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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim


LA PACIENCIA

2 de Mayo de 2008, 25 de Rabia´l zani de 1429
Imam: Hafid Ahmed Bermejo


Alhamdulillah, alabanzas a Allah, el Señor de los mundos.

Hermanos musulmanes: tened temor de Allah, pues aquel que Le tema, no tendrá que temer cosa alguna, puesto que Allah será su protector en esta vida y en la próxima.

Habéis de saber que Allah, subhanahu wa ta’ala, ha creado al ser humano y le ha puesto en esta vida de Dunia. Y ha hecho que sea una vida con responsabilidades y compromisos sobre los que seremos preguntados, una morada de acciones, y un lugar en el que pone pruebas a Sus siervos. Y ha hecho que estas responsabilidades y pruebas en el Din y en la vida de este mundo estén vinculadas con el Iman en Allah, Su unicidad y Su adoración, con la confianza en El, con buscar Su ayuda, y con las cualidades de la persona.

Para cumplir con nuestras obligaciones Allah nos ha dado un precioso regalo: La paciencia. Con ella Allah ennobleció al que quiso de Sus enviados, de Sus siervos creyentes, de Sus amigos íntimos temerosos. Ha hecho que sus consecuencias en este mundo sean dulces, y ha anunciado que Su recompensa en el Ajira será inmensa.

Dice Allah en Su libro: “Y cierto que a los pacientes se les pagará su recompensa sin límite”. (39, 10)

Debemos saber pues, que la paciencia es una de las nobles cualidades en la vida del y sus consecuencias y beneficios no se consiguen con ningún otro asunto, acción o estado.

Por esta razón, Allah ordenó a los Enviados y Mensajeros que hicieran acopio de ella, así como al resto de los siervos creyentes. Dice el Misericordioso en Su Libro, hablando con Su mensajero sobre la paciencia y la perseverancia necesarias en la transmisión del Din y su mensaje: “Y se paciente con tu Señor”. Y en otra aleya dice: “Así pues, ten paciencia, como la tuvieron los Mensajeros dotados de resolución”. (46, 35) Y dice también, subhanahu wa taala, en la ultima aleya de la surat de la Familia de Imran: “¡Vosotros que creéis! Sed pacientes, tened más aguante, manteneos firmes y temed a Allah para que podáis tener éxito”. (3, 200)

Hermanos en el Islam, como estamos viendo, la paciencia es necesaria en el Islam, es una de las virtudes de este Din, es una cualidad de carácter del Mensajero Muhammad, y es una provisión y un apoyo en la vida. Debemos saber pues cuáles son sus grados, debemos conocer los diferentes rangos y características de la paciencia, para conocerla y practicarla, y hacer que esté siempre presente en nuestras vidas.

La primera categoría es la paciencia en la obediencia a Allah y a su Mensajero. Esto significa superar las apetencias del ego y sobreponerse a el ante aquello que Allah ha hecho obligatorio para la persona de entre los mandatos y las reglas de la sharia, y de la sunna del Mensajero de Allah, al que Allah bendiga y conceda paz, así como sus recomendaciones y sus actos meritorios, y toda acción relacionada con la obediencia y el acercamiento al Creador. La paciencia es lo que nos protege de la relajación y el olvido de esta obediencia y cumplimiento de las obligaciones, o a la pereza a la hora de cumplirlas, o que cada vez se les dé menos importancia y se les dedique menos tiempo hasta que se acaba dejándolas de lado, a’udhu billah. Que Allah nos guarde de ello.

Dice Allah: “¡Vosotros que creéis! Buscad ayuda a través de la paciencia y del Salat; es cierto que Allah está con los pacientes”. (2, 153) Allah nos enseña a apoyarnos en la paciencia y en el Salat ante las contrariedades y dificultades de la vida.

La segunda forma de paciencia, es la paciencia ante las malas acciones; y esto se consigue venciendo los deseos y los apetitos, oponiendo resistencia al Shaitan y al nafs que instigan a hacer el mal, y evitando lo dudoso y lo prohibido, alejándonos de ello. Dice Allah subhanu wa taala, advirtiendo a Sus siervos creyentes de la maldad del nafs y los susurros del shaytan: “El Shaytán os promete la pobreza* y os manda la avaricia, pero Allah os promete perdón de Su parte y favor. Y Allah todo lo abarca, todo lo sabe”. * [Os asusta con la pobreza para que no gastéis.] (2, 268)

Y ha transmitido el Imam Muslim, de Anas Ibn Malik, que Allah esté complacido con el, que el Mensajero de Allah, sallallahu ‘alayhi wa salam, dijo: “El Yannah está rodeado de cosas desagradables y el Fuego está rodeado de cosas apetecibles”. Es decir: el Camino hacia el Jardín es un camino duro y difícil, rodeado de cosas que representan esfuerzo y sacrificio. Para alcanzarlo debemos tener paciencia y perseverancia para hacer las buenas acciones y los actos de adoración.

Por el contrario, el camino hacia el Fuego está rodeado de cosas apetecibles que Shaytan y el nafs hacen desear a la persona y que en realidad son malas acciones y actos prohibidos por el Islam. A Allah le pedimos que nos conduzca hacia el Yannah y nos libre del Fuego. Amin.

La tercera forma de la paciencia es la paciencia con lo que le ocurre al ser humano en sus medios de subsistencia. Es por ejemplo la pérdida de la riqueza, en los negocios, o en las propiedades, o la pérdida de la herencia que Allah le concede como derecho en la Shari’at. Allah lo hace para poner a prueba al creyente en su Iman y en su paciencia, tal y como dice en Su Libro:

“Y tened por cierto que os pondremos a prueba con temor, hambre, pérdida de riqueza, personas y frutos. Pero anuncia buenas nuevas a los pacientes. Aquellos que cuando les ocurre alguna desgracia dicen: “De Allah somos y a Él hemos de volver”. Bendiciones de su Señor y misericordia se derramarán sobre ellos. Son los que están guiados”. (2, 155)

Y dijo el Mensajero de Allah, al que Allah bendiga y conceda paz: “Ciertamente el siervo tiene un lugar ante Allah que no alcanza a base de acciones, sino que Allah lo pone a prueba en su cuerpo, su riqueza y su descendencia, y si tiene paciencia ante estas cosas, entonces alcanzará el lugar que Allah había reservado para el”. Hadiz transmitido por Imam Ahmad.

Otra de las formas de paciencia es la paciencia ante la enfermedad y la debilidad del cuerpo, ante la adversidad que podemos encontrar cuando nos esforzamos en el camino de Allah; o la disminución, tanto de la riqueza como de la fuerza física en la lucha por llevar a lo más alto la palabra de Allah y el triunfo de Su din, y todo lo que se padezca por defender la palabra de Allah. Este es un estado que exige mucha paciencia, pero Allah recompensará a quien la tenga. Allah dice en Su Libro hablando de estos casos: “El paciente en la adversidad y en la desgracia y en los momentos más duros de la lucha. Ésos son los veraces y ésos son los temerosos”. (2, 177)

La quinta forma de paciencia en el Islam, es la contención de la cólera y el enfado. Es decir: contenerse e intentar no enfurecerse ante el insulto o la agresión, bien por palabras malintencionadas o por las situaciones que se dan con la gente que no actúa conforme al Adab en el Islam y que no tienen las cualidades que deber poseer un musulmán. Lo que debemos hacer es intentar contrarrestarlo con buenas palabras y con el perdón, debemos intentar sofocar el fuego que se enciende en nuestro interior y defender lo correcto. Y así pondremos en práctica lo que Allah dice a Su Mensajero en la surat Al-Áraf: “¡Adopta la indulgencia como conducta, ordena lo reconocido y apártate de los ignorantes!”. (7, 199)

Y dice también, subhanahu wa taala, en la Surat de la Consulta, haciendo clara referencia a cambiar el mal por el bien: “La recompensa de una maldad es una maldad semejante a ella, pero quien pasa por alto y se reconcilia... su recompensa incumbe a Allah; es cierto que Él no ama a los injustos”. (42, 40) Y dice también en la misma surat: “Pero quien tenga paciencia y perdone... eso es parte de los asuntos que hay que asumir con resolución”. (42, 43)

La sexta y última categoría de paciencia que nos falta por comentar, y que es de muchísimo beneficio y de inmensa recompensa ante Allah, pero que al mismo tiempo es de una dureza extrema a la hora de ponerla en práctica, es el estado de paciencia ante la pérdida de un ser querido, ante el adiós de un amado compañero que va a reunirse con su Creador. El golpe por la pérdida de un ser querido es un estado que apena al corazón, que desanima al alma, hace brotar lágrimas de los ojos y puede incluso hacernos dudar del Decreto del Misericordioso, astaghfirullah.

Pero el hombre creyente y la mujer creyente encaran la desgracia con paciencia y certeza, aceptación del Decreto, y en sus corazones hay serenidad en esos duros momentos por amor a Allah, subhanahu wa taala.
Y han de reflexionar sobre la aleya en la que dice Allah: “Toda alma probará la muerte”. Y también en la aleya del sura del Misericordioso, cuando dice Allah: “Todo cuanto en ella* hay, es perecedero. * [La Tierra.] Pero la faz de tu Señor, Dueño de Majestad y Honor, permanece”. (55, 26)

El Mensajero, al que Allah colme de bendiciones, también sufrió momentos de extrema tristeza, como cuando murió su hijo Ibrahim. Llorando e inclinándose sobre el rostro del hijo perdido, dijo: “El ojo derrama lágrimas, el corazón siente pesar, y no decimos sino lo que complace al Señor”. Y lo que complace a nuestro Señor es decir: “De Allah somos y a Él hemos de volver”.

Por todas estas consideraciones, el Mensajero de Allah, al que Allah bendiga y conceda paz, prohibió a todo musulmán olvidar ser paciente en todos los rangos y estados que hemos comentado, y prohibió también alejarnos de todo aquello que nos puede hacer perder la inmensa recompensa que la paciencia tiene.

Te pedimos oh Allah, que nos des paciencia en todos nuestros estados, y que nos des claridad para poder discernir lo que es correcto de lo que no lo es.


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Hermanos musulmanes, con el permiso de Allah estamos comprendiendo la importancia de la paciencia y sus diferente grados, y lo importante que es tenerla arraigada en nuestros corazones. La recompensa que Allah da por tener paciencia es inmensa, y su presencia en el ser humano es una virtud islámica que ennoblece a quien la posee y se impregna de ella. Quien la integre en su vida tendrá a su nafs controlado, tendrá un intelecto claro y se convertirá en un creyente temeroso, en un siervo justo, obtendrá el bien y la recompensa, el alivio y la facilidad en sus asuntos, y la felicidad y la victoria en su vida. Cuando el creyente adopta la paciencia, podemos ver en él los signos de lo más excelente en todos sus asuntos y estados.

Relató Abi Yahia Suhaib Ibn Sinan, que Allah esté complacido con el, que el Mensajero al que Allah bendiga y conceda paz dijo: “¡Qué admirable es el caso del creyente!, todo asunto encierra un bien para él; y esto no le ocurre más que al creyente. Pues, si le llega la facilidad y es agradecido (con Allah) hay en ello un bien para él. Cuando le llega la dificultad, tiene paciencia y eso también es bueno para él”.

Y en otro Hadiz relatado por Abi Said que Allah esté complacido con el, que el Mensajero de Allah dijo: “No se ha entregado a nadie un regalo mejor y más amplio que la paciencia”.

Hermanos musulmanes, fijaos en la gran importancia y el alto grado que tiene la paciencia. Si conseguimos implantarla en nuestras vidas, si somos capaces de apoyarnos en ella a la hora de obedecer al Creador en sus mandatos, de resistirnos ante los apetitos del nafs y los susurros del Shaytan, de aguantar las enfermedades o minusvalías que nuestro Señor nos pone como pruebas, de enfrentarnos a los enemigos del Din y luchar por su defensa, si conseguimos devolver el mal con el bien y, por último, y si Allah nos da la apertura, tener la decisión y la tranquilidad suficiente para que, si perdemos un ser querido, con los ojos anegados de lágrimas y el corazón sobrecogido de pesar y de tristeza, poder afrontarlo con paciencia y decir: Mash’allah. “De Allah somos y a Él hemos de volver”.

En esos momentos, y que no os quepa duda alguna hermanos en el Islam, estaremos obteniendo un beneficio y una recompensa inmensos y, gracias a la Misericordia del Misericordioso, se nos estarán abriendo las puertas del Jardín.


 

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