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El
esplendor de la caligrafía árabe
y del legado islámico

Del 17 de agosto al 23
de septiembre de 2005
Horario:
De 10:00 a 14:00 h. y de 6:00 a 17:00 h.
lunes, sábados, domingos y festivos: cerrados.
Lugar: Salón Alto del Apeadero,
Patio de Banderas, Real Alcázar de Sevilla.
ENTRADA LIBRE
La exposición es fruto de un acuerdo de colaboración
entre el Patronato del Real Alcázar, Ayuntamiento
de Sevilla y el Departamento de Cultura del Emirato
de Sharjah (EE.AA.UU.), por mediación de la Fundación
Mezquita de Sevilla.
Está compuesta por fondos procedentes del Museo
de Arqueología, el Museo de Arte Islámico
y del Museo de Caligrafía Artística Árabe
en Sharjah.
Integran
la exposición dos partes:
Una Muestra de Caligrafía Artística
Árabe, formada por una selección
de ochenta cuadros, obra de algunos de los mejores maestros
calígrafos de los últimos dos siglos.
Una Colección de Objetos Arqueológicos
y Utensilios de la vida cotidiana de la civilización
del oriente de la península arábiga que
cubren un período de cuatro mil años,
si bien la mayor parte de las piezas pertenecen a las
distintas fases y épocas de la civilización
islámica, desde su nacimiento hasta el momento
presente.

Historia
y Legado de Arabia Oriental
La
exposición El Esplendor del Legado Islámico
de Oriente refleja el rico patrimonio histórico,
cultural y arqueológico de la región,
en la que han dejado sus huellas las grandes civilizaciones
de la antigüedad.
La región fue conocida por los antiguos como
el Reino de Ormuz, Qais, Julfar y Sohar. Durante la
dominación británica del Índico
recibió el nombre de los Estados Truciales y
el Sultanato de Omán. Es a partir de 1971 cuando
se le conoce con el nombre de Emiratos Árabes
Unidos.

La civilización de Umm An Nar en la Edad de Bronce
extendió una cultura y asentamientos urbanos
con un estilo muy definido en su cerámica, sus
utensilios y sus construcciones arquitectónicas
que se extendían desde la Isla de Umm An Nar
muy cerca del actual Abu Dhabi por toda la costa hasta
Omán.
Es también una región del mundo por donde
han pasado y dejado huella todas las grandes civilizaciones
de la humanidad: Sumerios, Asirios, Egipcios, Persas,
Fenicios (de los que se dice que emigraron a las costas
del Líbano actual procedentes de Ormuz, en las
costas del actual Omán), Griegos, Romanos; y
después las sucesivas épocas de la Civilización
Islámica en la región, desde los inicios
del Islam.

Marco Polo, ya había comentado la riqueza de
sus zocos y la belleza de sus cosmopolitas ciudades
cuando visitó las costas de Ormuz. El comercio
y la navegación han sido las dos grandes ocupaciones
de los habitantes del Golfo Pérsico (o Arábigo
como los árabes prefieren denominarlo). Durante
muchos siglos ellos eran el vinculo de unión
entre el oriente y el mediterráneo. Los habitantes
del Golfo, tribus árabes marítimas, comerciaban
con mercaderías de la China hasta la desembocadura
del Eúfrates y el Tigris, el Shatt Al Arab y
desde allí por caravanas a las rutas del Mediterráneo.
Los grandes viajeros y navegantes de la región
eran referencia y sus cartas de navegación utilizadas
en la época de las aventuras coloniales españolas
y portuguesas. Por cierto que los portugueses dominaron
la zona durante más de un siglo hasta mediados
del siglo XVII, en que fueron expulsados.
El poeta inglés John Milton se refiere a Ormuz
en su gran poema El Paraíso perdido, escrito
en el siglo XVII.
Sharjah, Capital Cultural del Mundo Árabe, es
un pequeño territorio que forma uno de los siete
estados asociados de la Unión de Emiratos Árabes.
El
Arte de la Caligrafía Árabe
La
exposición es probablemente la mejor y más
extensa muestra de este arte que se haya podido ver
en España. Tanto por la variedad de estilos del
arte clásico de la caligrafía árabe
contenidos en la muestra como por la diversidad de épocas
y por la calidad de las obras.
La escritura árabe y el antiguo arameo, la lengua
hablada por Jesús de Nazaret, tienen una raíz
común. El arameo arcaico se remonta a más
de dos mil años ante de Jesús y es hablado
aún por algunos grupos muy pequeños de
gente en Oriente Medio. La escritura árabe comparte
con el arameo los nombres de las letras, tiene representaciones
gráficas de letras fonéticamente similares
y otras analogías.
La Caligrafía Árabe se desarrolló
rápidamente a partir del siglo VII como la forma
más importante de arte plástico del mundo
islámico. Los dos principales estilos de escritura
fueron: el estilo austero de trazos rectilíneos,
el kúfico, por la ciudad de Kufa en Iraq donde
nació, y los estilos cursivos, de trazo curvo
y flexible, como el nasji, zuluz, nastaliq y otros.
Estas dos grandes familias de estilos eran conocidas
como los estilos “secos” y los estilos “húmedos”
de escritura.

Los
Estilos Kúficos
La ciudad de Kufa se fundó en el Sur
de Iraq en el año 641 d.J. y pasó de ser
un campamento militar a centro urbano de gran importancia
y una fecunda vida cultural. Una evidencia fue el desarrollo
de una escritura árabe refinada y muy homogénea
conocida como la escritura kúfica. Combinadas
las formas rectilíneas y ángulos por un
lado y las formas circulares, compactas y anchas, por
el otro.
Al alcanzar el estilo kúfico su máximo
desarrollo en el siglo VIII, se impuso como la escritura
más comúnmente aceptada de la lengua árabe
y el tipo dominante de caligrafía en la que se
copiaba el Corán en todo el mundo islámico
durante más de trescientos años. A partir
del siglo X los estilos kúficos se vuelven más
ornamentados, incorporan formas vegetales y el estilo
llamado kúfico vegetal se convierte en la escritura
árabe monumental de toda la arquitectura, incluida
la de Al Andalus. Hay ejemplos de ella en casi todos
los monumentos islámicos de España, desde
la Mezquita de Córdoba, (por ejemplo el Mihrab)
hasta en la Alhambra.
Los Estilos Cursivos
El primer estilo cursivo en aparecer fue el nasj, que
significa literalmente “copia”, en el siglo
X; y su refinamiento lo llevaron a su apogeo los turcos
en el siglo XVI, cuando lo convirtieron en una forma
de arte plástica. El arte de la caligrafía
árabe ha sido durante siglos la expresión
estética y de la belleza plástica más
cultivada y aplicada a la arquitectura, los tejidos,
los metales y la madera tallada. Y alcanzó un
desarrollo magnífico durante el Califato otomano
en Turquía y sus territorios.

Algunas
curiosidades sobre la caligrafía árabe
El alfabeto árabe tiene 28 letras. La forma de
las letras varía según la posición
que ocupen en la palabra: forma inicial (al inicio)
forma medial (medio de la palabra) y forma final.
Varias letras árabes tienen la misma forma y
sólo las distingue el número y ubicación
de puntos.
Hay 18 formas básicas para las 28 letras.
Los alfabetos árabe y fenicio, así como
el arameo y el hebreo, proceden de una forma arcaica
de escritura llamada el semítico del norte.
El alfabeto fenicio fue adoptado por los griegos, después
por los etruscos y, por último, los romanos,
dando origen a los alfabetos latinos de los idiomas
occidentales.
El Canon de Ibn Muqlah, considerado como el clásico
de la escritura árabe, se basa en un círculo
cuyo diámetro es igual a la altura de la letra
alif. Esta medida controla las proporciones correctas
de todas las letras, midiéndolas con dicho círculo
por medio de puntos diagonales trazados en el interior
del círculo con el cálamo.
Los instrumentos del calígrafo árabe son:
el cálamo (pluma de caña), el cuchillo
(para afilar el cálamo), la tinta (tradicionalmente
fabricada a partir de lana quemada y goma arábiga),
el tintero y un trocito de seda (para manchar el cálamo
con tinta).
Esperamos que disfruten la exposición.
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