El papel de la Mezquita en Europa

Entrevista con Abdulhasib Castiñeira

¿Cuál es el contexto histórico y el significado de la mezquita de Granada?

La nueva Mezquita Mayor de Granada se ha construido poco más de quinientos años después de la rendición de Granada en 1492, un periodo muy largo y al mismo tiempo sólo una breve pausa en la memoria de los españoles. La apertura de la Mezquita ha coincidido con un surgimiento del Islam en occidente en general, y en Europa en particular, en el último cuarto del siglo XX y más precisamente con un momento de crisis y extremada sensibilidad acerca de todo lo relacionado con el Islam y en medio de lo que se presenta a simple vista como una grave confrontación.

Esta mezquita se ha establecido con un sentido de responsabilidad que va más allá de la mera atención a la comunidad musulmán local, con un entendimiento de que la sociedad quiere y merece conocer la verdadera realidad del Islam.

¿Porqué y hasta qué punto es una mezquita “europea”?

La mezquita de Granada, como todas las mezquitas, está abierta a todos los musulmanes y en ella rezan personas de todo el mundo, vaya eso por delante.

No obstante, es una mezquita europea porque la iniciativa del proyecto, la gestión de la construcción, los permisos, la financiación y las muchas y largas negociaciones con las autoridades, los vecinos y la opinión pública, todo ello ha partido y ha estado protagonizado por musulmanes españoles. El promotor y fundador de la mezquita fue desde el mismo inicio del proyecto, en 1980, Shaykh Abdal Qadir as Sufi, un europeo y fundador del mayor movimiento islámico en Europa y Occidente en la última parte del siglo XX.

Es europea también por que entre los fieles que acuden regularmente a ella hay musulmanes de Suiza, Inglaterra, Italia, Bosnia, Alemania, y naturalmente muchos españoles, todos ellos residentes en Granada o en la región.

Pero lo mas importante es que la mezquita del Albaicin se ha construido con una intención y un propósito muy claros de establecer Islam en Europa, de aportar conocimiento relevante, respuestas y soluciones a los dilemas de nuestra época y las necesidades apremiantes de nuestra sociedad y una inspiración a la gente de Europa sobre cómo vivir. A eso se le puede dar el nombre de Da´wah, invitación al Islam, pero también se puede ver como responsabilidad política. No en el sentido del juego dialéctico de la democracia, sino en el sentido de responsabilidad social, como Jalifas de Allah, con respecto a nuestro entorno y entre nuestros semejantes.

En ese sentido ha habido muchas mezquitas en Europa que se han fundado como clubes nacionales: la casa de Turquía, o Marruecos o Pakistán. El tiempo de estas “mezquitas nacionales” ya esta superado. Puede haber centros culturales o asociaciones nacionales de emigrantes que aspiren a servir a la comunidad de un determinado origen y a preservar su identidad y sus tradiciones y eso es legítimo y positivo pero la función de la mezquita ahora ya no puede seguir ligada a la identidad de un país lejano. La Mezquita como casa de Allah debe ser también la casa del Islam en esta tierra y no la casa de una nacionalidad.

¿En qué sentido puede ser una mezquita casa del Islam en una tierra no musulmana?

En el sentido de desempeñar una función útil en la ciudad donde está radicada. En el sentido de ser un lugar abierto y creativo, espiritual, intelectual y socialmente.

¿De qué manera se pueden materializar esas funciones?

En primer lugar debe haber una recepción permanente, atendida por gente del país o que hablan la lengua del país con fluidez y con conocimiento coherente, capaz de responder en todos los grados que sea necesario -desde el más simple al más alto - a preguntas o clarificaciones acerca del Islam. Por otro lado la mezquita debe ser una fuente de saber relevante para los musulmanes, esto es, las ciencias del Din. Ademas debe jugar un papel en la vida pública, ser un referente, una fuente de iniciativas fundamentadas en nuestro Din que aporten soluciones a nuestra sociedad, a escala local pero con conciencia global. No sólo estar ocupados con los dilemas y problemas de los “países islámicos”.

¿Puede darme algún ejemplo?

Pues por ejemplo, la comunidad musulmana debe activar, además de la oración, que es el cimiento de la vida de los musulmanes, otras fórmulas y realidades de la vida social y económica con el modelo propio del Islam, como el zakat, los awqaf, el dinar y el dirham. Establecer el zakat significa que hay una comunidad y que hay autoridad porque el zakat no es limosna piadosa, eso también existe en el Islam y se llama sadaqah pero es diferente del Zakat. El Zakat es un acto social que requiere una autoridad legítima que lo recoge. El Zakat representa el flujo natural que va desde los mas favorecidos hacia los mas necesitados, es por tanto un fenómeno social y comunitario que indica la existencia de un Islam fuerte y sano. Establecer los awqaf para financiar la propia mezquita y otras necesidades y servicios de la comunidad es una contribución importante. Es el modelo de una sociedad solidaria y compasiva sin intervención del Estado ni de sus impuestos.

Otra contribución significativa es el modelo islámico del dinero y los contratos comerciales. En Granada la comunidad musulmana acuñó y puso en circulación hace más de diez años monedas de oro y plata de acuerdo con el peso y la denominación que han sido tradicionales desde los primeros días del Islam: el dinar y el dirham. Estas son las unidades de cambio mencionadas en el Corán, en la sunnah y en la jurisprudencia y tienen funciones tan esenciales en el Islam como la evaluación y pago del Zakat, uno de los cinco pilares, el pago de la di´a, o indemnización por homicidio involuntario, el pago de la dote en el matrimonio y otras muchas. Todas estas iniciativas que inciden en el área de lo económico, son las contribuciones más importantes que los musulmanes podemos aportar en una época dominada por la codicia destructiva de las instituciones financieras y políticas del capitalismo.

¿Porqué tanto énfasis en el zakat?

El zakat no es propiamente dicho un asunto de la mezquita sino una prioridad de los musulmanes de este tiempo y en todo lugar. Este pilar del Islam afecta al asunto más acuciante y mas grave de este tiempo: el sistema financiero. El salat y el zakat aparecen inseparablemente ligados en el mandato de Allah en el Coran. EL zakat , la recolección del zakat por parte del Emir de los musulmanes y su distribución entre los beneficiarios, los mas pobres y desfavorecidos y necesitados de la comunidad es el acto mas importante en la micro escala local de cada comunidad para recrear una comunidad musulmana auténtica con todos los elementos del Islam. Zakat es sinónimo de comunidad. Recordemos que “quien muere sin estar vinculado con la autoridad de un emir muere la muerte de la época de la ignorancia”. En la macro escala global este acto simple de la recolección del zakat es la vía para la restauración de la soberanía del Islam y su restablecimiento en la posición predominante que le corresponde. El modelo orgánico es comenzar por lo mas cercano.

¿Cuáles fueron los principales obstáculos en el camino de establecer esta Mezquita?

Algunos fueron comunes a otros proyectos y a otras mezquitas: conseguir la financiación, dificultades técnicas con las licencias urbanísticas, incluso la aparición de personajes corruptos atraídos por la magnitud del proyecto intentando sacar tajada…etcétera.

Pero lo específico de este proyecto tan significativo ha sido la necesidad de remontar una resistencia, una animosidad obcecada en contra del Islam, arraigada desde hace 500 años en la ciudad de Granada. Había en la ciudad, y quizá contaban con respaldo en otros lugares del país, un pequeño número de personajes ultra-conservadores y reaccionarios que se negaban vehementemente a la idea de que se construyera la mezquita. También agravaba esa hostilidad el emplazamiento tan visible y tan importante de la mezquita. Estas personas ejercieron presiones y usaron su influencia política, estratagemas legales y técnicas, intentando por todos los medios detener el proyecto. Emprendieron acciones legales que llegaron hasta el Tribunal Supremo y al final perdieron. La inauguración de la mezquita en Julio del 2003 fue un gran éxito para los musulmanes españoles y sinceramente creo que también para la ciudad de Granada y para la sociedad española en su conjunto.

¿Cómo perciben hoy la mezquita los musulmanes, los ciudadanos españoles en general y los medios de comunicación?

Los musulmanes que frecuentan o visitan la mezquita sienten alegría, admiración y gratitud por la existencia de este remanso de tranquilidad en un lugar tan bello y por las posibilidades y servicios que la mezquita ofrece a la comunidad musulmana.

Para la gente de Granada y para las autoridades locales y autonómicas creo que la mezquita del Albaicin es motivo de orgullo y de respeto, y así nos lo expresan y nos lo demuestran muy a menudo. También parece que en Granada se está demostrando que la presencia de los musulmanes en la sociedad occidental no tiene que ser causa de fricciones ni de tensiones sino que está aportando una dinamización social y un enriquecimiento a la ciudad. Esto es perceptible a muchos niveles, desde la mejora del barrio, crecimiento del turismo, activación intelectual , la colaboración solidaria en asistencia a los necesitados y a los emigrantes y la existencia de un germen de reflexión y estudio que muestran respeto por otras formas de entender y vivir el mundo. Todo ello es positivo y eso la gente lo nota.

Por lo que se refiere a la segunda parte de la pregunta, el tratamiento de la Mezquita en las entrevistas y reportajes que se han publicado en los medios de comunicación de todo el mundo, en general hablan bien de la mezquita y de su actividad. Hay algunos rasgos comunes: aprobaciones del edificio como acierto arquitectónico y ejemplo de integración en el paisaje urbano del Albaicin, lo significativo de la ubicación que evoca una idea de reconciliación y elogios a la sociedad española por su madurez que ha sido capaz de superar el oscurantismo que se oponía al Islam y a los musulmanes.

La prensa ha sido también casi unánime en sus elogios a la comunidad musulmana que abre la mezquita y participa en la vida de la ciudad y de la sociedad española con empuje. No falta la excepción que confirma la regla y de vez en cuando hay un articulo o un reportaje de un periodista que no entiende nada y que intenta proyectar sombras donde no las hay o sembrar sospechas sin fundamento. Tenemos incluso a un periodista y a un académico de la ciudad dedicados afanosamente a una campaña agresiva en contra de la mezquita y su gente que suministran a periodistas extranjeros chismes y falsos rumores que alimentan ese tipo de periodismo poco riguroso. Sus acusaciones son tan grotescas que no nos molestamos en defendernos.

Volviendo a la mezquita ¿cómo se organiza la mezquita? ¿Puede enumerar algunos principios básicos desde un punto de vista de la jurisprudencia islámica?

La Mezquita de Granada está regida por una entidad legal que se ha diseñado con unos estatutos lo mas cercanos que hemos podido al waqf islámico, casi idénticos. La Fundación Mezquita de Granada está constituida por los donantes del waqf. Los donantes y patrocinadores han sido muchos, pero al cabo de tantos años han quedado agrupados en dos que son la Comunidad Islámica en España que aportó la tierra, el proyecto y la primera parte de la construcción hasta la fase de estructura, la Comunidad Islámica naturalmente representa a las decenas de donantes particulares, entidades y Gobiernos como el de Malasia, Libia y el rey de Marruecos que realizaron a lo largo de los años aportaciones pequeñas una y grandes otras. El otro donante fundador es el Emirato de Sharjah en los Emiratos Árabes Unidos que completó el resto de la obra desde el año 2001 hasta la inauguración.

Entre las disposiciones propias de la legislación waqf esta la prohibición de vender ni hipotecar la propiedad. Los estatutos contemplan detalles tan precisos como cuál es el fiqh que rige las prácticas de adoración y el reglamento de la mezquita, el fiqh de la escuela de Madinah del Imam Malik, que la mezquita está abierta a todos los musulmanes sin distinción de nacionalidad, origen o afiliación y también que toda su actividad estará conforme con la ley del país.

Ahora bien, la mezquita sirve a una comunidad musulmana. Hay una sociedad cívica musulmana: escuela, comercio, negocios, publicaciones, jóvenes y actividades diversas de la vida de los musulmanes que la mezquita no puede reemplazar, del mismo modo que una organización burocrática no puede reemplazar la autoridad natural de un Emir.

Las mezquitas en Dar al Islam han sido tradicionalmente independientes, regidas por un waqf o bien instituidas por el Sultan. Pero en cualquier caso el jutbah, el inicio del Ramadan, la responsabilidad de enseñar y atender a los nuevos musulmanes, la fecha de los dos Id, son atribuciones que recaen sobre la autoridad del Imam, que en jurisprudencia islámica es sinónimo del Sultan o el Emir. En este momento, en los países no musulmanes, hace falta un ijtihad, una nueva formulación de límites, funciones y objetivos de la mezquita.

Yo me atrevería a sugerir resumidamente algunos puntos: la mezquita no puede estar cerrada, de espaldas a la sociedad, ni ser un coto nacional o racial. La mezquita tiene que ser un foro de encuentro, tener publicaciones y actividades vertidas hacia el exterior, relaciones públicas, mensajes candentes y una presentación atractiva del Islam. Segundo la mezquita debe estar bajo al autoridad de un Emir o autoridad cívica musulmana. Tercero la mezquita tiene que ser un centro de educación y preservar el conocimiento del fiqh (jurisprudencia), restaurando su significado original que es el de discernimiento. Además de todo esto, como es natural, la mezquita debe servir a la comunidad musulmana en los asuntos normales de la vida como matrimonios, ayuda al necesitado y al viajero… etc.

¿Cómo puede mantenerse el orden interno en la mezquita?

La mezquita necesita dos cosas principales: limpieza y puntualidad. La limpieza es esencial en un lugar de oración. No sólo eso, es obligatoria. La puntualidad es la sabiduría de las cinco oraciones. “Las oraciones para los creyentes son citas fijas” dice en el Corán. El muecín es el responsable de la puntualidad llamando a la oración cada día en sus tiempos fijados. El imam dirige la oración a sus tiempos establecidos y los musulmanes saben que el mérito y la recompensa de la oración en congregación es muy grande. Cuando el imam está ausente por viaje o enfermedad siempre hay un segundo imam que atiende a la oración en su tiempo. La mezquita tiene vigilantes a todas las horas del día, dispuestos a atender y recibir a quien llegue y a hablar con los visitantes que deseen información. También se encargan de la limpieza y el mantenimiento.

En la tradición existe la figura del nadhir del waqf , que es la autoridad responsable que vela por el mantenimiento, la limpieza, el pago al personal y el orden. En nuestra situación la Fundación nombra y emplea a un director gerente que asume esas funciones. De nuevo volvemos a la importancia de la responsabilidad personal ligada a la autoridad, que también se personaliza en un Emir o líder de la comunidad y en consecuencia a la importancia de la comunidad como el entorno natural del musulmán y el medio por el cual los musulmanes pueden transformar el deprimente y angustioso mundo privado e individualista del capitalismo.

Se habla mucho del imam. ¿Cuáles fueron los criterios para elegir al imam?

Hay dos rasgos que son los principales: conocimiento y buen carácter. Conocimiento profundo del fiqh de las ibadat (actos y ritos de adoración) y de las muamalat (normas que afectan a la vida comercial, familiar y social del musulmán), del Corán el tafsir y la lengua árabe… en una palabra, un faqih en el más alto sentido de la palabra. Un faqih del calibre más elevado posible para que, además de atender correctamente a las tareas de su cargo, pueda ser también maestro, consejero, asesor y referencia en los casos de duda, disputa o desconocimiento.

En segundo lugar, hemos buscado buen carácter, que una los corazones, reconcilie y atraiga a la gente y sepa ser flexible y magnánimo. Una personalidad noble y benevolente que sea aceptada, respetada y amada por toda la comunidad.

Otras características como la capacidad de gestión, negociación, representación política o incluso la habilidad de acción pública en medios de comunicación… etc. si concurren son una ventaja pero no son necesarios ni esenciales a la figura del imam pues la comunidad debe tener su líder cívico que ostenta esas funciones de representatividad pública y política y el imam en nuestra posición sunni no es el líder sino que ejerce sus funciones por delegación y está debajo de la autoridad del emir. Este punto es de gran importancia para no desvirtuar la función del imam convirtiéndole en clérigo, como hacen erróneamente los medios de comunicación, y para no desviarse de un Islam fuerte y correcto.

¿Cómo respondió la mezquita ante los atentados terroristas de Marzo en Madrid?

La respuesta de los musulmanes de Granada fue categórica y fulminante. Un día después ya estaba publicado en la página web de la Mezquita un manifiesto con una condena tajante de estos crímenes atribuidos injustamente al Islam y a los musulmanes. Nosotros, igual que muchos analistas, le llamamos a este fenómeno terrorismo internacional y no “islámico”. Hemos denunciado que estos actos no pertenecen al modo de actuar de los musulmanes sino que por el contrario son crímenes severamente castigados por nuestra jurisprudencia. Por otra parte, la estrategia, la planificación, la financiación e incluso el personal que están implicados en estas operaciones proceden del mundo capitalista y no del musulmán. Los objetivos indirectos de estos actos de terror son los propios musulmanes.

Con el miedo que siembran estos asesinatos de gente inocente del modo mas salvaje, la estrategia del terror internacional busca justificar la invasión, la masacre, el asesinato selectivo, las torturas y el expolio de las riquezas de los musulmanes.

El engaño, la estratagema y la falsedad de todo lo que rodea a este fenómeno del terrorismo internacional son muy sofisticados y se usan medios muy poderosos, pero a la gente no se la puede tener engañada indefinidamente y la verdad se acaba destapando. Sólo hace falta observar y meditar para descubrir que lo que difunden los medios de comunicación está saturado de retórica y encubre muchos secretos. En la comunidad musulmana nadie justifica, ni tolera ni siquiera simpatiza con estos asesinatos. Los musulmanes somos los más enérgicos e insistentes en pedir que se busque a los culpables.

Nos irrita el espectáculo de utilización política y partidista de estos trágicos sucesos y que no se aplique todo el rigor de la justicia en descubrir la trama y castigar a los culpables.

Para terminar ¿qué le ofrece la mezquita a los musulmanes de Europa?

La Mezquita de Granada es un lugar tan especial y tan bello que, aunque pequeño, tiene mucho que ofrecer. Visitarla es una inspiración, es un lugar idóneo dpara encuentros, conferencias y seminarios. Las personas que han estado implicadas en su construcción tienen una experiencia singular, acumulada durante veintitrés años ininterrumpidos, de negociación con la sociedad y con las autoridades para lograr que el proyecto se materializara, cediendo a muchas exigencias de la ley y la convivencia, pero sin renunciar a ninguno de sus objetivos originales. Esta experiencia puede ser de gran valor para otros en similares circunstancias.

Pero por encima de todas estas cosas creo que la Mezquita de Granada es un hito, una señal para caminantes, un faro que señala la ruta del Islam en el futuro. Un Islam basado en comunidad y no en individualidad, un Islam que presenta alternativas existenciales y espirituales a la tiranía del pensamiento único capitalista y a la práctica generalizada de un modelo económico opresivo e injusto que ahora domina el mundo y esclaviza a la gente. Una comunidad de hombres y mujeres comprometidos espiritualmente con la obediencia y la adoración de Allah sin dejar que su existencia sea definida por los poderes del consumismo, ni de la televisión y de las doctrinas kafir dominantes, sino por el amor a Allah y la gratitud por el regalo de la vida. Esta pista no es de Granada sino de Medina, no es producto de una cultura, una raza o de una nación, sino inspiración que procede del Creador, y la necesidad de ese referente en nuestra época es en este momento mas grande que nunca.

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