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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
LOS
DIEZ MANDATOS
11 de Abril de 2008, 4 de Rabia´l zani de 1429
Imam: Hafid Ahmed Bermejo
Alhamdulillah
Alabanzas a Allah el Señor de los mundos; y las bendiciones
y la paz sean con Muhammad, el Sello de los Profetas. ¡Musulmanes!
Os exhorto, y también a mi mismo, a tener taqwa de Allah
y a obedecerle, glorificado sea.
Hermanos musulmanes: Allah, subhanahu wa ta’ala, en Su noble
Libro, nos ha dado un regalo inmenso. Parte de este regalo son unas
Ayats que son llamadas por los ‘ulama del tafsir, “Las
Ayats de los diez consejos”. En estas Ayats, el Misericordioso
recuerda algunas de las reglas básicas del Din, y otras obligaciones
y prohibiciones relacionadas con las raíces de la aquida
y la forma de adoración. También menciona en ellas
el carácter y la forma de actuar entre los musulmanes.
“Di: Venid que os declare lo que vuestro Señor
os ha prohibido: Que no asociéis nada con Él, que
hagáis el bien a vuestros padres y no matéis a vuestros
hijos por temor a la miseria. Nosotros os proveemos a vosotros y
a ellos, no os acerquéis a las faltas graves, ni externa
ni internamente, y no matéis a quien Allah ha hecho inviolable,
excepto por derecho. Esto es lo que se os encomienda para que tal
vez razonéis.
No os acerquéis a la riqueza del huérfano, si no es
con lo que más le beneficie, hasta que no alcance la madurez.
Y cumplid la medida y el peso con equidad.
A nadie le obligamos sino en la medida de su capacidad. Y cuando
habléis, sed justos, aunque se trate de un pariente próximo.
Y cumplid el compromiso con Allah. Eso es lo que se os encomienda
para que tal vez recordéis.
Este es Mi camino recto ¡Seguidlo! Y no sigáis los
caminos diversos, pues ello os separaría y os apartaría
de Su camino. Eso es lo que se os encomienda para que tal vez os
guardéis”
Estos son los consejos, las recomendaciones que Allah el Generoso
menciona en Su Libro. El resultado de seguir todo esto, es que estaremos
en el Camino del Misericordioso, cuyo destino es el Yannah.
Vamos a intentar explicar brevemente cada una de ellas en el jutba
de hoy, aunque mas de un ayat necesitaría un jutba por sí
sola.
La primera es: Que no asociéis nada con El. Allah ha ordenado
a sus siervos que Lo adoremos únicamente a El, sin asociado
ni copartícipe. Asociarle algo a Allah es la falta mas grande
que puede cometer el ser humano, y la persona que la comete estará
perjudicándose a si mismo en esta vida y vivirá las
consecuencias en la próxima.
Dice Allah en la Surat al Nisa: “Es cierto que Allah
no perdona que se Le asocie con nada, pero, fuera de eso, perdona
a quien quiere. Y quien atribuya asociados a Allah habrá
forjado una falsedad, incurriendo en un enorme delito…”
Recordad también, en la Surat Luqman, el consejo que el padre
da a su hijo. Dice:
“Y cuando Luqman le dijo a su hijo aconsejándole:
¡Hijo Mío! No asocies nada ni nadie con Allah, pues
hacerlo es una gran injusticia” (31, 14)
La segunda de estas recomendaciones o mandamientos es: el buen trato
a los padres, y obedecerles en los diferentes tipos de obediencia,
ya que al hacerlo se estará alcanzando un alto grado de felicidad
y tranquilidad. Y los hijos se verán recompensados por ello.
Se nos ha prohibido desobedecer a los padres y olvidarnos de ellos,
dejándolos de lado, a no ser que nos estén llamando
a desobedecer al Creador.
Dice Allah en la Surat de la Araña:
“Hemos encomendado al hombre tratar con bondad a sus
padres, pero si luchan contra ti para que asocies Conmigo algo de
lo que no tienes conocimiento, entonces no les obedezcas. Habréis
de volver a Mí y os haré saber lo que hayáis
hecho”. (29, 8)
El tercero de estos consejos es: No matar a los hijos por temor
a la pobreza. Ya sean varones o hembras, y por temer la pobreza,
el hambre y la miseria. Y esta era una práctica común
en los tiempos de la Yahilia en la que acostumbraban a matar a las
hijas recién nacidas. Y esto era por que no tenían
confianza en Allah, en que El es quien da y quien quita, El es el
que provee y el que da la riqueza, y El ha dicho que no hay nada
en la tierra sin que El sea quien lo sustenta. El satisface las
necesidades de Sus siervos. Aquel que tenga plena certeza y confianza
en Allah, verá que nunca le faltará de nada, y que
si algo le falta, Allah, tarde o temprano se lo dará.
Esto lo podemos aplicar también a la vida de hoy día,
cuando vemos que los matrimonios temen tener hijos por miedo a la
pobreza. Esto ocurre porque no tienen un iman fuerte, arraigado
en el corazón, ni confianza plena en Allah. Pues ciertamente
Allah es quien nos provee, tanto a nosotros como a ellos. Hemos
de saber pues, que matar a los hijos, sean del género que
sean o hágase como se haga, por temor a esto o a lo otro,
está terminantemente prohibido porque Allah dice en la Surat
del Viaje Nocturno:
“No matéis a vuestros hijos por temor a la
miseria, Nosotros los proveemos a ellos y a vosotros. Que los matéis
es un delito enorme”. (17, 31)
La cuarta prohibición es: No acercarse a las faltas graves,
ni en lo externo ni en lo interno. Las faltas graves son: todo dicho
despreciable o acto reprobable prohibido por el Islam. Y se ha prometido
a quien lo lleve a cabo, que se le castigará por ello, tanto
en esta vida como en la próxima. Estos son actos que no son
concebibles por un intelecto claro y sano. Son por ejemplo la fornicación,
la calumnia, el robo, la injusticia, atacar a los musulmanes, la
mentira, acusar a las mujeres creyentes y correctas de algo que
no han cometido… Todas estas son prohibiciones de nuestro
Señor y son actos que hacen merecedor quien los cometa del
castigo.
Dice Allah:
“Pues quien lo haga, encontrará la consecuencia
de su falta. El Día del Levantamiento le será doblado
el castigo y en él será inmortal, envilecido.
Excepto quien se vuelva atrás, crea y obre rectamente, a
ésos Allah les sustituirá sus malas acciones por buenas.
Allah es Perdonador y Compasivo”. (25, 68)
Excepto los que se vuelven arrepentidos. A esos Allah les da Su
perdón y les abre las puertas del Yannah.
Musulmanes, el quinto mandato es: No matar a quien Allah os ha prohibido
matar. A no ser que sea con derecho. Pues ciertamente la persona,
la vida, la riqueza y el honor que Allah ha entregado como parte
de sus dones, tienen un alto grado de inviolabilidad ante el Misericordioso
y ante el resto de la gente, y ¡bienaventurados sean los que
protegen la sangre y el honor de su hermano, y ¡ay de aquellos
que incurran en este grave delito!
Dice Subhanahu wa ta’ala:
“Y no os matéis a unos a otros pues Allah es
siempre Compasivo con vosotros. Quien haga esto, transgrediendo
y siendo injusto, le haremos entrar en un Fuego. Y eso es fácil
para Allah. Si evitáis las faltas graves que os hemos prohibido,
os cubriremos vuestras malas acciones y os haremos entrar por una
entrada noble”. (4, 29)
En cierta ocasión Umar Ibn Al Jattab miró hacia la
Kaaba y dijo sus célebres palabras:
“¡Que grandiosa es tu santidad ante Allah! Y sin embargo,
la santidad del creyente es, para Allah, aun mayor que la tuya”
La sexta de las órdenes es: Proteger la riqueza del huérfano.
Es decir, si a vuestro cargo tenéis a un huérfano
que tiene riquezas pero aun no ha alcanzado la madurez para disfrutarlas,
debéis guardar su riqueza, mirar por su bien y gastarla sólo
en sus necesidades con veracidad y sabiduría en formal lícita
y procurar usarlo para incrementar el capital. Pero si no lo hacen
así, si despilfarran su dinero, si no lo gastan en lo que
es correcto… sobre estos dice Allah en la surat de las mujeres:
“Dad a los huérfanos los bienes que sean suyos y no
pongáis lo malo en lugar de lo bueno. No os aprovechéis
de sus bienes juntándolos a los vuestros, porque eso sería
una grave injusticia”. (4, 2)
La séptima orden mencionada en la aleya es: cumplid la medida
y el peso con equidad, siendo justos en ellos, sin restar ni sumar
nada, pues engañar en el peso o en la medida es un acto odioso
ante Allah y ante las criaturas, y es una de las faltas más
graves que conducen a la perdición de la persona.
Dice Allah en las primeras ayats de la Sura de los Defraudadores:
“¡Perdición para los defraudadores! Que
cuando le compran a la gente le exigen la medida y el peso cumplidos,
pero cuando son ellos los que miden o pesan, cometen fraude. ¿Es
que no tienen certeza de que serán devueltos a la vida para
un día trascendente? El día en que los hombres se
levantarán ante el Señor de los mundos”.
(83, 1-6)
Tened temor de Allah y aferraos a estos mandatos, para así
poder ser de los que tienen éxito en esta vida y en la próxima.
*************
Continuando
con la breve explicación de estos 10 Mandatos, seguimos con
el octavo que es: Hablar con justicia, aunque vaya en contra de
un pariente cercano. Y cuando sea necesario, si tenéis que
ser testigo de algo hacedlo con justicia, pues la justicia es una
de las bases de nuestro Din. Y sed justos, para así cumplir
la orden de Allah cuando dice:
“¡Vosotros que creéis! Sed firmes en
establecer la justicia dando testimonio por Allah, aunque vaya en
contra de vosotros mismos o de vuestros padres o parientes más
próximos”. (4, 135)
El noveno consejo es: Cumplid el compromiso con Allah. Y este es
un punto muy importante, del que con el permiso de Allah, hablaremos
en otra ocasión más detalladamente. En lo que ha ordenado
de Su Din, de Su Tawhid y de Su adoración, y en el cumplir
Sus órdenes de la Sharia, y en el cumplir Sus órdenes
sobre el trato con la gente.
La primera promesa a la que el género humano se ha comprometido
fue la que tuvo lugar el Día del Compromiso cuando Allah
el Creador hizo reconocer todos los hijos de Adam, la paz con él,
que no hay más dios que El, Glorificado sea, que El es su
Señor. Y los descendientes de Adam lo reconocieron y se comprometieron
a ello.
“Cuando tu Señor tomó de los lomos de
Adam a su descendencia y les hizo dar testimonio ante sí
mismos: “¿Acaso no soy Yo vuestro Señor? Dijeron:
“Ciertamente que sí. Damos testimonio”.
(Surat Al Araf, 172)
Y nuestro Mensajero prohibió, la paz y las bendiciones de
Allah sean con él, el incumplimiento de lo aceptado y lo
prometido.
Dijo: “No tiene Iman quien no tiene amana”.
“Y no tiene Din quien no tiene palabra”.
(Hadiz de Anas Ibn Malik, que Allah esté complacido con él,
recogido por Tabarani)
Y el décimo y último de estos mandatos reúne
todos los anteriores. Este es mi camino recto. ¡Seguidlo!
Es la orden de seguir el camino recto en todas las prohibiciones
y obligaciones reunidas en estas aleyas, así como en el resto
del Noble Coran, y en la Sunna del Amado Mensajero y de sus nobles
Compañeros. Estos son los consejos que el Misericordioso
nos da en estas ayats. Nos llama a unirnos en Su camino, a no separarnos
y permanecer juntos en el Sirat al Mustaquim.
Para la persona que está sola no es fácil, pero el
que cuenta con un grupo de hermanos que le apoyan en el Din, verá
que no es difícil. Por esta razón Allah, nuestro Señor,
nos ha ordenado permanecer unidos en la yamaah, y por esa misma
razón el Mensajero insistió en que el lobo busca su
presa entre los solitarios y encomienda a los musulmanes aferrarse
a la comunidad de los creyentes.
Oh Allah, te pedimos que nos des unión y fuerza para poder
seguir Tu camino, que nos des paciencia para cumplir Tus mandatos,
y que nos des un fuerte Iman para alejarnos de los caminos del Shaytan.
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