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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim


DESPUÉS DEL RAMADÁN, OBRAD RECTAMENTE

JUTBA del 19 de Octubre de 2007
Imam: Shejj Muhammad Al Kasbi

 

Alhamdulillah
¡Musulmanes! Os encomiendo que seáis conscientes de Allah y os guardéis de caer en lo que ha prohibido. El Taqwa es el medio de que la acción sea recta y de que sea aceptada. El Taqwa es el alimento de los corazones y también es la curación de sus enfermedades. Sabed que el paso de los meses y de los años es un signo para que tomemos nota y despertemos al hecho de que la vida es breve y el tiempo transcurre veloz y que se aproxima el momento en que nos presentemos ante el Creador.

Todo ello invita a la atención y a la cautela, a aprovechar los tiempos de que uno dispone en su vida para utilizarlos en acciones que sean útiles. Una señal de que las acciones de un ser humano son aceptadas es que su estado mejore a medida que las estaciones y los periodos avanzan y cada vez que completa una actividad para pasar a otra. Pues la rutina y la monotonía en la vida conducen al aburrimiento y el tedio. Por esa razón, la Sharía del Islam ha hecho que las formas de adoración sean diversas para que el musulmán no caiga en el tedio y el desinterés y para que su vida sea disfrute y deleite.

Las cinco oraciones sirven precisamente para romper la rutina de las actividades diarias. La oración del Yumua sirve para romper con la monotonía de la semana y la Lailal Qadir interrumpe la rutina de las noches. El mes de Ramadán señala un tiempo especial que rompe con la monotonía del paso de los meses. En cada una de esas paradas y estaciones, el hombre recupera su energía y refuerza su vitalidad. En cada una de ellas se enfrenta a nuevos significados que le renuevan y le reafirman en el camino recto.

Allah, el Altísimo, no ha fijado un término para los actos de adoración mientras no le llegue a la persona la muerte. Dice, ensalzado sea: “Y adora a tu Señor hasta que te alcance la certeza.” (Surat Al Hiyr, Aleya 99). Es indudable que las buenas acciones se incrementan para el mumin –el creyente verdaderamente sincero- durante el Ramadán. Sin embargo, no debe interrumpirlas cuando termina Ramadán. Hay gente que se esfuerza en Ramadán, cumple con sus obligaciones y practica actos de adoración y se abstiene de las cosas prohibidas; pero en cuanto termina el mes del ayuno, regresa rápidamente a sus costumbres anteriores.

El mes de Ramadán no es más que una estación de aprovisionamiento y un periodo de entrenamiento en el cumplimiento de buenas obras y en apartarse de las maldades. Quien se haya esforzado en Ramadán, que culmine su trayectoria. Quien se haya acostumbrado a la oración nocturna, que no la deje. Que no se prive de su gran beneficio ni una sola noche, por poco que sea, conforme a sus fuerzas y posibilidades.

El Profeta, que Allah le bendiga y le dé paz, dijo:
“Las acciones más amadas para Allah son las más constantes aunque sean pequeñas.” (Hadiz que relató Aisha y transmitió Imam Muslim).

Cuando existan circunstancias insuperables o superiores que le impidan cumplir con ese acto que se ha convertido en hábito, entonces Allah le recompensa con todo el mérito de la acción como si la hubiera realizado.

Dijo el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz:
“Si el siervo enferma o está de viaje, se le registran las buenas acciones que solía realizar cuando estaba sano y residente.” (Hadiz relatado por Abu Musa Al Ashari y transmitido por Imam Bujari).

Si el musulmán quiere alcanzar el noble grado de la intimidad con Allah y el consuelo de invocarle y recordarle por la noche, que empiece por alejarse de los errores y las faltas, pues no es compatible con la oración de la noche estar ocupado con faltas por el día. Dijo un hombre a Ibrahim Ibn Adham, que Allah este satisfecho con él: “No soy capaz de levantarme por la noche a rezar. Dame un remedio.” Le dijo: “No le desobedezcas por el día y Él te levantará ante su Presencia por la noche.” Tu levantarte por la noche para estar en Su Presencia es una de las más altas distinciones. Distinción que no se merece el transgresor que comete desobediencia.

Así pues, musulmán, procura cumplir con las oraciones preceptivas en la mezquita, pues las acciones obligatorias del Dín son las que más acercan al siervo a su Señor. Y las mejores en el Hadiz Qudsi, dijo Allah, ensalzado sea, por lengua de su Mensajero, que Allah le bendiga y le dé paz: “No se acerca a Mí mi siervo nada que me sea más amado que aquello que yo le he impuesto como obligación…” (Hadiz relatado por Abu Huraira y transmitido por Imam Bujari).

Igualmente, el abandono de las acciones erróneas –y las faltas de la lengua en particular- es algo debido en todos los meses del año y no sólo en Ramadán. Por consiguente, siervos de Allah, tened temor de Allah. Sed firmes en lo verdadero. No destruyáis lo que habéis construido durante el mes de Ramadán, las obras rectas y virtuosas y los actos de adoración. El Señor de los meses es Uno y Él observa y conoce todos vuestros actos. Sabed que el Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, recomendó ayunar seis días del mes de Shawwal cuando dijo: “Quien ayune el Ramadán y después sigua ayunando otros seis días del mes de Shawwal es como si hubiera ayunado todo el año.” (Hadiz que relató Abu Ayub Al Ausari y transmitió Imam Muslim). Ayunar todo el tiempo, el año entero, se debe a que la recompensa de los actos es diez veces. Ramadán cuenta como diez meses y seis días cuentan por tanto como dos meses. Quien ayune esos seis días puede juntarlos o puede, si quiere, hacerlos separados.

A Allah le pedimos acción recta después de Ramadán.


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¡Musulmanes! Uno de los propósitos del ayuno es propiciar en el musulmán y afianzar en su carácter y en sus hábitos la práctica de la generosidad, dar y gastar. Nuestro Profeta, que Allah le bendiga y le dé paz, era el más generoso de todos los seres humanos. Cuando llegaba el mes del ayuno, su generosidad se incrementaba aún más. Y eso mismo recomendó a su comunidad, les ordenó dar de comer al que ayunaba, ocuparse de las necesidades de los pobres y dar el Zakat Al Fitr al final del mes de Ramadán.

Para muchos musulmanes el mes de Ramadán es la fecha en la que liquidan su Zakat obligatorio, el Zakat Al-Mal de su riqueza acumulada durante todo el año. Por esas razones es adecuado denominar al mes que ha concluido como el mes del reparto de la riqueza. Las instituciones internacionales han designado el día 17 de octubre desde hace veinte años como el día mundial de la lucha contra la pobreza. La pobreza es una de las pruebas que le aflige al ser humano en esta existencia.

El Profeta, que Allah le bendiga y le dé paz, imploraba la protección de Allah contra la pobreza y la comparaba con la incredulidad cuando decía: “!Oh Allah! Yo busco refugio en ti contra el Kufr (la incredulidad) y la pobreza y contra el tormento de la tumba. No hay más dios que Tú.” Se cuenta de Umar Ibn Al Jattab, que Allah esté complacido con él, que dijo: “Si fuera la pobreza un ser humano, lo mataría.” Esto viene a indicar la necesidad de que los musulmanes cubran unos las necesidades de otros y la importancia de la mutua asistencia para que las distancias entre pobres y ricos se acorten, y para con ello también librarse del rencor, la envidia y el resentimiento que esas distancias provocan en los corazones. Y para que, por el contrario, sea el afecto y la concordia los sentimientos que predominen. No olvidemos que la pobreza es de varios tipos, si bien la gente sólo habla de un tipo de pobreza, el de no tener recursos materiales o tener poco dinero. Sin embargo, esa pobreza es quizá la forma menos perjudicial y menos dañina, pues se libra uno de ella cuando las circunstancias cambian o, en el peor de los casos, con la muerte. Pero la forma más lamentable de pobreza consiste en que el hombre no tenga bienes en su Dín. Pues esta forma de pobreza acompaña a quien la tiene incluso después de su muerte.

El Profeta, que Allah le bendiga y le dé paz, habló de esto cuando preguntó a sus Compañeros: “¿Sabéis quién está en bancarrota?” Dijeron: “Entre nosotros se dice que una persona está en bancarrota cuando no tiene ni un dirham ni una mercancía.” Dijo: “El arruinado de mi comunidad será el que se presente en el Día del Levantamiento con ayuno, oración, zakat…y también insultó a uno, denunció injustamente a otro, se apropió de la riqueza de otro y derramó la sangre de otro. Entonces tendrá que pagar con sus buenas acciones a todos ellos. Cuando sus buenas acciones se le hayan acabado y todavía no haya compensado todas sus faltas, entonces se les quitarán faltas a ellos y se le cargarán a él y así se verá arrojado en el Fuego.” (Hadiz que relató Abu Huraira)

A Allah le pedimos que nos libre de la pobreza en esta vida y en la próxima. Amin.

 

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