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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
LA
SURA DE LA SINCERIDAD
29 de Febrero de 2008, 21 de Safar de 1429
Imam: Sheij Muhammad Al Kassbi
Alhamdulillah
¡Musulmanes! Os recomiendo tener taqwa de Allah, el Poseedor
de Majestad y Grandeza.
Sabed que cuando Allah decide favorecer a un siervo con su Poder
nadie puede humillarle. Toda distinción y toda la dignidad
que el hombre puede alcanzar proceden del cumplimiento de su sumisión
completa (ubudiyah) a Allah, el Poderoso. Y por la coerción
de su paisaje interior, su creencia.
Tened certeza absoluta, que Allah es el Dios único. Quien
no tiene semejante ni asociado ni participe en su divinidad. Nada
de la creación se le parece ni el es semejante a nada de
la creación. Cualquiera que sea la imagen o el concepto que
puedas concebir en tu imaginación o en tu mente no tiene
relación y es diferente de Allah. No puede ser descrito en
términos de forma ni tampoco de dimensión.
El ha unificado y dado existencia a todo cuanto existe, y El no
necesita ni depende de nada y todas las cosas le necesitan a El
y dependen de El, Glorificado sea.
Creó el trono como manifestación de Su supremo poderío
y sin embargo Su esencia no esta ubicada en el espacio pues estar
desvinculado de la ubicación es uno de los atributos del
Creador. El es el Creador del espacio y del tiempo. El ha creado
las siete dimensiones celestes y no esta necesitado de ellas ni
de nada cuanto contienen. No se le puede describir con expresiones
como el asentamiento; cuando se dice que esta sentado en el trono
no significa un sentarse como el que conocemos. El universo entero
y todo cuanto contiene son creaciones suyas.
Un grupo de judíos se presentaron ante el Profeta, que Allah
le bendiga y el conceda paz, y le dijeron: “Describenos a
tu Señor”. El Mensajero respondió recitando
la sura: “Di: El es Allah, Único, Allah, el
Eterno y autosuficiente. No ha engendrado ni ha sido engendrado
y no hay nada que se le parezca”. Dijo a quienes
le habían preguntado: “Esta es la descripción
de mi Señor”.
El significado de “Qul huwa Allah ahad” es:
El es Dios, aquel a quien única y exclusivamente se le puede
atribuir la divinidad, y por tanto el único y exclusivo merecedor
legítimo de adoración y sumisión completa.
El es Uno y Único. En su esencia, en sus atributos y en sus
actos El es sólo Uno.
“Allahu Samad” significa: El es el que es necesario
para satisfacer todas las necesidades pues es El es el Capaz, el
Poderoso para satisfacerlas todas, y no necesita de nada ni de nadie.
No ha engendrado: “Lam yalid” no perece, pues
todo ser que engendra es mortal, perecedero. “Lam yulad”
significa que El no ha sido engendrado, es decir no ha aparecido
en la existencia después de no haber sido. Allah es sin principio
y sin final. Ni hay ser ni criatura que haya nacido que no haya
de morir. Todo cuanto es engendrado ha de perecer. Ni hay ser que
muera que no sea heredado o remplazado por otro. Allah el Altísimo
ni muere ni perece, tampoco es heredado ni reemplazado.
Su origen no esta en otro distinto ni es la ramificación,
derivación o resultado de otro diferente de Si. Esto anula
las afirmaciones de quienes dicen que los ángeles son hijas
de Allah. Que Uzair era el hijo de Allah o que el Mesías
es el hijo de Allah. Todas estas creencias son falsas y están
rebatidas en la Sura de la Sinceridad, (Ijlas).
“Wa lam yakun lahu kufu´an ahad” y no
tiene ninguna cosa que se le parezca, quiere decir que bajo ningún
ángulo, en ningún aspecto, no tiene semejante.
Dijo el Profeta: “No hay nada que tenga más
paciencia con una ofensa que ha escuchado, que Allah. Le atribuyen
un hijo siendo así que El es el que los sostiene con su sustento
y les da la salud y les protege del mal”. (Hadiz
relatado por Abu Musa al Ashari y transmitido por Bujari)
En el Hadiz Qudsi: “Me niega el hijo de Adam y no
tiene razón para hacerlo. Me ofende el hijo de Adam y no
tiene motivo para hacerlo. Su negación de Mi son sus palabras:
“No me va a volver la existencia como me trajo la primera
vez” y para Mi, crear la primera vez no es más difícil
que volver a repetirla. Y su ofensa contra mi son sus palabras:
“Allah tiene un hijo” y yo soy el Único, el Eterno
y autosuficiente, no he engendrado ni he sido engendrado y no tengo
nada que se asemeje a Mi”. (Hadiz transmitido por
el Imam Bujari).
Un grupo de renegados que no creían se enfrentaron en un
debate a uno de los sabios de la primera comunidad. Le dijeron:
“¿En que año nació tu Señor?”.
Respondió el sabio: “Allah es antes de la historia
y antes del tiempo”. Le preguntaron: “¿Qué
es anterior al cuatro?” Respondió: “El tres”.
“¿Y que es anterior al tres?”. Respondió
“el dos”. “¿Qué es anterior al dos?”.
Respondió: “El uno”. Dijeron: “¿Y
que hay antes del uno?”. Dijo el sabio: “Antes del uno
no hay nada”. Dijo: “Si antes del uno de las cuentas
y los cómputos no hay nada, cuanto más refiriéndose
al verdadero Uno, el anterior al tiempo cuya existencia no tiene
comienzo?”. Dijeron: “¿En que dirección
localizas a tu Señor?” Dijo: “Si ponéis
una lámpara en la oscuridad, en que dirección se propaga
la luz?”. Dijeron: “Por todas partes”. Dijo: “Si
eso ocurre con una luz artificial, cuanto más si se trata
de la luz de los cielos y la tierra”. Dijeron: “Enséñanos
algo acerca de la esencia de tu Señor. ¿Es sólida
como el hierro, fluida como el agua o volátil como el humo
y el vapor?”. Dijo el sabio: “¿Os habéis
sentado alguna vez junto a un enfermo al borde de la muerte?”.
Respondieron: “Si”. Dijo: “¿Os habló
después de sobrevenirle la muerte?”. Dijeron: “No”.
Dijo el sabio: “Y antes de morir, ¿solía moverse
y hablar?”. Dijeron: “Por supuesto”. Dijo el sabio:
“Entonces, ¿qué es lo que cambió?”.
Dijeron: “La salida de su espíritu”. Dijo: “Entonces,
¿decís que su espíritu abandonó el cuerpo?”.
Dijeron: “Si”. Dijo: “Describidme ese espíritu,
¿es sólido como el hierro, fluido como el agua o volátil
como el humo y el vapor?”. Dijeron: “No sabemos nada
acerca de él”. Dijo: “Si el espíritu de
una criatura esta más allá de vuestra comprensión,
¿cómo pretendéis que yo os describa la esencia
divina?”.
¡Musulmanes! Esta sura del Corán (112) reúne
todas las afirmaciones de que toda la perfección le pertenece
a Allah y afianza que El esta libre de toda imperfección
o defecto. El Coran fue revelado en tres partes, abarcando tres
temas principales, un tercio es relativo a las normas, un tercio
son amonestaciones y advertencias y un tercio se refiere a los nombres
y a los atributos divinos. Debemos darnos cuenta de que esta sura
tan pequeña, de tan solo cuatro aleyas, representa un tercio
del Coran.
Abu Darda relata que el Mensajero de Allah, paz y bendiciones de
Allah sean sobre el, dijo: “¿Acaso puede uno
de vosotros recitar en una noche un tercio del Coran?”.
Dijeron: “¿Cómo puede uno recitar una tercera
parte del Coran?”. Dijo el Mensajero: “Qul
huwa allahu ahad cuenta por un tercio del Coran”.
(Hadiz Sahih Mulim).
Es por tanto necesario tener amor por esta sura, y reflexionar acerca
de sus significados. Por causa de su amor, del amor por esta sura
del Coran, el Mensajero, paz y bendiciones de Allah con el, le anunció
a uno de sus compañeros que sería morador del Jardín.
Anas Ibn Malik que Allah este complacido con el, dijo: “Había
un hombre de los ansar de Medina que era imam en la mezquita de
Quba, y siempre que iniciaba la recitación en la oración
empezaba con la sura al ijlas. Después continuaba
y recitaba otra sura. Y asimismo lo hacía en cada rakat.
Sus compañeros le dijeron: “Siempre inicias tu recitación
con esa surat y después, no quedando satisfecho con ella,
sigues recitando otras. O bien la recitas o bien déjala y
recita otra”. Dijo: “Yo no la dejare. Si queréis
que siga siendo vuestro Imam con esta manera de proceder lo seguiré
siendo. Si lo rechazáis os dejaré”. Y pensaban
de el que era uno de los mejores de entre ellos, y no deseaban poner
a otro en su lugar como imam. Cuando les vino a visitar el Profeta,
paz y bendiciones de Allah con el, le informaron del caso y dijo:
“Fulano, ¿qué razón tienes para
no hacer lo que te pide tu gente? ¿ por qué razón
sigues aferrado a recitar esa sura en cada rakat?”.
Dijo: “Yo la amo”. Dijo el Mensajero: “Tu
amor por ella te ha hecho merecedor del Jardín”.
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¡Musulmanes! La sura de la sinceridad absoluta era la respuesta
que el Profeta, paz y bendiciones de Allah, le daba a los judíos
y a los idólatras paganos cuando le preguntaban sobre los
atributos de Allah, o cuando le pedían que describiera a
su Señor.
Cuando el musulmán recita esta sura y cree convencido
lo que esa sura contiene acerca de los nombres y de los atributos
de Allah, debe entonces abstenerse de otorgarle su sumisión,
su adoración a ninguna criatura. No atribuirle asociado ni
participe en su divinidad. No dirigirse, cuando está en necesidad,
a nada ni a nadie más que a El, el Poderoso para satisfacer
las súplicas y colmar las necesidades de todas Sus criaturas.
No debe suplicar ni volverse implorando asistencia y ayuda a nadie
sino a El.
Si el musulmán esta convencido de que Allah existe, y es
Permanente, (daim) ¿cómo puede depender,
y como puede confiar sus asuntos a otros seres creados y dependientes
semejantes a el? ¿cómo puede un ser inteligente atribuirle
a Allah compañero, socio o hijo?
El musulmán debe repetir mucho y recitar frecuentemente esta
sura bendecida para que le aparte de todas las formas de shirk,
de desviación y extravío. Y para que le conduzca a
la residencia duradera de la morada de la paz (dar as salam).
Y que le pida a Allah que le conceda lo que esta noble sura contiene.
El Profeta, paz y bendiciones de Allah sean sobre el, entró
en la mezquita y se encontró a un hombre que rezaba y suplicaba
con estas palabras: “¡Oh Allah! Yo te pido dar testimonio
de que no hay más dios que Tu, El Uno, el Eterno, quien no
ha engendrado ni ha sido engendrado y que no tiene nada que se le
asemeje”. Dijo el Profeta: “Por Aquel que tiene
mi alma en Su mano, ha pedido a Allah por Su Nombre Inmenso, aquel
que cuando se le invoca por el para pedirle, la petición
es concedida y cuando se suplica con él, la súplica
es respondida”. (Hadiz relatado por Buraida y transmitido
por An Nasai)
Esta sura fue señalada por el Mensajero de Allah, que Allah
le bendiga y le conceda paz, por su importancia, recomendada como
curación al recitarla. La sura al Ijlas es la corrección
de la creencia, el tawhid, el conocimiento de la unicidad de Allah
y de su sublime realidad, el Señor Único y el Dios
de todas la criaturas, el digno de adoración, Amo y Soberano
de todos los mundos.
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