
Esto es un claro signo de la importancia y el anhelo que tenía
el Mensajero de Allah en cumplir las obligaciones de su Señor
y aprovechar esta oportunidad para incrementar su recompensa.
Por lo tanto el musulmán debe de inspirarse en este ejemplo,
porque el Profeta que Allah le bendiga y le conceda paz, es nuestro
mejor ejemplo. Esforzaos en no perder las horas des estos días
y estas noches, pues nadie sabe si va a tener otra oportunidad como
esta. Obtened la recompensa de estos días bendecidos. Pedid
y buscad en estas noches la Noche del Poder, que es mejor que mil
meses.
Allah ha favorecido a esta Ummah como a ninguna de las
comunidades anteriores, concediendole este regalo. Relata el Imam
Malik, que el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le
conceda paz, vió las largas vidas de las gentes que le precedieron,
y temió por su Umma, pues sus vidas eran más cortas
y no tenían la capacidad de obtener la misma recompensa y
beneficio que los que les precedieron, por lo cual Allah le dio
la Noche del Poder para su gente, que es mejor que mil meses.
Es decir, que el permanecer en ella en vigilia, realizando actos
de adoración al Creador es mejor que el hacerlo durante mil
meses. Esta noche es mejor que una vida de una persona que alcance
los 80 años y este es un gran regalo de Allah para esta Ummah.
Se llama la noche del Poder por su nobleza y el inmenso poder que
tiene para Allah, y porque el Corán Poderoso descendió
en ella, por medio de un ángel poderoso a un mensajero poderoso
y a una Ummah poderosa. Es una noche de inmenso poder y
quien dé vida a esta noche adorando, suplicando y recordando
a Allah será de los poderosos.
Dijo el Mensajero de Allah que Allah le bendiga y le conceda paz:
“Quien se levante la noche del Poder, con iman, humildad y
sinceridad se le perdonaran las faltas cometidas con anterioridad”.
Se encuentra esta noche entre las diez últimas de Ramadán,
con mayor probabilidad en las noches impares y con más precisión
aun, puede ser la noche 21 o la noche 27. Dijo el Mensajero, que
Allah le bendiga y le conceda paz: “Buscad la noche
del Poder en las diez últimas de Ramadán”.
Ubay Ibn Kaab, aseguraba que era la noche 27.
El más amado de los actos en esta noche es cumplir con los
salats en congregación, sobretodo con Subh, Isha
y el Qiyam Alayl. El aumento en las súplicas, el
arrepentimiento sincero, la recitación del Corán,
alejarse de las prohibiciones… El mejor de los dúas
que se puede hacer en ella es aquel que le enseñó
el Mensajero de Allah que Allah le bendiga y le conceda paz, a Aisha
que Allah esté complacido con ella cuando le preguntó:
“Oh Mensajero de Allah, si supiese cual es la noche del Poder,
¿qué debo decir en ella? Dijo el Mensajero: “¡Oh
Allah Tu eres Indulgente, amas la indulgencia, así pues se
indulgente conmigo!”. (Bujari y Muslim)
El perdón de Allah con Sus siervos es inmenso. Allah ama
el perdón, y por eso hace que cometan actos reprobables sus
siervos, para luego concederles el perdón y la indulgencia.
Uno de los salihin en sus duas solía decir: “Dios
mío, mis faltas son inmensas y Tu perdón es grande,
une pues mis faltas a Tu perdón, oh Generoso”.
Tened temor de Allah, siervos suyos, y buscad la aspiración
en estos días y noches llenos de baraka, buscad
la Noche del Poder y aferraos a la Sunna de nuestro maestro Muhammad,
que Allah le bendiga y le concha paz. Aumentad vuestras súplicas
a Allah, guardaos de perder y malgastar las horas de estos días
y noches. Esto es una oportunidad que hará feliz a quien
la aproveche y entristecerá a quien la derperdicie.
***********
Hermanos
musulmanes, ciertamente estos diez últimos días de
Ramadán son una oportunidad para poner a prueba al nafs
y para entrenarlo con aquello que es lo mejor para nosotros. Recordad
que al final de la aleya en la que Allah hizo obligatorio
el ayuno dice: “Y cuando Mis siervos te pregunten
sobre Mi: yo estoy cerca y respondo al ruego del que pide cuando
me pide. Así pues que ellos me respondan y crean en Mi. Ojalá
se guíen rectamente”. (Surat Baqara,
Ayat 176)
Esta es una clara prueba de que al ayunante se le responden sus
ruegos, y es una prueba también del bien que encierra realizar
duas al final de cada día de Ramadán.
Las reservas de Allah están repletas y no se agotan, cuando
más le pide el siervo más le da Allah. Dijo el Profeta,
que Allah le bendiga y le conceda paz: “No hay musulmán
que pida a Allah con un ruego en el que no hay maldad ni ruptura
de los vínculos de parentesco, sin que Allah le dé
una de estas tres cosas: Bien que le responda con aquello que ha
pedido, bien que se la reserve para el ajira o bien que le borre
malas acciones el mismo valor que su ruego”. Dijeron: “Entonces,
¿aumentamos nuestros duas?”. Dijo: “¡Allah
tiene más!” (Hadiz transmitido por
Ahmad de Abi Said al Judri)
Estamos en los días de la súplica. El ruego debe ser
constante, en todo tiempo, pero en estos días más
aun por la gran valía de este tiempo y la intensificación
de los actos de ´ibada.
Tened temor de Allah y volveos hacia El en arrepentimiento. Haced
que vuestros actos y vuestras palabras sean sinceras con El. Agradecedle
que os haya guiado hacia el Iman, os haya favorecido con el ayuno
y el Salat. Aumentad vuestra adoración en estos
días para así obtener el éxito en esta vida
y en la próxima.
|
|