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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
EL
ESTANQUE DEL PROFETA Y EL WUDU
JUTBA del 26 de Octubre de 2007
Imam: Shejj Muhammad Al Kasbi
Alhamdulillah
Ciertamente que una de las mayores bendiciones que Allah ha concedido
a la humanidad ha sido el envío del Mensajero, que Allah
le bendiga y le dé paz. Gracias a él, Allah ha hecho
salir a los hombres del extravío para guiarlos por una senda
recta, para hacerles salir de la desgracia y hacerles estar en la
dicha de esta vida y la felicidad de la próxima.
Dice Allah, el Altísimo: “Allah ha otorgado
a los creyentes un bien enorme al enviarles un Mensajero salido
de ellos mismos que le recita Sus Signos, los purifica y les enseña
el libro y la sabiduría ya que antes estaban en un extravío
manifiesto.” (Surat Ali Imran, 164).
No hay nada más grande de lo que el musulmán se enorgullezca
que el amar al Profeta, que creer en el Profeta, que Allah le bendiga
y le dé paz. Él se merece y recibe el amor más
grande de toda la ummah. El ha prometido a los que murieron antes
que él, visitarles y expresar compasión y misericordia
hacia ellos y tratar con benevolencia a quienes vivieron con él
y expresó su anhelo y su amor por aquellos que habían
de venir en el futuro. ¡Qué cosa más extraordinaria!
Que misericordia tan completa. Él es misericordia para todos
los mundos. En los últimos días de su existencia en
este mundo, que Allah le bendiga y le dé paz, visitó
el cementerio en manifestación de su misericordia hacia sus
Compañeros. Al regresar de la visita al cementerio, lloró.
Los Sahaba (Compañeros) le preguntaron: “¿Por
qué lloras, Mensajero de Allah?”. Dijo: “Desearía
que hubiéramos podido ver a nuestros hermanos.”
Dijeron: “¿Acaso no somos nosotros tus hermanos, Mensajero
de Allah?”. Dijo: “No. Vosotros sois mis Compañeros.
Mis hermanos son los que aún no han venido.”
Dijeron: “¿Cómo conoces a los que aún
no han llegado de tu comunidad?”. Dijo: “No
veis que si un hombre tiene un caballo de excelentes crines blancas
y patas blancas, ¿no conocería él a su caballo
entre una manada de caballos negros?”. Dijeron: “Seguro
que sí, Mensajero de Allah.” Dijo: “Así
se presentaran en el Día del Levantamiento, con sus miembros
radiantes, bien visibles por el efecto luminoso de la ablución
(wudu). Y yo seré quien les guíe al Estanque (Haud).
Sin embargo, serán rechazados muchos hombres de mi Estanque
como se rechaza a una mula perdida. Yo les llamaré: “Venid”
y se dirá: “Esos son los que cambiaron las cosas después
de ti.” Entonces diré: “Suhqan, Suhqan. ¡Qué
se vayan! ¡Qué se vayan!” (Hadiz relatado
por Abu Huraira y transmitido por Muslim).
¡Musulmanes! La primera parte del hadiz es motivo de alegría
y optimismo, pues nuestro Profeta, que Allah le bendiga y le dé
paz, manifestó su anhelo por sus hermanos, quienes creyeron
en él, quienes le declararon verídico y auténtico,
quienes creyeron en él y siguieron su sunnah y le tomaron
por modelo, a pesar de no haberlo visto. Ellos son los que creen
en el no-visto, y una de las realidades del mundo no perceptible
por los sentidos es el Estanque del Profeta, que Allah le bendiga
y le dé paz. El Profeta les anuncia que será él
quien los reciba y les dé la bienvenida junto al Estanque.
Hay signos que distinguirán a su comunidad, por los que él
los reconocerá. La luz que emanará de los miembros
del cuerpo de los que realizan el wudu. De ello se deduce la importancia
del wudu, de hacerlo constantemente y de preservar las oraciones.
Y son precisamente esas cosas y sus signos los que preceden a la
llegada hasta el Estanque y señalan el estar a salvo del
Fuego. Mantener el wudu y hacerlo correcta y concienzudamente es
uno de los atributos de la gente de Iman.
Dijo el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga y le dé
paz: “No es constante en su wudu más que el
creyente.” (Hadiz relatado por Zubai y transmitido
por Ibn Mayah). Y dijo también, que Allah le bendiga y le
dé paz: “La pureza es la mitad del Iman”.
(Hadiz que relató Ibn Malik Al Ashari y transmitió
Muslim). Si el Iman, que consiste en dar fe y afirmar la verdad
y la certeza, se compone de dos cosas esenciales y básicas:
apartarse de lo que no se debe y hacer lo que es debido, entonces
la pureza, tanto la física como la interna son los dos elementos
componentes del Iman, pues uno representa librarse de lo impuro
físico y sensorial y el otro de los defectos y maldades del
significado. La purificación en el Dín tiene una gran
importancia y encierra un secreto sutil. Cuando el musulmán
se purifica, buscando complacer a Allah, Allah le perfecciona Sus
dones para con él, y eleva su persona y hace ascender su
espíritu. Le concede luz en su interior y luminosidad en
su apariencia externa.
Cuando fueron reveladas las palabras de Allah: “En
ella hay hombres que aman purificarse, y Allah ama a los que se
purifican.” (Surat Tauba, ayat 108). El Mensajero
de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, se dirigió
a los Ansar de Medina, diciéndoles: “!Vosotros
los Ansar! Allah os ha elogiado citando vuestra pureza. ¿Cuál
es vuestra forma de purificaros?” Dijeron: “Hacemos
el wudu para el Salat, hacemos ghusul para purificarnos de la yanaba
y nos limpiamos nuestras partes privadas con agua (istinyá)”.
Dijo: “Esa es la razón, así pues, no
lo dejéis.” (Hadiz que relató Ibn Sabían
Yabir).
El wudu no consiste simplemente en lavarse los miembros del cuerpo
físicamente, acto que se repite varias veces cada día.
Por el contrario, el efecto sobre la persona y la marca que deja
en el musulmán, en su espíritu y su percepción
y sentimiento después de hacer el wudu, es algo difícil
de expresar con palabras. Especialmente cuando el wudu se hace conciezuda
y meticulosamente. El wudu tiene un papel muy grande en la existencia
cotidiana del musulmán. Le da vitalidad, le hace despertar
y estar alerta. Dijo el Mensajero de Allah, que Allah le bendiga
y le dé paz: “Quien hace el wudu y lo hace
a conciencia y después reza dos rakats en los que no está
distraído, se le perdonan las faltas que haya cometido.”
(Hadiz relatado y transmitido por Abu Daud). Relató Abu Huraira,
que Allah esté complacido con él, que el Mensajero
de Allah, que Allah le bendiga y le dé paz, dijo:
“¿Queréis que os informe de cómo Allah
borra las faltas y cómo eleva en grados?”.
Dijeron: “Por supuesto, Mensajero de Allah.” Dijo: “Haced
el wudu cuando las condiciones son adversas (frío, prisa,
dificultades), dad muchos pasos a la mezquita y después de
una oración, esperad a la siguiente. ¡Ahí tenéis
el Ribat! ¡Ahí tenéis el Ribat! ¡Ahí
tenéis el Ribat!” (Hadiz transmitido por Imam
Muslim).
La operación de lavarse los miembros del cuerpo más
evidentes del hombre, tiene una significación muy clara e
importante, por un lado para la higiene –pues esos son los
miembros del cuerpo que constantemente están en contacto
a lo largo del día con impurezas y posiblemente cosas viciadas,
contaminadas, nocivas, que al hacer wudu se desprenden de la piel,
especialmente cuando el wudu se hace concienzudamente y frotando.
Así es como el Profeta, que Allah le bendiga y le dé
paz, lo hacía, con intensidad y frotando. Y de este modo
los gérmenes y las impurezas no permanecen en el cuerpo después
de la ablución.
Le preguntó el Profeta, que Allah le bendiga y le dé
paz, a Bilal Al Habachi, que Allah esté complacido con él:
“¿Qué te ha hecho merecedor del Jardín?
¿Qué has hecho en el Islam para merecer el Jardín?”
Dijo: “No rompo mi estado de pureza nunca sin hacer wudu y
no hago wudu sin realizar Salat, aunque sólo sean dos rakats.”
No menospreciéis el valor del wudu.
Tened temor de Allah, ¡Siervos de Allah! Preservad bien vuestro
wudu y cumplid con vuestras oraciones. Con ello seréis de
los que logren el triunfo del Jardín y de los que puedan
beber del Estanque. A Allah le pedimos que nos dé beber un
sorbo del Estanque de nuestro Profeta Muhammad, que Allah le bendiga
y le dé paz, después del cual nunca más volvamos
a sentir sed.
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¡Musulmanes! La segunda parte del hadiz nos pone el vello
de punta y hace encogerse los corazones, nos eriza la piel: “Sin
embargo, habrá hombres que serán rechazados de mi
Estanque como se rechaza a la mula extraviada. Yo les llamaré:
“Venid”. Y se oirá decir: “Esos son los
que cambiaron las cosas después de ti.” Y yo diré:
“!Que se vayan! ¡Que se vayan!”.
Esta es una advertencia y una amenaza para quienes se dedican a
alterar o cambiar el Dín de Allah y contra quienes se empeñan
en oponerse y luchar contra él.
Los que cometen las obras de transgresión mayores, los que
insultan a los compañeros, del Mensajero de Allah los que
invitan a la degeneración, los que no tienen vergüenza
en público y presumen de sus maldades, los que inventan,
cambian e innovan en el Dín del Islam, que hacen a los siervos
de Allah estrecho y angosto lo que Allah ha hecho ancho y amplio,
los opresores y los injustos…todas esas son las cosas a las
que se refiere el hadiz, que harán a la gente ser apartada,
rechazada del Estanque del Profeta.
Todo lo que no es apto ni practicable por las fuerzas físicas,
no tiene que hacerse. El Dín es uno. No hay un Dín
nuevo, especial: para occidente, para la tierra del kufr o para
las minorías. No. El Dín es uno, único, pero
su práctica es en la medida de lo que uno es capaz. Intenta
hacer lo que puedas pero no cambies el Dín, ni tampoco intentes
imponer por la fuerza lo que no es posible. El Dín es facilidad
y misericordia. Hay quienes se empeñan en difamar el Dín
del Islam, con todas sus fuerzas y todos sus medios. Y para ello
organizan conferencias y publican libros y derrochan fortunas para
apartar a la gente de la senda de Allah. Entre ellos los hay que
se dicen musulmanes y, sin embargo, intentan desviar a la gente
hacia su opinión personal y hacia su visión estrecha.
A quienes están de acuerdo con ellos, les dictaminan que
son creyentes y merecedores del Jardín y a quienes les contradicen,
los juzgan de renegados y desterrados al Fuego del Infierno.
¡Tened taqwa de Allah! Adoptad como carácter el carácter
propio del Dín, Hanif, Primordial, que se caracteriza por
la misericordia y por la facilidad, muy lejos de la severidad, el
extremismo y la dureza. ¡Aferraos al libro de vuestro Señor!
¡Seguid el ejemplo de vuestro Profeta! Para así poder
ser de los que acudan a beber en su Estanque el Día del Levantamiento.
A Allah le pedimos ser de los que siguen la sunnah del Profeta y
beban de su Estanque en el Día del Levantamiento.
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