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Bismillah Ar-Rahman Ar-Rahim
JUTBA
DEL EID AL ADHA 2007
Imam: Hafid Ahmed Bermejo
Alhamdulillah
Allahu Akbar, Allahu Akbar, Allahu Akbar!
Musulmanes: Tened taqwa de Allah, y sed agradecidos por el gran
regalo del Islam que El completó para nosotros; y aferraos
a Él en grupo y unidos, pues ese es el camino de los triunfadores
y de los que tendrán éxito en la próxima vida.
Musulmanes, sabed que este es un día memorable para todos
nosotros. Nos hallamos aquí reunidos en un día de
celebración, un día en el que conmemoramos el final
del Hayy. Del mismo modo que en el Id al Fitr celebramos el final
del pilar del ayuno, que es el mes de Ramadán– hoy
estamos celebrando el final de otro pilar, que es la Peregrinación
a la casa de Allah.
Y en este día de celebración llevamos a cabo una práctica
por la cual, el musulmán se acerca a su Señor; y al
hacerla estamos cumpliendo con la Sunna de nuestro Mensajero que
Allah le bendiga y le conceda paz, que la instauró en el
segundo año de la hiyra, –año en el que también
se hizo obligatorio el pago del zakat y el ayuno de Ramadán–,
y la sunna de Ibrahim alaihi salam, que es el sacrificio. Una Sunna
muakkada, es decir, una práctica profética confirmada
para el que pueda llevarla a cabo.
Dice Allah en su libro:
“Por eso reza a tu Señor y ofrece sacrificios”
(Surat al Kawzar)
Y dice también en la surat al An´Am:
“Di: En verdad mi oración, el sacrificio que
pueda ofrecer, mi vida y mi muerte son para Allah, el Señor
de los mundos. El que no tiene copartícipe. Eso es lo que
se me ha ordenado. Yo soy el primero de los musulmanes”.
Y en la Surat de la Peregrinación dice:
“Para cada comunidad hemos instituido un lugar de
ritos, para que menciones el nombre de Allah sobre las cabezas de
ganado que les hemos proporcionado. Así pues, vuestro dios
es un Único Dios, someteos a El. Y anuncia las buenas noticias
a los sumisos”.
El Mensajero, que Allah le bendiga y le conceda paz, sacrificaba
un animal en el día del Id. Dijo Ibn Umar, que Allah esté
complacido con él y con su padre:
“El Mensajero llevó a cabo el sacrificio durante
diez años en la ciudad de Medina”.
Allah, glorificado y enaltecido, ordenó a Ibrahim, alaihi
sallam, que sacrificara a su hijo Ismail para acercarse a Él.
Ibrahim se apresuró a llevar a cabo el sacrifico tras consultar
a su hijo, como se relata en estas aleyas del Coran:
“¡Señor mío! Concédeme
una descendencia de justos. Y le anunciamos un niño que habría
de tener buen juicio. Y cuando éste alcanzó la edad
de acompañarle en sus tareas, le dijo: ¡hijo mío!
He visto en sueños que te sacrificaba, considera tu parecer.
Dijo: ¡Padre! Haz lo que se te ordena. Encontrarás
en mí, si Allah quiere, a uno de los pacientes. Y cuando
ambos lo habían aceptado con sumisión, lo tumbó
boca abajo. Le llamamos: ¡Ibrahim! Ya has confirmado la visión
que tuviste. Realmente así es como recompensamos a los que
hacen el bien. Esta es, de verdad, la prueba evidente. Y lo rescatamos
poniendo en su lugar una magnífica ofrenda. Y dejamos su
memoria para la posteridad.” (Surat Assafat 37, Ayat,
108)
Ibrahim, pidió a Allah que le concediera una descendencia
justa, y Allah le dio a Ismail. Cuando éste hubo crecido
y se convirtió en un muchacho, Allah ordenó a Ibrahim
que lo sacrificara. Ibrahim informó a Ismail de lo que había
visto en su visión, y su hijo, confiando totalmente en su
padre y en Allah, dijo:
“Haz lo que se te ordena, encontraras en mí,
si Allah quiere, a uno de los pacientes”.
¡Allahu Akbar! ¡Allahu Akbar! ¡Allahu Akbar!
Musulmanes, fijaos en la alta aspiración de Ibrahim y de
su hijo, la gran devoción que tenían por su Señor.
¿Acaso si a alguno de nosotros se nos ordenara que sacrificáramos
a un hijo lo haríamos? ¿Y nuestro hijo aceptaría
de buen grado el sacrificio?
Cuando ambos habían aceptado el sacrificio, Ibrahim tumbó
a su hijo boca abajo para cumplir la orden de su Señor. Entonces
Allah le habló diciendo:
“¡Oh Ibrahim! Ya has confirmado la visión
que tuviste. Realmente así es como recompensamos a los que
hacen el bien. Esta es, ciertamente, la prueba evidente. Y lo rescatamos
poniendo en su lugar una magnífica ofrenda”.
Ibrahim cumplió con la orden de su Señor de sacrificar
a su hijo, pero Allah en Su misericordia sustituyó a Ismail
por una magnífica ofrenda, que era un cordero del Jardín.
Ibrahim sacrificó el cordero, y con eso confirmó su
visión.
Musulmanes, fijaos en la inmensa misericordia del Misericordioso,
¿Qué habría pasado si Ibrahim hubiese sacrificado
a su hijo? ¿Acaso no tendríamos nosotros que sacrificar
también a los nuestros? Por eso debemos agradecer constantemente
a Allah la misericordia que tuvo con Ibrahim, pues al hacerlo, tuvo
también misericordia con todos nosotros, ya que ahora tenemos
que sacrificar un animal y no a nuestros propios hijos.
Y la aleya finaliza diciendo:
“Y dejamos su memoria para la posteridad.”
Es decir: Perpetuamos su recuerdo hasta el final de los tiempos;
se le recordará permanentemente como ejemplo y con todo tipo
de elogios hasta el día del Levantamiento. Y así es
como ocurre hoy en día.
Y a Allah, subhanahu wa ta’ala, Le pedimos que nos dé
una himma y un amor por Él como el que tenía Ibrahim,
la paz sea sobre él, y que nos dé fuerza para cumplir
Sus mandatos, y nos dé una guía clara para obedecer
Sus órdenes.
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En un hadiz relatado por Al Barai bin Asib dijo: Dijo el Mensajero
de Allah que Allah le bendiga y le conceda paz: “Lo primero
que hacemos en este día de hoy es la oración, luego
volvemos y sacrificamos. Quien haga eso, habrá cumplido con
nuestra sunnah, y el que sacrifique antes del Salat, eso será
(simplemente) carne que ofrece a su familia y no tiene que ver con
la Udhiya.” es decir que no obtiene su recompensa.
Algunas de las sunnas de este día son el hacer ghusul antes
de acudir a la oración, perfumarse y vestir las mejores ropas.
Se ha relatado de Abdullah Ibn Umar, que Allah este complacido con
ambos, que dijo: “El Mensajero vestía sus mejores
vestimentas en los dos Ids”.
Otra de las sunnas del id es el acudir a la musalla para la oración
por un camino y volver por otro diferente, para que así los
ángeles atestigüen a tu favor en el mayor numero de
sendas . Se ha transmitido de Yabir Ibn Abdullah, que Allah esté
complacido con ambos que dijo: “El Mensajero que Allah
le bendiga y le conceda paz, en el día del Id variaba su
camino”.
¡Allahu Akbar! ¡Allahu Akbar! ¡Allahu Akbar!
Musulmanes, sed conscientes de la importancia de este día.
Aprovechemos la oportunidad que nos brinda este día. haced
de este día un punto de partida, un punto de inflexión,
haced que este día sirva para cambiar algo en nuestras vidas,
hemos de aprovechar esta oportunidad para cambiar de un estado de
bien o un estado de aun mejor. Es un día para reflexionar
sobre nuestras vidas, sobre lo que queremos hacer con ellas, sobre
el futuro, nuestros hijos, nuestras familias, nuestro destino…
Aprovechad este día para unir y estrechar los lazos con vuestras
familias y vuestros cercanos, ¿Acaso hay mejor acto en este
día que fortalecer los vínculos familiares? Este día
es una oportunidad que Allah nos da, para limar las asperezas que
a veces surgen en las familias, para perdonar todo aquello que tenemos
en nuestros corazones, para olvidar el mal que nos hayan podido
hacer y transformarlo en bien para con los demás.
Y a Allah le pedimos que nos de fuerza para llevarlo a cabo.
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