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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
GUARDAR
A ALLAH
JUTBA del 2 de Noviembre de 2007
Imam: Hafid Ahmed Bermejo
Alhamdulillah
Musulmanes! Os encomiendo y a mí mismo tener temor de Allah,
el Enaltecido y Excelso, en lo secreto de nuestros corazones y en
lo público y lo manifiesto, tanto en los tiempos difíciles
como en los de descanso y bienestar. El taqwa de Allah es la mejor
provisión y equipamiento con el que el siervo se acerca a
su Señor; y la protección más útil para
el siervo en el día del Levantamiento.
Abdullah ibn Abbas relató: “Un día iba montado
con el Profeta paz y bendiciones de Allah sean con el y me dijo:
“¡Oh joven! Te voy a enseñar unas palabras: Guarda
a Allah y El te guardará. Guarda a Allah y siempre Lo encontrarás
a tu lado. Si quieres algo, pídeselo a Allah. Y si necesitas
ayuda, acude a El. Y has de saber que si toda la Umma se reuniera
para beneficiarte en algo, no podrán hacerlo excepto en lo
que Allah ha decretado para ti, y si se reúnen para perjudicarte
en algo, no lo harán salvo en aquello que Allah ha decretado
para ti. Las plumas (que registran el decreto) han sido elevadas
y las hojas se han secado”. (Lo transmitió
At-Tirmidhi y dijo: es un Hadiz aceptado y correcto).
Hermanos y hermanas en el Islam, este es un hadiz de gran sabiduría
que encierra en sus palabras enormes significados. Fijaos cómo
aconsejó nuestro maestro Muhammad paz y bendiciones de Allah
sean con el a Ibn Abbas, cuando cabalgaban juntos en la montura
del Mensajero. Este consejo no solo iba dirigido a él, sino
que es un consejo para todo aquel que desea el triunfo y esté
aferrado al Iman. Le aconsejó las prácticas básicas
en su relación con Allah Gloria a El.
El consejo es: "Guarda a Allah y El te guardará.
Guarda a Allah y siempre Lo encontrarás a tu lado".
¿Pero qué significa guardar a Allah? ¿Acaso
Allah necesita de nosotros, necesita que seamos nosotros los que
Lo protejamos y Lo guardemos? No, Allah no necesita nada de sus
criaturas. Lo que el Mensajero quiso decir, es que guardemos a Allah
cumpliendo con Sus obligaciones, llevando a cabo Sus mandatos, respetando
Sus limites, creyendo firmemente en Su poder y en Su decreto, alejándonos
de lo que nos ha prohibido y de lo que es dudoso.
Y si llevas esto a cabo, entonces Allah te guardará a ti,
te protegerá y te salvará de las penalidades y las
dificultades de este mundo. Musulmanes, reflexionad sobre esto,
parad el transcurso de vuestras vidas y pensad en este consejo del
Mensajero de Allah. “Guarda a Allah y El te guardará.
Guarda a Allah y siempre Lo encontrarás a tu lado”.
La forma como Allah nos protege tiene dos aspectos:
El primero es que Allah nos guarda y protege nuestro cuerpo, nuestra
riqueza, nuestros miembros y nuestra familia en este mundo. Algunos
de los Sahaba alcanzaron la edad de los 100 años, con buena
salud fisica y mental, y cuando les preguntaban sobre ello decían:
“Nosotros protegimos nuestros cuerpos y nuestras mentes cuando
eramos jóvenes, y Allah nos los protege ahora que somos ancianos”.
Así fue como Allah, ensalzado sea, protegió a Ibrahim
cuando lo libró del fuego, a Sayduna Yusuf cuando lo sacó
del pozo, al Profeta Musa cuando lo salvó de perecer ahogado
siendo un bebé…
Otro ejemplo lo encontramos también en la vida del Musa,
cuando era perseguido por las huestes del Firaun; dijo, la paz sea
con el: “No, mi Señor está conmigo y
Él me guiará”. (26, 62)
Dice Allah, subhanahu wa taala: “El hombre tiene ángeles
que se van turnando delante y detrás suyo, guardándolo
por el mandato de Allah”. (13, 12)
Y como éste son muchos los ejemplos que encontramos en el
Coran y en la Sunna del Mensajero y de sus Compañeros referentes
a la Protección de Allah.
La otra forma en la que Allah nos guarda y nos protege es preservando
y aumentando nuestro imán, guiándonos por el camino
recto, facilitándonos el hacer abundantes acciones meritorias,
y dándonos un buen sello al final de nuestras vidas. Y no
hay ninguna duda de que esta es la mejor de las protecciones.
Un claro ejemplo de este tipo de protección es el caso del
Profeta Yusuf, cuando la mujer del Aziz intento seducirlo. Dice
Allah en el Corán: “Entonces aquella en cuya
casa estaba lo requirió, cerró las puertas y le dijo:
ven aquí. El contestó: ¡Que Allah me proteja!
Mi Señor es el mejor refugio. Es cierto que los injustos
no tienen éxito. Ella lo deseaba y el la deseó, pero
vio que era una prueba de Su Señor. Fue así para apartar
de él el mal y la indecencia. En verdad él es uno
de nuestros siervos elegidos”. (12, 23-24)
Musulmanes, éste es el resultado de guardar a Allah, y esta
es la consecuencia de cumplir con Sus obligaciones, de acatar Sus
mandatos: Pero no tenemos que quedarnos en esto, hemos de continuar,
tenemos que seguir avanzando con las obras voluntarias, hemos de
buscar con anhelo el poder llegar a ser de los amados por Allah.
Y si Allah nos beneficia con este inmenso regalo, seremos de los
triunfadores.
Dice gloria a El en la surat Yunus: “¿No es
cierto que los amigos de Allah no tendrán que temer ni se
entristecerán? Esos que creyeron y tuvieron temor de El.
Para ellos hay buenas noticias en esta vida y en la Ultima. No hay
nada que pueda sustituir las palabras de Allah. Ese es el gran triunfo”.
(10, 62)
Musulmanes, no hay ninguna duda de que este es el gran triunfo,
de que esta es nuestra meta, y de que quien alcance este estado
será de los triunfadores.
El Hadiz continúa diciendo: Si precisas algo, pídeselo
a Allah, y si necesitas ayuda, acude a El…
Hermanos, debemos saber sin ninguna duda que este es un punto muy
importante en la creencia (aqida) del Islam. Es hacia a Allah hacia
quien debemos dirigir nuestros ruegos y nuestras súplicas
porque en Sus manos está el responder nuestras necesidades.
Dijo el Mensajero: “La súplica es adoración”.
Y por eso debemos dirigir nuestros ruegos hacia Allah puesto que
al hacerlo estaremos adorándole; y debemos confiar plenamente
en Su respuesta, y no esperar la solución a nuestras dificultades
de las criaturas ni dirigir nuestros ruegos a los hombres.
Dicen unos versos:
“No pidas al ser humano cosa alguna
pídeselo a aquel cuyas puertas no tienen barrera,
Allah se enfada si no Le pides
y el ser humano se enfada cuando le pides”.
Esto
no significa que pidamos a Allah y nos quedemos parados, pasivamente
esperando la respuesta. Debemos confiar plenamente en Él
y en Su provisión, pero debemos salir a buscarla, tenemos
que buscar la provisión de Allah, sin desesperar de Su misericordia.
Y pero debemos de esforzarnos al hacerlo. Debemos de tener plena
creencia y en nuestro corazón debe estar arraigado este conocimiento:
quien da y quien quita es Allah y nuestra acción es el medio
con el que El responde a nuestras peticiones.
Pedirle ayuda a Allah, y a nadie más, es el reconocimiento
de que los siervos son incapaces por si mismos de obtener aquello
que les beneficia, como también son incapaces de protegerse
y guardarse de lo que les perjudica. Siempre estamos necesitados
de la ayuda de Allah. La mejor de las ayudas es la que proviene
de Allah, y aquel que sea ayudado por Allah será de los triunfadores
y de los que no necesiten ayuda de nada ni de nadie. Y aquel que
tenga la desdicha de ser abandonado por Allah, será de los
desgraciados y quedará completamente indefenso. Este es el
significado de “la hawla wa la quwata illa billah”
(no hay poder ni fuerza que no venga de Allah).Musulmanes, no podemos
pensar que no precisamos la ayuda de Allah para cumplir con sus
obligaciones. Necesitamos Su ayuda, necesitamos que nos dé
firmeza para alejarnos de Sus prohibiciones, que nos dé fuerza
para no caer en lo que es perjudicial para nosotros. Y que ninguno
piense que tiene el paraiso asegurado, por muchas buenas acciones
que haya llevado a cabo, por mucha sadaqa que haya dado, por mucho
bien que haya hecho. Si no es por la ayuda y la misericordia de
Allah, no seremos de los moradores del Jardín.
Y a Allah, en su infinita Misericordia, Le pedimos que nos haga
ser de los moradores del Jardín, y que nos dé anhelo
para cumplir con nuestras obligaciones, y que nos dé fuerza
y una gran dosis de paciencia para alejarnos de lo que es tentador
para nosotros, pero que en realidad no son más que artimañas
del Shaytan para convertirnos en sus seguidores.
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"Y
has de saber que si toda la Umma se reuniera para beneficiarte en
algo, no te beneficiarán excepto en lo que Allah a decretado
para ti. Y si se reúne para perjudicarte en algo, no te perjudicaran
salvo en aquello que Allah ha decretado para ti".
Todo lo bueno y todo lo malo que le acontece a la persona esta predestinado
por Allah. Aunque toda la humanidad, genios y hombres, se reunieran
para perjudicarte o beneficiarte en algo, eso no pasaria si no es
con el permiso de Allah.
Dice Allah: “No hay nada que ocurra en la tierra o
en vosotros mismos, sin que este en un libro antes de que lo hayamos
causado. Eso es facil para Allah”. (57, 22)
Dice tambien en otra aleya: “Di: No nos ocurre sino
lo que Allah ha escrito para nosotros. El es quien vela por nosotros
y en Allah se confian los creyentes”. (9, 54)
Musulmanes, sabed que todo viene de Allah, ya sea bueno para nosotros,
o algo que pensamos que es malo para nosotros. No siempre llegamos
a saber si lo que nos ha acontecido es beneficioso para nosotros
o no lo es; eso solo lo conoce Allah, como dice en la surat al Baqara:
“Puede que os disguste algo que sea un bien para vosotros
y que améis algo que es un mal. Allah sabe y vosotros no
sabéis”.
En un hadiz muy significativo, el Mensajero de Allah dijo: “Para
el creyente es bueno todo lo que Allah decreta para él. Si
le acontece algo bueno, se lo agradece a Allah y eso le beneficia.
Y se le alcanza una desgracia, la sobrelleva con paciencia y eso
tambien le beneficia”.
Hermanos, debemos ser pacientes en la adversidad. Allah ha prometido
que la recompensa para los pacientes sera inmensa. ¿Acaso
quereis ser de los que pierden esta recompensa por no aguantar,
por no perseverar y tener paciencia? Ciertamente si en la adversidad
no tenemos paciencia seremos de los desgraciados. Allah subhanahu
wa taala, nos pone pruebas en el camino: la pérdida de familiares
queridos, de riqueza, de salud y fortaleza, etc… Y cuando
nos ocurra alguna de estas desgracias debemos ser de los que dicen:
“De Allah somos y a El hemos de volver”.
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