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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
LA
CREENCIA Y LA ACCIÓN
JUTBA del 4 de Enero de 2008
Imam: Hafid Ahmed Bermejo
Alhamdulillah
¡Siervos de Allah! Tened temor de Allah en lo oculto y en
lo manifiesto. Pues los que tienen Taqwa tienen éxito en
lo inmediato de esta existencia y en lo venidero de la próxima
vida. Y qué mejor recompensa que esta.
Sufian Ibn Abdullah, que Allah esté complacido con el, relató:
“Le dije al Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz:
¡Oh Mensajero de Allah: Dime algo del Islam para que no tenga
que preguntar a nadie más que a ti! Dijo: “Di:
¡Creo en Allah! Y obra rectamente” (Relatado
por Imam Muslim)
Musulmanes, como todos sabemos, el Din del Islam es muy amplio,
tiene obligaciones y prohibiciones, consejos, recomendaciones y
amonestaciones… Por lo tanto, si queréis llegar a ser
de los que alcanzan el punto más alto del Islam, no os contentéis
con decir yo creo en Allah, yo soy musulmán y que eso se
convierta en palabras vacías de significado. No, ponedlo
en practica día y noche, hacer conscientes de ello a vuestros
corazones, y obrad con rectitud conforme a la Sharia del Islam,
a los mandatos y prohibiciones que se nos han transmitido por medio
del Coran y la Sunna de nuestro Mensajero, que Allah le bendiga
y le conceda paz.
Dice Allah el Inmenso, en la Surat Huyurat, haciendo referencia
a aquellos que no confirman con sus corazones lo que dicen sus lenguas:
“Dicen los beduinos: Creemos, Di: No creéis.
Decid más bien: Nos hemos islamizado pero aun no ha entrado
en vuestros corazones la creencia. Pero si obedecéis a Allah
y su Mensajero, no menoscabará nada de vuestras acciones;
es cierto que Allah es Perdonador, Compasivo. Los creyentes son
aquellos que, habiendo creído en Allah y en su Mensajero,
no dudan después; y luchan con sus bienes y sus personas
en el camino de Allah. Esos son los veraces”. (Huyurat,
14)
A esto es a los que nos llama el hadiz, éste fue
el consejo que le dio el Mensajero de Allah a Sufian, y por lo tanto
a toda su Ummah. Ser de los veraces, ser de aquellos que
dan prioridad al Islam, a establecer el din de Allah y cuyo esfuerzo
esta dirigido a buscar con sinceridad la Faz del Misericordioso.
Dice Allah en Su Libro, Ensalzado sea:
“Realmente los que hayan dicho: Mi Señor es
Allah y hayan sido rectos, los ángeles descenderán
sobre ellos: No temáis ni os entristezcáis y alegraos
con la buena nueva del Jardín que se os había prometido.
Somos vuestros protectores en esta vida y en la ultima, allí
tendréis lo que deseen vuestras almas y todo cuanto pidáis.
Hospedaje de un perdonador, compasivo. ¿Y que mejor palabra
que la de aquel que llama a los demás a Allah, obra con rectitud
y dice: Yo soy de los musulmanes?" (Surat Fussilat
41, ayat 29)
Y en otra aleya parecida:
“Los que dicen: Nuestro señor es Allah y luego
se conducen con rectitud, no tendrán que temer ni se entristecerán.
Esos son los compañeros del Jardín donde serán
inmortales como recompensa por lo que hicieron”.
(Surat Ad Dujan 46, 12)
Musulmanes: Sed conscientes de lo que dice Allah en estas aleyas:
Son sólo dos cosas que con sólo cumplirlas estaremos
recorriendo gran parte de nuestro camino. Allah promete a quienes
cumplan estas dos cosas que no tendrán que entristecerse
ni tendrán nada que temer. Los ángeles vendrán
a ellos en su lecho de muerte y les anunciarán las buenas
nuevas provenientes de su Señor. ¿Y que más
podemos desear que tener a Allah como nuestro protector en esta
vida y en la próxima?
Nuestro objetivo en la travesía de la vida es alcanzar el
Yannah, Dunia esta existencia temporal, no es más que un
puente hacia el Ajira, y un periodo en el que Allah nos pone constantemente
a prueba. Y nosotros hemos de superar estas pruebas diciendo: Allah
es nuestro Señor y obrando rectamente. La palabra debe estar
siempre unida a la acción, si no, no tendrá valor.
Y que mejor palabra que la de aquel que llama a los demás
a Allah, obra con rectitud y dice: “Yo soy de los musulmanes”.
Este ha de ser nuestro objetivo, hemos de intentar ser de aquellos
que llaman a Allah, de aquellos que se esfuerzan por establecer
el din de Allah, que emigran si es necesario para hacer fuerte el
Islam, que buscan constantemente la manera de hacer llegar el Islam
a la gente. Pero no podemos olvidar que el dawa se hace de diferentes
maneras, en publico o en secreto, en voz alta o en un susurro. Y
siempre la mejor manera de hacerlo es predicando con el ejemplo,
es decir, poniendo en practica lo que dice el ayat, y lo que dice
el Hadiz: ¡Creyendo en Allah, y obrando rectamente!
Esto no es una tarea fácil, pues en esta vida podemos caer
en muchas de las pruebas con las que Allah nos examina.
Dice subhanahu wa taala en la Surat al Yaziyah, haciendo referencia
a los apetitos y las pasiones que se apoderan del ser humano, que
no son más que susurros de Shaytan, el camino de la perdición,
del extravío y del tormento en la próxima vida:
“Has visto a quien toma por dios a su pasión
y Allah lo extravía en virtud de un conocimiento, sella su
oído y su corazón y pone un velo sobre su vista? ¿Quién
lo guiará fuera de Allah? ¿Es que no vais a recapacitar?".
(45, 22)
No hay duda de que esta vida contiene seductores apetitos y delicias
deseables, que la vida en dunia puede ser dichosa para algunos y
para otros no, que algunos tienen grandes riquezas y otros aparentemente
no… pero debemos confiar plenamente en Allah y ser conscientes
de que el Yannah es mucho que mejor que todo lo que podamos encontrar
aquí y que el valor de las palabras y las acciones es superior
a todas las posesiones de este mundo.
En la surat Ali Imran: “A los hombres se
les ha embellecido el amor por todo lo deseable: las mujeres, los
hijos, la acumulación de caudales de oro y plata, los caballos
de raza, los animales de rebaño y las tierras de labor. Ese
es el disfrute de la vida de este mundo, pero Allah tiene junto
Si el lugar de retorno más hermoso". (Ali
Imran, 14)
Dice subhanahu wa taala: “La riqueza y los
hijos son el adorno de la vida y de este mundo, pero las palabras
y las acciones rectas que perduran son mejor ante tu Señor
en recompensa y esperanza”. (Surat Kahf,
45)
El hombre es débil, pues así lo ha creado Allah, y
en su debilidad hay veces que no sigue el camino recto y se extravía
por los susurros del Shaytan. Quien sea consciente de su
error, que se vuelva en arrepentimiento a Allah, deje de hacer esa
mala acción, y pida perdón a su Señor para
que Él acepte su tawba.
Dice Allah en su libro: “Es cierto que Yo soy perdonador
con el que se vuelve a Mi, cree, actúa con rectitud y se
guía”. (SuraThaha; Aleya
82).
Una y otra vez volvemos a encontrar creer con actuar rectamente:
No hay duda de que lo uno va unido a lo otro, se fortalecen mutuamente.
Cuando el conocimiento, el temor, el iman, y la forma de actuar
se encuentran arraigados en el corazón de la persona, todo
su cuerpo se somete al Creador. Podemos comparar el corazón
y el resto del cuerpo a un rey y sus soldados: si el rey es firme
y recto, sus soldados le obedecen. Y el rey del cuerpo humano es
el corazón.
Y a Allah subhanhu wa taala le pedimos que nos dé la paciencia,
la creencia y la fuerza necesarias para hacer que nuestras palabras
sean seguidas inmediatamente por acciones. Y le pedimos que haga
que nuestras acciones afirmen nuestras palabras sin que haya diferencias.
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Relato
Abu Said al Judri: Dijo el Mensajero de Allah que Allah le bendiga
y le conceda paz: “Cuando amanece para el hijo de
Adam, todos sus miembros se desentienden de la lengua y le dicen:
Ten temor de Allah por nosotros, pues estamos ligados a ti. Si eres
recta, nosotros seremos rectos y si te desvías, nosotros
nos desviaremos contigo". (Tirmidhi)
Musulmanes, lo más importante tras la firmeza del corazón,
es la rectitud de la lengua, pues ella es quien expresa lo que siente
el corazón.
Así pues, guardad vuestras lenguas. El creyente debe ser
consciente de que Allah está junto a él en todo momento,
y por eso ha de estar vigilando constantemente lo que dice su lengua.
Dice Allah en el la Surat al Qaf: “No pronuncia
ni una palabra sin que tenga un vigilante atento junto a él”.
(Qaf, 18)
El creyente se caracteriza por ser consciente de que Allah le está
siempre observando. Todo su empeño y su celo los pone en
no hacer ni decir nada que no sea de la complacencia y agrado de
su Señor.
La lengua es un músculo pequeño pero su peligro es
muy grande. Allah nos la ha dado, y nos ha honrado al hacerlo, pues
gracias a ella podemos comunicarnos y expresar nuestros sentimientos,
expresar lo que sienten nuestros corazones y comunicarnos con el
resto de los seres humanos.
Pero, del mismo modo que el uso de la lengua es una gran bendición,
también es una gran responsabilidad, pues Allah, subhanahu
wa ta’ala, ha prometido a aquellos que hagan buen uso de la
lengua, la recompensa del Jardín. Y, por el contrario, también
ha anunciado que, aquellos que utilicen esta facultad de hablar
para murmurar, difamar, calumniar y hacer daño a otras personas,
ésos tendrán como morada el castigo del Fuego ardiente
(Yahannam).
Existe un extenso hadiz en el que el compañero, Muadh Ibn
Yabal, preguntó al Mensajero de Allah, que Allah le bendiga
y le conceda paz, sobre algo que le hiciera entrar en el Jardín
y le alejara del Fuego.
El Profeta, que Allah le bendiga y le conceda paz, después
de hablarle de las obligaciones del Islam y de haberle aconsejado
el ayuno voluntario, la sadaqa y el salat en medio de la noche,
“me preguntó”: (el hadiz lo narra Muadh en primera
persona)
"¿Acaso quieres que te informe de la base de
todo esto?" Dije: ¡Por supuesto Mensajero de
Allah! Y cogiendo su lengua entre los dedos me dijo: "¡Guárdate
de esta!" Le dije: “Mensajero de Allah, ¿es
qué también se nos van a pedir cuentas por lo que
decimos?”. Me dijo: “¡Que tu madre te pierda!
¿Qué es lo que hará que los hombres
sean arrojados de bruces al Fuego sino lo que cosechan sus lenguas?”.
(Hadiz de Tirmidhi)
Hermanos en el Islam, observad bien todo esto, y estad alerta en
lo que se refiere a vuestra lengua y a vuestras acciones, sed conscientes
de que vuestra lengua os puede llevar al Jardín pero también
os puede conducir al Fuego.
Oh Allah, te pedimos que hagas que nuestras lenguas estén
siempre húmedas con Tu recuerdo, y que hagas que estén
temerosas de Ti. Y que nuestro corazón este firme en el iman
en ti y nuestros actos sean rectos y que perdonen nuestras faltas
y errores y los de todos los musulmanes.
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