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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
ENSEÑAR
Y CORREGIR
21 de Marzo de 2008, 13 de Rabia´l awal de 1429
Imam: Sheij Muhammad Al Kassbi
Alhamdulillah
¡Musulmanes! Os encomiendo y también a mi mismo que
tengáis taqwa de Allah y que Le obedezcáis. Y a seguir
el ejemplo de Su Profeta en su conducta.
Sabed, siervos de Allah, que el Misericordioso ha elegido a Su Profeta
Muhammad de entre todas sus criaturas, y a el le concedió
las mejores cualidades de carácter. El Coran era su carácter.
Era un maestro verdadero tanto n su interior como en su exterior,
en sus actos y en sus acciones. Recitaba las aleyas de Coran a sus
compañeros, les explicaba todos sus significados y les enseñaba
cosas sobre las que no se tenia conocimiento anteriormente.
Y esto tiene un gran importancia, y así lo afirma el propio
Mensajero cuando dice: “INNAMA BUIZTU MUALIMAN”
El noble Coran se menciona también sobre esto cuando dice
Allah: “El es quien ha hecho surgir para los iletrados un
Mensajero que es uno de ellos; y que Les recita sus signos, Los
purifica y les enseña el Libro y la Sabiduría cuando
antes estaban en un claro extravía” (Surat al yumuah,
2)
Esta aleya es una clara prueba de que el Mensajero fue enviado para
enseñar y educar. En la jutba de la semana pasada, hablamos
acerca de la educación, la Tarbiya. Y esta semana lo hacemos
acerca del como es esta educación, de cómo se transmite
la enseñanza, de cual es la mejor forma de enseñar
y corregir.
La forma de enseñar del Mensajero, al que Allah bendiga y
conceda paz, era la mejor forma posible de hacerlo y la que más
huella dejaba en los corazones. Por esta razón, su umma es
una umma avanzada y civilizadora. El mundo se abría ante
el y el penetraba en los corazones y toda persona inteligente que
buscara la verdad, la aceptaba, pues su forma de enseñar
es la que se entiende con el intelecto y con una fitra pura y sana.
Una de las muchas sabidurías en la enseñanza, es que
se dirigía a la gente en el lenguaje que ellos comprendían,
les hablaba en la medida de la capacidad de cada uno. Cuando hablaba
lo hacia con palabras sencillas y claras, y si la situación
lo requería repetía hasta tres veces lo que había
dicho, acompañaba sus palabras con ejemplos para comprender
mejor, y se brindaba a la conversación y a la explicación,
así como a la formula de preguntar y responder, y todo esto
para alcanzar la comprensión y el entendimiento.
Una de las formas con las que el Mensajero se dirigía a aquellos
que habían cometido errores, era hablando en plural y sin
dirigirse a nadie en particular, solía decir: “Que
pensáis de unas gentes que hacen esto y esto otro…”
Su forma de corregir los errores de aquellos que los cometían
era de una gran sabiduría. Se ha transmitido de Muawiyah
al Hakam As Sulamy que dijo: “Estando yo rezando con el Mensajero
de Allah, que Allah le bendiga y le conceda paz, estornudó
una persona y dije: yarhamuka Allah. Los que tenia mi lado, mediante
signos, me reprocharon lo que había hecho, y dije: “¿Qué
os ocurre que estáis todos mirándome?” Entonces
empezaron a golpearse con las manos en sus piernas. Cuando me di
cuenta de que me estaban indicando que guardara silencio, me callé.
Cuando acabo de rezar el Mensajero de Allah me mando llamar, y por
Allah que no conocí a maestro anterior ni posterior a el
que enseñara mejor. No se enojó, ni me golpeó,
ni me gritó. Dijo: “En esta oración no está
permitida la palabra de los humanos, pues ciertamente esta oración
es el tasbih, el takbir y la recitación del Coran”
(Hadiz transmitido por Imam Muslim)
En una ocasión Hakim Ibn Hizam dijo: “Pedí al
Mensajero de Allah, que Allah le colme de bendiciones, y me dio,
le volví a pedir y me volvió a dar, luego le volví
a pedir y me volvió a dar, y dijo: “Oh Hakim, la riqueza
es verde y dulce (es decir, bella para la vista y sabrosa de sabor)
quien la tome de alguien que la da por su propia voluntad, entonces
la riqueza estará llena de baraka, pero quien la tome de
alguien al que le están pidiendo constantemente, y lo hace
a regañadientes, entonces no habrá baraka en ella,
y será como el que come pero no se sacia. Y la mano de arriba
es mejor que la mano de abajo”. Dijo Hakim: “Juro por
aquel que te ha enviado con la verdad, que no tomaré nada
de nadie desde este momento”. (Hadiz relatado por Imam Bujari)
Y después de esto, Hakim no aceptó nada de nadie hasta
que le llego la muerte, Abu Bakr le mandó su parte correspondiente
del Baitul Mal y el la rechazó así como también
rechazó lo que le mandaba Umar. Y esto es un claro signo
de lo profundo que llegaban en el corazón las enseñanzas
del Mensajero al que Allah colme de bendiciones.
En otra ocasión un hombre pasó frente al Mensajero
que se encontraba con algunos de sus compañeros. Estos vieron
que era un hombre fuerte y trabajador y lo elogiaron por ello. Dijeron:
“Oh Mensajero de Allah, ¡si este estuviera entregado
a la causa de Allah!”. A lo que dijo el Mensajero: “Si
esta saliendo a trabajar para sus hijos, entonces esta entregado
a la causa de Allah, si esta saliendo a trabajar para sus padres
ancianos, entonces lo esta haciendo por la causa de Allah, si esta
saliendo a trabajar para cubrir sus necesidades y no pedir a la
gente, entonces esta entregado a la causa de Allah, pero si esta
saliendo a trabajar para que la gente lo mire y sentirse orgulloso
por ello, entonces esta en la causa del Shaytan” (Transmitido
por At-Tabarani)
En otra ocasión vino un beduino que no sabía nada
del din y se puso a orinar en la mezquita. Los sahaba se asombraron
y se enfadaron, queriendo echarle de la mezquita a golpes. Muhammad
dijo: “No le molestéis, dejadle en paz” y así
lo hicieron hasta que terminó de orinar. Luego le mandó
llamar el Mensajero al que Allah bendiga y conceda paz y le dijo:
“Estas mezquitas no son validas para la orina ni para las
heces. Realmente son para recordar a Allah, hacer el salat y recitar
el Coran”. Y le dijo a sus compañeros: “Ciertamente
vosotros sois benevolentes, no os convirtáis en lo contrario”.
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¡Musulmanes!
Un ejemplo de la forma de dirigirse el Mensajero de Allah a aquellos
que habían cometido errores, en la forma de conversación
la encontramos en la transmisión de Abu Umama cuando dijo:
“Vino un joven al Mensajero de Allah y le dijo: “Oh
mensajero, dame permiso para fornicar” La gente al escuchar
esto se enfureció. Dijo el Mensajero: “Acércate”.
Lo llamo a su lado donde se sentó. Le pregunto el Mensajero:
“¿Acaso quieres que alguien fornique con tu madre?”.
Respondió: “Por Allah que no”. Dijo el Mensajero:
“Nadie desearía tal cosa para su madre”. Dijo:
“¿Acaso quieres que forniquen con tus hijas?”.
Respondió: “Por Allah que no”. Dijo el Mensajero:
““Nadie desearía tal cosa para sus hijas”.
¿Acaso la deseas para tus hermanas?”. Respondió:
“Por Allah que no”. Dijo el Mensajero: ““Nadie
desearía tal cosa para sus hermanas”. Dijo: “¿Acaso
te gustaría que fornicaran con las hermanas de tu padre?”.
Respondió: “Por Allah que no”. Dijo el Mensajero:
““Nadie desearía tal cosa para las hermanas de
su padre”. Dijo: “¿Acaso la deseas para las hermanas
de tu madre?”. Respondió: “Por Allah que no”.
Dijo el Mensajero: ““Nadie desearía tal cosa
para las hermanas de su madre”. Narra Abu Umama: “Entonces
el Mensajero, al que Allah bendiga y conceda paz, puso su mano en
el pecho del joven y dijo: “Oh Allah perdona sus errores,
purifica su corazón y protege sus partes privadas”.
Y después de esto el joven no volvió a sentir ningún
deseo de cometer zina ni ninguna otra prohibición proveniente
de Allah”.
Estos son sólo algunos ejemplos de la forma en la que el
Mensajero de Allah trataba a aquellos que habían cometido
algún error.
¡Y cuanto necesitan hoy en día los padres y las madres,
los esposos y las esposas, los amigos y los maestros de seguir este
ejemplo a la hora de actuar y más aún a la hora de
corregir errores!
¡Y cuan necesitados estamos de educar a nuestros pequeños
y a nuestros mayores con estas cualidades para que así quede
presente y se manifiesten en nosotros, nuestra vida en este mundo
sea la correcta y con el permiso de Allah, en la próxima
obtengamos el triunfo y el éxito!
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